Viaje al centro de la ciencia española donde se crea hoy la tecnología para vivir en la Luna

Ls centros tecnológicos que hay por toda España innovan con la vista puesta en el mercado y con un contacto directo con el tejido empresarial del país para crear productos.
Ls centros tecnolgicos que hay por toda Espaa innovan con la vista puesta en el mercado y con un contacto directo con el tejido empresarial del pas para crear productos. El ao pasado su impacto en el PIB fue de unos 7.700 millones de euros
A unos cinco kilmetros del aeropuerto de A Corua, en la antigua fbrica de armas de la ciudad, un dron levanta el vuelo y culebrea antes de aterrizar de forma autnoma en la caja que lo alberga, un cubo metlico del tamao de un congelador. A pesar de estar tan cerca de una zona sensible con trfico areo, el aparato tiene permiso para surcar el cielo porque lo hace en un entorno controlado, una suerte de jaula de pruebas. Muy cerca de la escena, un perro robtico realiza una patrulla perimetral junto a algunos de los edificios todava abandonados del viejo complejo industrial. Este oxmoron visual tiene lugar en las instalaciones del centro tecnolgico ITG, uno de los cerca de 60 que hay en todo el pas y que aspiran a ser el catalizador que permita a las pymes de Espaa llevar su tecnologa a las primeras colonias que se construyan en la Luna.
Esta idea es el eslogan con el que Fedit, la organizacin que engloba a la mayora de estos centros -56 centros y cuatro agrupaciones- acudi esta semana a meetechSpain 2026: "Hecho en Espaa, apto para otros mundos". No est tan lejos de la realidad de su labor, aunque va ms all. O, mejor dicho, no se va tan lejos; porque los centros tecnolgicos tratan de acercar la investigacin al mercado.
Antes de seguir el camino a la Luna conviene hacer una pausa y responder a una pregunta: Qu es exactamente un centro tecnolgico? Son entidades privadas sin nimo de lucro que investigan, desarrollan y aplican tecnologa para ayudar a las empresas a innovar. Se encuentran, en cierto modo, a medio camino entre la universidad y la empresa, pero otra forma de verlo es que le dan un brazo investigador a cualquier pyme que no lo tenga. En palabras de ureo Daz-Carrasco, director ejecutivo de Fedit, "el papel de los centros tecnolgicos es colaboracin pblico privada y es incentivar la inversin privada en I+D+i, que es uno de los retos pendientes que tenemos en Espaa".
As, su fin ltimo es precisamente "conseguir que esa tecnologa llegue a la sociedad, a las empresas; que se utilice, en definitiva". "Lo hacemos a travs de ser ese departamento de I+D+i que muchas empresas o no se pueden permitir -porque no tienen un tamao, porque no pueden estar atentas a tantos sectores distintos- o simplemente les es ms cmodo confiar en un centro tecnolgico en lugar de tener sus propias lneas de investigacin, cosa que pasa incluso en las ms grandes", detalla Daz-Carrasco.
Es decir, los centros trabajan en la bsqueda activa y desarrollo de tecnologas que pueden tener una aplicacin en el futuro o el presente. Por lo tanto, no se limitan a generar el conocimiento, sino que trabajan igualmente en convertirlo en una actividad econmica. Es en este punto donde se alejan de la investigacin pura y dura.
En realidad, los centros tecnolgicos no son, ni mucho menos, algo nuevo. Aunque recibieron el reconocimiento normativo en 2008, el antecedente ms antiguo es Leitat, que naci en 1906 en Terrassa y sigue activo y est asociado a Fedit. En total, la organizacin calcula que en 2025 sus centros emplearon a 11.104 personas (un 2,9% ms que en 2024), trabajaron junto a 29.993 empresas cliente (un 2,6% ms) y generaron 973.176.367 euros de ingresos (en este caso, el incremento es del 6%), segn los datos de su ltimo informe anual.
