Sinergia Empresarial
Internacional

Bessent y Brasil dan aire al plan Caputo, que busca sumar competitividad sin devaluar

Por Bloomberg Línea · 06 de octubre de 2026 · 7 min
Bessent y Brasil dan aire al plan Caputo, que busca sumar competitividad sin devaluar

Tras los anuncios de inversión por US$27.000 millones que dejó el Argentina Week de París, el resultado electoral de Brasil y el nuevo respaldo de Bessent ofrecen señales alentadoras para el objetivo de Caputo con el dólar. Alerta por la derrota de los oficialismos.

Bessent y Brasil dan aire al plan Caputo, que busca sumar competitividad sin devaluarFuente de la imagen: www.argentina.gob.ar

Buenos Aires — "El camino va a ser siempre el mismo: continuar bajando impuestos, regulaciones, seguir mejorando infraestructura y bajando también el costo financiero. Creemos que esa es la forma de generar verdadera competitividad. No creemos que eso sea devaluando".

La decisión del gobierno de Javier Milei de no contemplar un salto del tipo de cambio como mecanismo para ganar competitividad y traer alivio a sectores postergados, que reiteró Luis Caputo la semana pasada ante empresarios, recibió el fin de semana dos espaldarazos desde Brasil y Estados Unidos.

El triunfo electoral de Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil y su favoritismo de cara al balotaje impulsaron una apreciación del real, lo que se traduciría en una mejora del Tipo de Cambio Real Multilateral.

En paralelo, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sugirió que podría volver a ofrecer la línea de swap de US$20.000 millones en 2027, lo que podría ayudar a desalentar presiones sobre el tipo de cambio en la antesala electoral.

Y, según pudo saber Bloomberg Línea de personas con conocimiento directo del asunto, en el Gobierno argentino descuentan que esa ayuda estará disponible, sin importar el resultado de las elecciones legislativas en Estados Unidos este año.

Bessent argumentó que la asistencia fue provechosa también para Estados Unidos. No solo por los US$17,17 millones que recibió en concepto de intereses por esos US$2.500 millones que utilizó en la antesala electoral de 2025 para intervenir en el mercado y sostener al peso, sino también por cuestiones de seguridad nacional. "Seguridad económica es seguridad nacional y seguridad nacional es seguridad económica", dijo.

Acto seguido, el funcionario puso como ejemplo el caso de la Argentina, cuya "estabilización" posibilitó -a su juicio- que muchos países latinoamericanos giren a la derecha y elijan representantes más alineados a Estados Unidos.

"Nunca tuvimos tantos países en la región alineados a Estados Unidos. Entonces, ¿podríamos hacerlo de nuevo? Seguro", expresó.

Con sus declaraciones, Bessent sugirió un respaldo a los recientes dichos del ministro Caputo, que la semana pasada subrayó que el Gobierno tiene municiones por US$75.000 millones para contener episodios de volatilidad cambiaria en 2027.

"Algunos pueden pensar que no podemos usar el swap chino o el de EE.UU. Les demostraremos que están equivocados si es necesario", advirtió durante su exposición en el Argentina Week de París, de la que el gobierno celebró anuncios de inversión por unos US$27.000 millones.

No se trató de la única referencia de Caputo al comportamiento que espera para el dólar en el 2027. El viernes, durante su participación en el Coloquio de IDEA, el ministro de Economía le había vuelto a asegurar a empresarios que el Gobierno de Milei no contempla devaluar como estrategia para ganar competitividad, saliendo así al cruce de las expectativas de algunos economistas privados. "Nunca funcionó en Argentina", señaló.

En esa búsqueda de mayor competitividad sin devaluar, el Gobierno de Milei recibió el domingo desde Brasil una señal alentadora. El triunfo electoral de Flavio Bolsonaro generó el lunes la mayor apreciación diaria del real desde 2022, con el dólar cediendo de 5,22 reales a 4,99 (apreciación del 4,61%).

Aquella apreciación de hace cuatro años también respondió a un resultado electoral: el de la primera vuelta que confirmó el balotaje entre el por entonces presidente Jair Bolsonaro (padre de Flávio) y Lula da Silva, quien finalmente accedería a la presidencia tras su victoria en la segunda vuelta.

VER MÁS: Activos de Brasil suben tras ventaja de Bolsonaro y el dólar marca su mayor caída desde 2022

Si bien apenas incipiente, esta nueva reacción inicial del tipo de cambio en Brasil también llevó a que consultoras como Profit recordaran el comportamiento que experimentó el real post triunfo electoral de Jair Bolsonaro en octubre de 2018, que llevó al dólar en Brasil a un piso de 3,67 reales desde la zona de 4 reales antes de los comicios.

