El vino premium gana terreno en Brasil gracias a la tendencia de "beber menos, pero mejor"

El precio promedio de las importaciones alcanzó un récord de la década en el primer trimestre, según la consultora Ideal BI; para Malu Sevieri, directora de la feria ProWine São Paulo, esta tendencia refleja la madurez del consumidor.
Bloomberg Línea — El consumidor brasileño está pagando más por el vino que compra. El cambio no revela necesariamente una inflación de los productos, sino una evolución en el comportamiento del mercado local y una preferencia por etiquetas más "premium", en línea con la postura que adopta parte del sector a favor de una mayor selección y la elección de beber menos, pero "mejor".
En el primer trimestre de 2026, el precio promedio de las importaciones de vinos, espumantes y champanes alcanzó los US$31,20 por caja de 9 litros, el valor más alto de la década, según un estudio de la consultora Ideal BI.
El dato revela un desajuste que resume la situación actual del mercado. Las importaciones crecieron un 5% en valor durante el período, pero solo un 1% en volumen; aun así, el país registró un récord histórico de facturación para el trimestre, con un volumen de US$114 millones en tres meses.
Las cifras confirman un proceso de "premiumización" que ya lleva al menos dos ciclos anuales y que también se hizo evidente en el evento comercial más importante del sector en América Latina.
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Según Malu Sevieri, CEO de Emme Brasil y directora de ProWine São Paulo, este fenómeno se hace evidente en la preparación de la feria de este año, que reunirá por primera vez a productores de champán sin marcas establecidas en Brasil, quienes vendrán directamente al país para negociar.
"Se está produciendo un cambio en el mercado con el aumento de la "premiumización". Estamos viendo por primera vez que los productores de champán aumentan su presencia en Brasil, tal como ocurre con otras regiones productoras del mundo", declaró a Bloomberg Línea .
La señal más concreta del cambio, según ella, se encuentra en el mapa de las importaciones de Portugal, el principal origen del vino que se consume en Brasil. Durante tres años, el liderazgo lo tuvieron los Vinhos Verdes, vinos frescos, conocidos por el público y más económicos por botella.
"Por primera vez esto ha cambiado: los Vinhos Verdes ya no son la región número uno, ahora lo es el Alentejo", señaló Sevieri. "Son vinos más premium con un precio también un poco más elevado", explicó. La misma tendencia por regiones, añadió, comienza a reflejarse en los datos de Italia.
Sin embargo, la interpretación de las cifras requiere cautela. Ideal BI califica parte del fenómeno como una "elitización forzada" del mercado.
Según la consultora, las marcas de mayor valor agregado crecieron en términos reales durante el primer trimestre, pero al mismo tiempo se registró una contracción en la importación de vinos de precio básico, presionados por los elevados inventarios remanentes en los canales de distribución y por la desaceleración de las ventas al por menor, lo cual refleja la presión económica sobre los consumidores de menores ingresos.
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Estadísticamente, la caída en la base de productos económicos eleva la participación de las categorías premium y empuja la media general al alza, mientras que las clases con mayor poder adquisitivo sostienen la cima de la pirámide.
Este panorama coexiste con un mercado que sigue en expansión en términos generales. Las importaciones de vinos y espumantes alcanzaron un récord histórico de 18,3 millones de cajas de 9 litros, un aumento del 4% respecto al año anterior, y el volumen importado por el país se ha más que duplicado en la última década, aunque la volatilidad cambiaria, la inflación y las altas tasas de interés han reducido la rentabilidad de la cadena de distribución, según Ideal BI.
Para Sevieri, la "premiumización" no entra en conflicto con la necesidad de ampliar la base de consumidores en Brasil, ya que ambas tendencias se dirigen a públicos distintos.
"La 'premiumización' ya viene de la mano de otro tipo de consumidor, aquel que ya sabe lo que le gusta y que está dispuesto a dar un salto más grande", afirmó.
El motor de la expansión del sector, según su evaluación, se encuentra en otro lugar. Dijo creer que "el crecimiento de la categoría de vinos en general se dará en la base", con consumidores que están cambiando el vino de mesa por el vino seco y que, en tres o cuatro años, estarán descubriendo nuevas variedades de uva y regiones. "Una cosa va de la mano de la otra", afirmó.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



