La OCDE acelera el crecimiento económico en el segundo trimestre con España a la cabeza de las grandes economías

El PIB de la organización avanza un 0,5% entre abril y junio, pero el G7 se ve lastrado por Estados Unidos y la guerra en Irán
La economía de los países de la OCDE aceleró el crecimiento ligeramente entre abril y junio. El PIB del conjunto del organismo, que reúne a los países ricos, creció un 0,5% en el segundo trimestre, una décima más que en los tres primeros meses del año . La aceleración es moderada, pero permite encadenar dos trimestres de crecimiento al alza y se deja sentir al medir el desarrollo en términos interanuales. Con respecto al mismo trimestre del año anterior, el aumento del PIB fue del 2,7% , frente al 2,3% del arranque de año. En ese contexto, España vuelve a aparecer en la parte alta de la clasificación, con un repunte de la economía del 0,7%, dos décimas por encima de la media de la organización y tres más que la zona euro. Entre las grandes economías avanzadas, solo Canadá superó ese ritmo, al crecer un 0,8% trimestral.
De hecho, el G-7, que reúne a las siete mayores economías avanzadas del mundo, redujo su crecimiento trimestral del 0,4% al 0,3%. La pérdida de dinamismo se explica, en gran parte, por el comportamiento de su principal motor, Estados Unidos. El país echó el freno entre abril y junio , un periodo condicionado por la guerra en Irán y el fuerte repunte que ha causado en los precios energéticos. Esto provocó que el PIB del gigante norteamericano avanzara un 0,4% trimestral, una décima menos que entre enero y marzo, y la mitad de lo que creció su vecino del norte.
El resto de las grandes economías tampoco ofrecieron una lectura homogénea. Alemania e Italia crecieron un 0,2% en el segundo trimestre, después de avanzar un 0,4% y un 0,3%, respectivamente, en los tres primeros meses de 2026. Y también pisaron el freno Japón, cuyo PIB aumentó un 0,3%, y el Reino Unido, con una progresión del 0,4%. Francia, por su parte, volvió a la senda de crecimiento tras contraerse ligeramente en el arranque de año, pero el avance se quedó en un tímido 0,2%.
Eso significa que la economía española no solo supera la media de la OCDE, sino que también crece muy por encima de sus principales socios europeos . El dato del segundo trimestre prolonga una serie de cinco trimestres con crecimientos superiores al 0,6%, un avance muy superior al de sus vecinos.
La distancia también se aprecia en la comparativa interanual. El PIB español ha aumentado un 2,7% respecto al segundo trimestre de 2025, frente a la media del 1% de la zona euro y el 1,2% de la Unión Europea. La economía española crece así a más del doble del ritmo de la eurozona, una diferencia que se explica en buena medida por la distinta composición del crecimiento. Mientras algunas de las grandes economías europeas siguen acusando la debilidad de la industria y de la demanda exterior, España mantiene un mayor apoyo en la demanda interna y, en particular, en el consumo de los hogares. El contraste no significa que la economía nacional haya quedado al margen de las tensiones internacionales (condicionadas por el conflicto en Oriente Próximo que estalló en febrero), sino que su estructura de crecimiento ha permitido absorber mejor parte de ese impacto en lo que va de año.
La situación no es tan favorable para otros miembros de la organización. Japón, por ejemplo, ha registrado un crecimiento nulo del consumo de los hogares en el segundo trimestre, mientras el Reino Unido ha limitado el aumento del gasto privado al 0,3%. En Alemania e Italia, la debilidad de la actividad industrial sigue condicionando la evolución de sus economías y el empleo es lo que ayuda a evitar que la atonóa en la actividad no sea incluso mayor.
En una visión global, el segundo trimestre del año ha estado marcado por la guerra entre Estados Unidos e Irán y el repunte de los precios energéticos asociado al conflicto, además de por la política arancelaria de la Administración de Donald Trump. El encarecimiento de los combustibles y electricidad afecta especialmente a las economías con mayor dependencia de la industria, mientras la incertidumbre comercial pesa sobre aquellas más expuestas a las exportaciones. Europa afronta ambos problemas al mismo tiempo, con una industria que arrastra además dificultades de competitividad frente a China y EE UU.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



