México envejece: el dato de INEGI que obliga a las marcas a cambiar su marketing

México ya tiene 130.9 millones de habitantes, pero el dato que puede generar mayor impacto para las marcas no está solo en el tamaño de la población. La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI muestra un cambio en la edad del consumidor mexicano: la edad mediana pasó de 29 años en 2020 a 32 años en 2025.
El cambio modifica el mapa del mercado, ya que en cinco años aumentó el peso relativo de las personas adultas y adultas mayores, mientras disminuyó la participación de los grupos de menor edad.
Para las marcas, esto representa un mercado con necesidades, hábitos y categorías de consumo cada vez más diversos.
La cifra también llega en un momento en que las compañías necesitan definir con mayor precisión a quién dirigen productos, promociones y campañas.
El consumidor mexicano ya no puede analizarse únicamente desde una perspectiva centrada en las generaciones jóvenes.
Además, México mantiene una población con fuertes diferencias regionales y culturales. El Estado de México concentra 17.6 millones de habitantes, seguido por Ciudad de México con 9.2 millones, Jalisco con 8.6 millones y Veracruz con 7.9 millones.
El aumento de la edad mediana es uno de los principales datos de la EIC 2025, así que el INEGI señala que la mitad de la población mexicana tenía 32 años o menos en 2025, frente a los 29 años registrados cinco años antes.
El dato obliga a ampliar las estrategias de segmentación, ya que las marcas que durante años concentraron buena parte de sus esfuerzos en adolescentes y adultos jóvenes enfrentan un mercado donde los consumidores adultos tienen una participación mayor.
Esto puede impactar categorías como alimentos, servicios financieros, seguros, salud, viajes, tecnología, retail y entretenimiento, donde la edad determina necesidades y decisiones de compra.
La composición por sexo también ofrece información para las estrategias comerciales.
En 2025, 51.9% de la población eran mujeres, equivalentes a 67.7 millones de personas, mientras que los hombres representaron 48.1%, con 62.7 millones.
Para las marcas, la cifra permite dimensionar el tamaño de un mercado femenino que atraviesa distintas etapas de vida y perfiles de consumo.
La oportunidad no está únicamente en productos tradicionalmente asociados con mujeres, sino en categorías como servicios financieros, movilidad, tecnología, entretenimiento y comercio.
Otro dato abre una oportunidad para las estrategias de comunicación. INEGI reportó que 24.2 millones de personas se consideraban indígenas en 2025, equivalente a 18.6% de la población nacional.
Además, 7.4 millones de personas de tres años y más hablaban alguna lengua indígena. El náhuatl fue la lengua con más hablantes, con 1.6 millones, seguido por maya, tseltal, tsotsil y mixteco.
Estos datos muestran un mercado con diferencias culturales y lingüísticas que las marcas pueden considerar en comunicación, contenido, distribución y experiencias.
La EIC 2025 también muestra que la tasa de participación económica de la población de 12 años y más pasó de 54% en 2020 a 55.1% en 2025. Entre las mujeres, aumentó de 38.8% a 41%.
El nuevo retrato demográfico de México plantea un reto para las marcas: conocer mejor al consumidor antes de definir productos y campañas. El país crece a un ritmo más moderado, pero también cambia su composición.
Para el marketing, esa transformación puede ser tan importante como los 130.9 millones de habitantes que hoy conforman el mercado mexicano.