El real se apreció el lunes tras la victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil.Gráfico: Amilcar Collante, Profit Consultores

El movimiento impacta de manera positiva en el Tipo de Cambio Real Multilateral de Argentina, el índice que mide la evolución nominal del peso argentino en función a las monedas de los principales 12 socios comerciales del país en función del flujo de comercio de manufacturas. El real brasileño es la moneda que más ponderación tiene dentro del índice, con un 32%.

Esto implica que cuando el real se aprecia, Argentina se vuelve más competitiva aún sin que el peso se mueva.

El TCRM hoy está un 14% más competitivo respecto del nivel que tenía al momento del cambio de Gobierno, en diciembre de 2023, y casi 9% por encima del piso de competitividad que registró la actual gestión, en abril de 2025, tres días antes del anuncio del acuerdo con el FMI, que incluyó una eliminación del cepo cambiario para personas físicas y el cambio de esquema cambiario, al pasar del crawling peg al esquema de bandas.

Amilcar Collante, economista de Profit Consultores, explicó que "es probable" que el real experimente una mayor apreciación si se emula lo que ocurrió tras la victoria de Jair Bolsonaro en octubre de 2018 aunque recordó que hoy "estamos en otro contexto". Es que según recordó el economista, en el último mes se fortaleció el dólar (DXY) un 3%.

Pese a ello, marcó que producto de esta apreciación del real, la Argentina ganará competitividad y tendrá mayor "margen". Pese a ello, se mostró prudente respecto de qué hará el Gobierno argentino y la estrategia que adoptará el BCRA, tras haber acelerado el ritmo de compras sobre el cierre del último mes. "De corto plazo, si sigue la apreciación en Brasil, ahí tenés un colchoncito de competitividad, sin abandonar la visión de qué pasa en el dólar a nivel global", expresó.

Para los analistas de Max Capital, la victoria de Bolsonaro en primera vuelta en Brasil representa un viento de cola para los planes de Milei.

"La ventaja de dos puntos de Bolsonaro lo deja al borde de una victoria, y creemos que un real más fuerte, tasas más bajas y la presencia de un aliado natural dentro del Mercosur juegan a favor de los planes del presidente", señalaron. "Para el Mercosur, esto probablemente implique mayores probabilidades de una integración global como bloque", añadieron.

Según pudo corroborar este medio, en el equipo económico confían que un triunfo de la derecha en Brasil permitiría reformular significativamente el diseño del bloque.

VER MÁS: Elecciones en Brasil: la clave cambiaria que puede beneficiar a la Argentina

Más allá de este impacto positivo en el frente cambiario, el resultado electoral en Brasil podría representar también una señal de alarma para Javier Milei y su Gobierno, ya que confirma una tendencia que se ha estado acentuando en la última década en la región: el rechazo a los oficialismos en las urnas.

Según datos recopilados y analizados por el politólogo Ignacio Labaqui, desde 2020 en la región se viene observando una clara tendencia en favor de la alternancia. Desde la pandemia solo en el 24% de las elecciones que se realizaron en la región hubo victorias de los oficialismos, el porcentaje más bajo desde la década de 1980.

Continuidad o alternancia en América LatinaGráfico: Ignacio Labaqui

Si se observa únicamente lo que ocurrió en elecciones presidenciales latinoamericanas desde 2018 hasta la actualidad, en las últimas 35 elecciones los oficialismos solo cosecharon 8 triunfos, una efectividad inferior al 23%.

La ola antioficialismo en América Latina, identifica Labaqui, comenzó hacia la segunda mitad de la década de 2010. Entre 2010 y 2014, precisó, los oficialismos dominaban las elecciones con el 77,3% de los triunfos. Pero de 2015 a 2019, apenas obtuvieron el 35,3%.

La cuestión ideológica también incidió. Según los datos compartidos por el politólogo a este medio, en la primera década de este siglo la balanza se inclinó mayormente hacia la izquierda o centro-izquierda, que cosechó el 57,14% de los triunfos electorales.

Eso luego dio paso a una mayor paridad entre 2010 y 2019 (con la izquierda o centro-izquierda conservando una leve ventaja), antes de que la región priorice candidatos de derecha-centro y derecha desde 2020, con candidatos de ese espectro ideológico obteniendo el 59,09 de las victorias electorales.

Déficit comercial de EE.UU. se amplía a US$105.600 millones mientras importaciones alcanzan récord

Google acuerda comprar energía nuclear a Constellation por 20 años para sus centros de datos