A esto habra que aadir que, segn un reciente estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Econmicas (Ivie) para Fedit, sus centros generan un impacto econmico de 7.702 millones de euros al PIB, sostienen 127.371 empleos equivalentes a tiempo completo y aportan 3.947 millones de euros de ingresos pblicos. Y la organizacin destaca igualmente el efecto multiplicador de la inversin pblica en estas instituciones: por cada euro invertido se generan 8,5 euros de retorno. A esta aportacin habra que sumar la de otros 16 centros no asociados a la organizacin, si bien en su mayora son de menor tamao.
"Nuestra preocupacin siempre es desarrollar lo que llamamos tecnologa con impacto", insiste Daz-Carrasco, porque "no nos sirve desarrollar algo si vemos que no hay un nicho de mercado que va a ser capaz de absorberlo". Y lo explica sencillamente: "Un centro tecnolgico no se dedica a implantar soluciones tecnolgicas en el mercado, se dedica a buscar a las empresas que puedan implantar en el mercado esas soluciones tecnolgicas que ha desarrollado". Es decir, no son una organizacin finalista en el propio desarrollo de la tecnologa, sino que buscan a quien sea capaz de articular lo que han creado y llevarlo al mercado y a la sociedad. "Esa es la diferencia entre un departamento de tecnologa de una empresa concreta -que nicamente tiene sus objetivos en esa empresa- y nosotros, que estamos abiertos a todas las empresas y a todos los sectores", incide Daz-Carrasco.
Cuntas? En 2025 se solicitaron 214 y se concedieron 104, muy por encima de las 173 y 89 de 2024, aunque las concedidas estn por debajo de 2020 (144), 2021 (165), 2022 (de nuevo, 144) y 2023 (132). En cualquier caso, son cifras modestas si se comparan con el conjunto de las universidades o los organismos pblicos de investigacin. "Pero el retorno por patente de lo que hacen los centros tecnolgicos es bastante mayor de lo que se consigue con otros organismos de investigacin", explica Daz-Carrasco. Su propia actividad supone un proceso de cribado a la hora de decidir qu tecnologas deben patentarse y entre los criterios que se bajaran estn los econmicos y la salida al mercado: "Si no la tiene, es ms complicado para un centro tecnolgico implicarse en una lnea de investigacin a muy largo plazo".
Aqu volvemos de nuevo a la Luna. O a las instalaciones de A Corua, donde tambin se pueden ver soluciones de defensa para los drones o sistemas que les permiten aterrizar de forma autnoma en un barco en movimiento. Se desarrolla igualmente un sistema para controlar el trfico areo de una urbe en la que estos vehculos se mueven de un lado a otro para, por ejemplo, llevar paquetes. Porque los drones que vuelan en la jaula de pruebas, de hecho, ya se utilizan de forma autnoma para la prevencin de incendios o para encontrar personas extraviadas (y, aunque no existen datos oficiales, no es descabellado asumir que, al menos de momento, se pierden ms personas en los montes gallegos que en la Luna).
Lo mismo ocurre con los ejemplos que se vieron el 14 y 15 de octubre de 2026 en meetechSpain, tecnologas "que no son tan habituales cuando hablamos de innovacin en las empresas espaolas". Pero que, sin embargo, se desarrollan ya en el pas con la vista puesta ms en el presente que en el futuro. "Estamos hablando de tecnologas que igual muchas empresas piensan que les queda muy lejos, pero, al igual que pasa con las tecnologas duales, tienen una aplicacin en muchsimos otros sectores", contextualiza Daz-Carraso. "Hay tecnologas que se estn desarrollando -materiales avanzados, logstica, embalaje, circularidad en los desarrollos de materiales, ciberseguridad, comunicaciones, construccin, biotecnologa, alimentacin...- que van a tener que dar un salto cualitativo si queremos llegar a ese objetivo de habitar la Luna", explica antes de sacar pecho. "Y eso no se hace desde cero ni se hace desde la NASA nicamente, sino que se hace a travs de empresas, incluso pequeas empresas, que estn trabajando en distintas tecnologas", destaca.
