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Petróleo caro, El Niño y aranceles: los tres riesgos que amenazan a Wall Street y América Latina

El repunte del crudo vuelve a presionar la inflación, los aranceles vuelven a aparecer mientras un episodio intenso de El Niño amenaza los alimentos y las cadenas de suministro.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 27 de julio de 2026 · 3 min
Petróleo caro, El Niño y aranceles: los tres riesgos que amenazan a Wall Street y América Latina

El repunte del crudo vuelve a presionar la inflación, los aranceles vuelven a aparecer mientras un episodio intenso de El Niño amenaza los alimentos y las cadenas de suministro.

Bloomberg Línea — El regreso del petróleo por encima de los US$100 por barril volvió a poner bajo presión la inflación y el crecimiento mundial. A ese riesgo, se suman ahora un comercio internacional fragmentado y un episodio de El Niño que podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas.

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La combinación de esos tres elementos no implica que el escenario más adverso vaya a materializarse, pero sí aumenta la probabilidad de nuevos shocks de oferta capaces de trasladarse a los precios de la energía, los alimentos y el transporte.

La preocupación no radica únicamente en el efecto individual de cada uno, sino en la posibilidad de que coincidan en un momento en el que la inflación aún permanece por encima de las metas de numerosos bancos centrales.

Henry Allen, analista de Deutsche Bank, advirtió que "un episodio muy fuerte de El Niño sería otro shock negativo de oferta, en un momento en que la economía mundial tiene un margen limitado para absorber uno". El informe añade que esa amenaza adquiere mayor relevancia, porque coincide con las tensiones energéticas derivadas del conflicto en Medio Oriente y con las presiones que todavía enfrentan las cadenas globales de suministro.

El humo se eleva sobre tierras de cultivo y una zona boscosa durante un incendio en el estado de São Paulo en 2025. (Bloomberg Creative/Bloomberg Creative Photos)

Los analistas coinciden en que el petróleo representa hoy el riesgo más inmediato, mientras que los aranceles parecen haber perdido capacidad para alterar el escenario, a pesar de los anuncios de la semana pasada, y El Niño emerge como un factor capaz de amplificar las presiones sobre los alimentos, la energía y la inflación durante los próximos meses.

El Brent volvió a superar los US$100 por barril el jueves pasado, después de que los ataques de los hutíes contra petroleros saudíes en el mar Rojo elevaran el temor a nuevas interrupciones del suministro. La escalada abrió un nuevo frente para el mercado, que ya lidiaba con las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz y con una oferta cada vez más ajustada.

Aunque la mayoría de las proyecciones no contempla un petróleo sostenido en US$120 por barril, varios bancos de inversión consideran que una prolongación del conflicto ,acompañada por daños sobre la infraestructura energética, podría acercar nuevamente al mercado a ese nivel.

Para Ziad Daoud, analista de Bloomberg Economics , "una nueva espiral podría afectar una mayor parte de la infraestructura energética y las rutas de exportación de la región". Según sus cálculos, "en un escenario extremo, un cierre generalizado de los flujos de petróleo de Medio Oriente podría llevar el crudo hacia los US$120 por barril".

Bloomberg Economics estima que entre 8 y 10 millones de barriles diarios todavía pueden llegar al mercado mediante rutas distintas de Ormuz, pero advierte que el mayor riesgo ahora se concentra sobre infraestructuras como el oleoducto East-West de Arabia Saudí y sobre corredores alternativos como Bab el-Mandeb.

La firma calcula que una interrupción simultánea de varias de esas rutas añadiría cerca de US$29 por barril respecto a los niveles actuales.

Una bomba de extracción de petróleo en el yacimiento petrolífero de Inglewood en Culver City, California. (Bloomberg/Kyle Grillot)

Las consecuencias irían mucho más allá del mercado energético. Un petróleo más caro elevaría los costos del transporte, de los combustibles, de los fertilizantes y de parte de las cadenas de suministro, al tiempo que dificultaría el proceso de desinflación que comenzaban a consolidar varias economías desarrolladas.

Warren Patterson, responsable de estrategia de materias primas de ING, sostuvo que "si estas interrupciones del suministro continúan durante agosto, creo que es solo cuestión de tiempo antes de que alcancemos los US$120 por barril". El diagnóstico parte de un mercado con menores inventarios comerciales, una Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos más reducida y una capacidad limitada para compensar interrupciones prolongadas.

Mientras el petróleo volvió a ocupar el centro de las preocupaciones, el riesgo asociado a los aranceles parece haber perdido intensidad desde el punto de vista macroeconómico, aunque continúa redefiniendo el mapa comercial.

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Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.