Citi cambia su estrategia en bonos, pero mantiene su apuesta por acciones, oro y uranio
El banco mantiene una visión favorable sobre la renta variable, mientras recomienda cautela en bonos, crédito y petróleo por la incertidumbre geopolítica y la evolución de la política monetaria.

El banco mantiene una visión favorable sobre la renta variable, mientras recomienda cautela en bonos, crédito y petróleo por la incertidumbre geopolítica y la evolución de la política monetaria.
Bloomberg Línea — Citi ( C ) modificó parte de su estrategia de asignación de activos al cambiar su preferencia desde los bonos británicos hacia los Bunds alemanes, mientras mantiene su apuesta por la renta variable impulsada por la inteligencia artificial.
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El banco conserva una visión favorable sobre las acciones, especialmente en tecnología e industriales, aunque recomienda cautela en los mercados de bonos, crédito y petróleo ante la incertidumbre geopolítica y el rumbo de la política monetaria.
La principal novedad del informe es el ajuste dentro de la renta fija. Citi mantiene una posición neutral en duración y sigue infraponderando los bonos del Tesoro de Estados Unidos, pero ahora sustituye su sobreponderación en deuda británica por bonos soberanos alemanes al considerar que ofrecen una mejor relación entre riesgo y retorno.
Los estrategas explican que "preferimos mantenernos en operaciones de valor relativo", una decisión motivada por la incertidumbre asociada al conflicto en Medio Oriente y a la evolución de la Reserva Federal.
Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores Americana (AMEX) en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en Nueva York, (Bloomberg/Michael Nagle)
El cambio no altera, sin embargo, la principal convicción del banco sobre los mercados. Citi mantiene la sobreponderación en acciones de tecnología e industriales al considerar que continúan siendo los principales beneficiarios del ciclo global de inversión en inteligencia artificial, una dinámica que, a su juicio, todavía no encuentra obstáculos suficientes desde la política monetaria.
La visión favorable sobre la renta variable también explica la preferencia del banco por las acciones frente al crédito corporativo. Citi sostiene que el mercado accionario ya distingue entre las compañías que ganan y las que pierden con el desarrollo de la IA, mientras que el crédito continúa moviéndose de forma mucho más uniforme.
En ese contexto, los estrategas afirman que "la rotación sigue siendo principalmente un fenómeno de las acciones", mientras que "el crédito se revaloriza en gran medida como un solo bloque". Esa diferencia lleva al banco a mantener su infraponderación tanto en crédito estadounidense como europeo con grado de inversión.
El informe también sostiene que las tasas de interés actuales todavía no representan un obstáculo para el auge de la inteligencia artificial. Citi considera que "las tasas son ciertamente demasiado bajas para afectar al auge de la IA", aunque advierte que al mismo tiempo resultan demasiado elevadas para el mercado inmobiliario.
Si el ciclo de inversión en IA termina trasladándose a un mercado laboral más sólido y genera presiones salariales, el banco estima que la Reserva Federal podría verse obligada a endurecer nuevamente su política monetaria.
Por ahora, ese escenario no constituye su hipótesis central. Citi no espera aumentos de tasas este año, pese a que el mercado continúa descontando nuevas alzas, y considera improbable un incremento inmediato mientras persistan señales de moderación en la inflación y el empleo.
Letrero en una sucursal de Citibank en Nueva York. (Bloomberg/Michael Nagle)
En materias primas, Citi mantiene una visión constructiva sobre los metales industriales, especialmente el cobre y el aluminio. El banco proyecta un precio de US$15.000 por tonelada para el metal rojo dentro de los próximos doce meses, respaldado por la transición energética y la expansión de la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial, mientras espera que un déficit de oferta continúe apoyando las cotizaciones.
La entidad conserva además una visión estructuralmente positiva sobre el oro, con un objetivo de US$5.000 por onza entre seis y doce meses.
No obstante, considera que la apreciación del dólar y la incertidumbre geopolítica podrían mantener al metal precioso dentro de un rango lateral en el corto plazo.
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Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