"Muchos de estos criterios tienen que ver con lo que van a necesitar las empresas dentro de 5 o 10 aos", insiste. Por lo tanto, cuando haya un boom de desarrollos aeroespaciales, "ya habr una serie de centros tecnolgicos que llevarn tiempo intentando o generar nuevos conocimientos o adaptar el existente para llegar hasta ah", arguye. Y esa es, en su opinin, la diferencia fundamental entre los centros tecnolgicos y los organismos de investigacin: "Que nosotros tenemos siempre un punto de vista economtrico".
Ms all de las aeronaves, en la visita a la antigua fbrica de armas gallega se vieron tambin sistemas para generar gases renovables en una estacin depuradora de aguas residuales (EDAR) -en este caso trabajan junto a Naturgy-, una iniciativa para suministrar electricidad renovable desde tierra a los barcos atracados o un proyecto en fase precomercial para recoger residuos plsticos y convertirlos en carbn activado capaz de filtrar contaminantes en aguas que vuelven al mar. Este ltimo caso, en realidad, fue desarrollado en la sede de Vigo de ITG, no en la de A Corua, lo que sirve para ilustrar otro de los pilares que cimenta la figura de los centros tecnolgicos: su capilaridad.
"Al final el tejido socioempresarial que tenemos en Espaa es de mucha pyme, de mucha empresa pequea y de mucha entidad que tiene un radio de accin en el entorno local", concede Daz-Carrasco, que cree que es ah donde los centros tienen "un valor diferencial". "El centro tecnolgico nace en un entorno regional y luego va creciendo", explica, y tal vez el mejor ejemplo sea uno que tiene ya 120 aos, el mencionado Leitat, que en su origen responda a las necesidades de la industria textil de la poca. A las empresas "les es mucho ms sencillo descolgar el telfono porque saben que tiene un investigador en su rea de inters, a 15 kilmetros, que va a poder trabajar con ellos en el entorno local", detalla, porque la cercana permite que hablen su mismo lenguaje o tener mayor capacidad de reaccin a las necesidades de la empresa. "Somos una innovacin de kilmetro cero".
Esto tambin tiene consecuencias -positivas- en la retencin y atraccin de talento: no solo no hace falta irse fuera de Espaa -ni siquiera a la Luna- para desarrollar tecnologa, sino que tampoco es obligatorio acudir a Madrid o Barcelona. "Pueden estar en Yecla, en Tomelloso o en Badajoz, por poner ejemplos reales", recuerda el directivo, que cree que pueden competir con otras opciones laborales "en la calidad de la carrera profesional que le ofrecemos a la gente con la que trabajamos".
En cualquier caso, ms all de los datos, de construir tecnologa para el espacio, de robots o de drones, Daz-Carrasco cree que la aportacin que pueden tener es sencilla: "A las empresas les interesa trabajar con centros tecnolgicos". "No es solo algo que pueden ver como una apuesta de futuro, sino que es una apuesta de presente: van a ser mejores empresas si tienen ms innovacin y se pueden diferenciar a travs de la inversin y en tecnologa".
Es en este punto donde se alejan de la investigacin pura y dura. "El mensaje es que no importa el tamao que tengas, no importa el sector al que te dediques: va a haber un centro tecnolgico que est vigilando cules son las tecnologas que te van a interesar a ti en el futuro y va a estar preparado para cuando t quieras dar el paso de invertir en innovacin", insiste el directivo de Fedit.
Impacto econmico A esto habra que aadir que, segn un reciente estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Econmicas (Ivie) para Fedit, sus centros generan un impacto econmico de 7.702 millones de euros al PIB, sostienen 127.371 empleos equivalentes a tiempo completo y aportan 3.947 millones de euros de ingresos pblicos.
VALOR DIFERENCIAL "Al final el tejido socioempresarial que tenemos en Espaa es de mucha pyme, de mucha empresa pequea y de mucha entidad que tiene un radio de accin en el entorno local", concede Daz-Carrasco, que cree que es ah donde los centros tienen "un valor diferencial". "El centro tecnolgico nace en un entorno regional y luego va creciendo", explica, y tal vez el mejor ejemplo sea uno que tiene ya 120 aos, el mencionado Leitat, que en su origen responda a las necesidades de la industria textil de la poca.
El año pasado su impacto en el PIB fue de unos 7.700 millones de euros Leer



