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Von der Leyen advierte contra los grandes recortes en el presupuesto europeo como exige Alemania

Por El País — Economía · 06 de octubre de 2026 · 5 min
Von der Leyen advierte contra los grandes recortes en el presupuesto europeo como exige Alemania

La presidenta de la Comisión Europea sitúa la crisis energética en el centro de la defensa de su propuesta presupuestaria, que los países frugales piden rebajar mientras España y otros socios reclaman más ambición

A la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, le disgustan "los grandes recortes" en el próximo presupuesto europeo que plantea su país, Alemania, gobernado por su propio partido, la conservadora CDU, junto al resto de los países llamados frugales. Y lo ha proclamado en el Parlamento Europeo: "Me gustaría advertir contra los recortes de gran envergadura. Se correría el riesgo de recortar de forma drástica en prioridades fundamentales que todos juntos hemos acordado", ha alertado en un discurso que ha versado, principalmente, sobre la crisis energética, pero que ha dejado para el final una clara defensa de su propuesta presupuestaria para el periodo 2028-34.

El debate sobre el próximo marco presupuestario plurianual de la UE entra ahora en sus meses decisivos. Todos quieren tener el acuerdo político listo antes de acabar el año, antes de que se inaugure la carrera al Elíseo en Francia en 2027. Y ante ese horizonte, los países van señalando su líneas rojas para una negociación que, según se presume en Bruselas, será dura y larga: un tira y afloja que ya la semana pasada subió de tono con un intercambio epistolar entre los países que piden recortes y los que reclaman que, al menos, se mantenga la limitada ambición del proyecto de cuentas que la Comisión Europea planteó hace ya más de un año.

La primera conclusión de ese intercambio de cartas es que las posiciones están donde estaban hace 15 meses, que pese a los avances en textos reguladores y de gestión de fondos, la gran disputa por el dinero sigue estancada. Sin solución. Y ahí tercia la Comisión en favor de su propuesta. Hace una semana, por ejemplo, Bruselas apuntaba que una propuesta como la española para reestructurar la deuda generada por el Fondo de Recuperación encarecería su pago, según un documento de trabajo al que tuvo acceso EL PAÍS. Y este martes ha sido la propia Von der Leyen quien ha rechazado "grandes recortes" como exige el bloque de frugales.

Para evitarlos, la Comisión "propuso un paquete significativo de nuevos recursos propios", ha blandido la alemana usando la expresión que se usa en la UE para hablar de impuestos europeos y fuentes de financiación para el presupuesto comunitario. En esos "nuevos recursos propios", junto al tamaño del presupuesto, está la batalla en este momento. Y ahí, las trincheras se dibujan de forma parecida: los frugales en su carta de la semana pasada recordaban que esas nuevas fuentes de financiación se pagarán "en última instancia por los ciudadanos europeos" y que "la deuda común tampoco puede ser una respuesta". Los Amigos de la Cohesión, como se hace llamar el grupo de 17 Estados miembros en el que se encuentra España, por el contrario, se declaraban "dispuestos a trabajar" en esos impuestos europeos y en "instrumentos de deuda focalizados", un eufemismo para evitar una palabra maldita en algunos países: eurobonos.

Von der Leyen argumenta para defender su proyecto de presupuestos plurianual que es necesario para defender "las prioridades críticas acordadas entre todos". Y por encima de otras, este martes ante los eurodiputados se ha centrado en la crisis energética, que será uno de los temas centrales en la reunión de líderes que se celebrará la semana que viene. La guerra en Oriente Próximo sigue sin un final claro y los problemas de abastecimiento de algunos combustibles se agravan. Como ha recordado la presidenta de la Comisión, el viernes pasado el G-7 acordó liberar 100 millones de barriles de combustible diésel para aliviar las tensiones sobre la cotización de este combustible.

La crisis energética y su aumento de precios ha costado ya a los europeos 100.000 millones de euros, ha cuantificado la Comisión. Para combatirla, Von der Leyen ha hecho hincapié en que la UE debe apostar por las energías renovables y la nuclear, un discurso en el que viene insistiendo desde que el pasado 28 de febrero empezaron a caer las bombas en Irán y que engarza con la línea mantenida desde 2022, cuando Rusia invadió Ucrania y provocó otra crisis energética, esta por el colapso del abastecimiento de gas. "Nuestras importaciones de gas ruso han caído del 45% al 12% y las reduciremos a cero al final del próximo año. Además, algo más del 70% de nuestra electricidad actual procede de fuentes locales y limipias, renovables y nuclear", ha defendido.

Pero eso no quiere decir que la UE haya prescindido totalmente de los combustibles fósiles y para minimizar esta dependencia la apuesta es la electricidad. "Nuestro plan de acción para la electrificación tiene el objetivo de duplicar su uso para 2040, lo que podría ayudar a reducir las importaciones de combustibles fósiles en unos 260.000 millones de euros cada año", ha apuntado Von der Leyen. Aunque esto precisa inversión. Y ahí es donde aparecen "las crecientes necesidades presupuestarias para los retos a los que se enfrenta Europa".

Y ante ese horizonte, los países van señalando su líneas rojas para una negociación que, según se presume en Bruselas, será dura y larga: un tira y afloja que ya la semana pasada subió de tono con un intercambio epistolar entre los países que piden recortes y los que reclaman que, al menos, se mantenga la limitada ambición del proyecto de cuentas que la Comisión Europea planteó hace ya más de un año. "La propuesta de la Comisión Europea tendrá que recortarse en varios cientos de miles de millones de euros", se leía en una carta enviada el lunes de la semana pasada por Alemania y sus tradicionales aliados en asuntos presupuestarios y fiscales (Austria, Países Bajos, Dinamarca, Finlandia y Suecia) a Irlanda, el país que preside este semestre el Consejo de la UE y al que le corresponde presentar en los próximos días una plataforma negociadora para acercar posturas.