Wall Street inicia agosto con alzas tras caída del petróleo por alivio de tensiones con Irán

La caída del petróleo impulsa el apetito por el riesgo, reduce la presión sobre los bonos del Tesoro y respalda el avance de las acciones estadounidenses
Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos abren al alza este lunes, impulsadas por una fuerte caída del petróleo que alivia las preocupaciones sobre un nuevo repunte de la inflación y reduce la presión sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro.
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El avance de Wall Street en el arranque de agosto coincide con un renovado optimismo por la posibilidad de una desescalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, después de que el presidente Donald Trump suspendiera un ataque militar previsto y anunciara la reanudación de contactos diplomáticos.
El S&P 500 sube 0,44%, mientras los inversionistas también dirigen su atención hacia una semana cargada de datos económicos, resultados corporativos y el informe de empleo de julio que se publicará el viernes. El Nasdaq Composite gana 0,28%, mientras el Dow Jones Industrial suma 1,10%.
El principal catalizador de la sesión proviene del mercado energético. El Brent llegó a desplomarse más de 7% antes de moderar las pérdidas y cotiza cerca de US$83 por barril, mientras el WTI retrocede hasta US$79,85.
Operadores trabajan tras una reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) en el parqué de la Bolsa de Valores Estadounidense (AMEX) en la Bolsa de Nueva York (NYSE) en Nueva York. (Bloomberg/Michael Nagle)
El movimiento responde al anuncio de Trump de cancelar un ataque contra Irán y a las declaraciones de Teherán, que aseguró que las conversaciones con Omán para restablecer el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz avanzan.
Aunque persisten dudas sobre el alcance de esas negociaciones y el gobierno iraní aclaró que no mantiene conversaciones directas con Washington, el mercado interpreta la posibilidad de una solución diplomática como un factor que reduce el riesgo inmediato de una interrupción prolongada del suministro de crudo.
El estrecho de Ormuz continúa prácticamente cerrado y la navegación sigue bajo estrictas restricciones. Irán señaló que las conversaciones buscan establecer una ruta temporal para garantizar el tránsito seguro de los buques, mientras Trump insistió en que cualquier acuerdo debe incluir la reapertura "inmediata, completa y total" del paso marítimo y el fin de la amenaza nuclear iraní.
Al mismo tiempo, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar presionan para privilegiar la vía diplomática, ante el riesgo de que una escalada prolongada afecte la infraestructura energética y las economías de la región.
La caída del petróleo también favorece al mercado de renta fija. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años desciende cinco puntos básicos hasta 4,68%, después de alcanzar la semana pasada su nivel más alto desde enero.
Los inversionistas interpretan que un alivio en los precios de la energía reduce el riesgo de nuevas presiones inflacionarias y, por tanto, la necesidad de un endurecimiento adicional de la política monetaria.
Operadores bursátiles trabajan durante la ceremonia de salida a bolsa (OPI) de Reformation Inc. en la Bolsa de Nueva York (NYSE) en Nueva York, EE.UU. (Bloomberg/Michael Nagle)
En el mercado cambiario, el yen registró una sesión de elevada volatilidad después de que Estados Unidos y Japón confirmaran su primera intervención conjunta en 15 años para respaldar la moneda japonesa. La divisa llegó a apreciarse hasta 1,4% frente al dólar antes de reducir gran parte de ese avance.
Japón habría destinado alrededor de US$53.000 millones a la intervención, mientras que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aseguró que Washington está dispuesto a volver a actuar si resulta necesario y destacó el uso de una facilidad de la Reserva Federal que permite obtener liquidez en dólares utilizando bonos del Tesoro como garantía, sin necesidad de vender esos activos y generar presión adicional sobre el mercado de deuda.
Las materias primas también reflejan el cambio en el apetito por el riesgo. El oro avanzaba 0,4% hasta US$4.061,92 por onza, apoyado por el descenso de los rendimientos de los bonos y por la expectativa de que una eventual distensión en Medio Oriente limite las presiones inflacionarias derivadas del petróleo.
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