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VW rumbo a pérdidas: eléctricos, China y Porsche hunden las cuentas

Por DW — Economía · 29 de octubre de 2026 · 4 min
VW rumbo a pérdidas: eléctricos, China y Porsche hunden las cuentas

El fabricante alemán registra grandes pérdidas en sus ventas globales. Pese a lo anterior, no todo son malas noticias.

Volkswagen se encamina hacia su primer año de pérdidas desde el escándalo conocido como "dieselgate". En el tercer trimestre, el balance final arrojó una pérdida de aproximadamente 5.820 millones de euros, según informó el grupo con sede en Wolfsburgo. Esto cambia también el panorama de lo que va de año: en los primeros nueve meses, el resultado después de impuestos es negativo, con una pérdida de 2.720 millones de euros. Si bien gran parte de esta cifra corresponde a pérdidas contables, no es el único factor.

Estas son las razones principales de los abultados números rojos del mayor fabricante de automóviles de Europa:

Volkswagen está perdiendo terreno considerablemente en sus cifras de ventas. En el año en curso, el grupo se encamina hacia unos ocho millones de entregas a nivel mundial. Sin embargo, hay un rayo de esperanza: el negocio de los vehículos eléctricos en Europa. Hasta finales de septiembre, uno de cada cinco coches entregados en el continente era un vehículo totalmente eléctrico, y alrededor del 40% de la cartera de pedidos corresponde a modelos eléctricos. VW atribuye este auge, entre otros factores, a los elevados precios del combustible y a una mayor disponibilidad de modelos de primer acceso. Tan solo para la gama de coches pequeños —que incluye al ID. Polo—, se registraron recientemente 150.000 pedidos.

Según el director financiero de VW, Arno Antlitz, la demanda se sitúa en un nivel que el grupo no esperaba alcanzar hasta 2029. No obstante, esto no ayuda en términos de rentabilidad: "El éxito comercial de nuestros vehículos eléctricos ejerce una presión adicional sobre nuestros resultados", afirmó el directivo. Y es que, actualmente, un coche eléctrico genera menos beneficios para el grupo que un vehículo equivalente con motor de combustión.

Por tanto, a medida que aumenta la cuota de vehículos eléctricos, disminuye la rentabilidad. Antlitz señaló que el rápido despliegue de los coches eléctricos diluye el margen de beneficio. En concreto, el margen del modelo ID. Cross se sitúa entre el 70% y el 80% del que ofrece un modelo equivalente con motor de combustión. En otros modelos, la cifra es menor. Antlitz estimó que este efecto se intensificará en los próximos meses, por lo que resulta necesario reducir los costes. No obstante, Antlitz se mostró confiado en que, gracias a este auge, VW podrá cumplir inicialmente con los límites de emisiones de CO2 de la flota establecidos por la UE y evitar así el pago de multas.

China es el mayor mercado automovilístico del mundo y reviste una importancia inmensa para Volkswagen. Sin embargo, el negocio en el país asiático lleva tiempo funcionando mal. Además de la competencia de los fabricantes locales, el grupo se enfrenta a un desplome de la demanda. Ralf Brandstätter, responsable de VW en China, describió recientemente el mercado como uno "en caída libre". En 2025 se vendieron allí más de 24 millones de vehículos; para 2026, en cambio, se prevé una cifra inferior a los 19 millones.

En los primeros nueve meses, las ventas cayeron algo más de un 30%, situándose en 1,38 millones de unidades. Esta tendencia negativa se ha acelerado últimamente. En sus mejores momentos, la empresa llegó a vender más de cuatro millones de coches al año en China.

Las expectativas son, por tanto, muy bajas: para 2026, VW prevé que sus resultados en China —antes de amortizaciones— se sitúen en torno al umbral de rentabilidad (punto de equilibrio). Tras el primer semestre, la compañía aún esperaba que este negocio —que antaño fue un motor de crecimiento— aportara un beneficio de entre 200 y 600 millones de euros. No obstante, según Antlitz, existe un riesgo considerable de que el cuarto trimestre arrastre el resultado (antes de amortizaciones) a terreno negativo. A modo de comparación: en sus años de mayor éxito, VW obtuvo en China más de 4000 millones de euros de beneficio.

Además, VW ha ajustado a la baja —en cerca de mil millones de euros— la valoración de sus filiales chinas, sobre las cuales el grupo ejerce un control total.

Ya hace un año, la situación en Porsche era una de las causas principales de las pérdidas trimestrales. La marca de lujo, que en su día fue una "joya" generadora de beneficios para el grupo, lleva tiempo sumida en una crisis. Entre los factores negativos destacan, en particular, el desplome del negocio en China, los aranceles estadounidenses y los ajustes en la estrategia de electrificación. Recientemente, las cifras de negocio de Porsche se habían estabilizado.

Queda por ver si Volkswagen cerrará finalmente el año con pérdidas. Sin embargo, hay muchos indicios que apuntan en esa dirección. Es probable que el despliegue de los vehículos eléctricos siga presionando a la baja los beneficios. Además, se prevé que en el cuarto trimestre surjan otros costes extraordinarios, por ejemplo, derivados de medidas adicionales de prejubilación.

Asimismo, un posible acuerdo con los trabajadores sobre los nuevos planes de ahorro de la dirección podría acarrear gastos adicionales, como indemnizaciones por cese, aunque esto se considera poco probable antes de que finalice el año. La propia dirección estima que, en lo que respecta a las operaciones ordinarias, el resultado será, a lo sumo, un beneficio mínimo.