La economía de la zona euro creció un 0,4% en el segundo trimestre pese a la debilidad alemana

La economía de la zona euro creció un 0,4% en el segundo trimestre pese a la debilidad alemana.
El empleo en la UE apenas aumentó un 0,1% entre abril y junio
La economía europea ha sorprendido en primavera. Ha crecido más de lo que podía esperarse en medio de un escenario dominado por la inestabilidad absoluta que ha provocado la guerra en el golfo Pérsico. El producto interior bruto (PIB) de la zona euro aumentó un 0,4% en el segundo trimestre del año y un 0,5% en el conjunto de la UE, según la oficina europea de estadísticas, Eurostat . Y lo ha hecho a pesar de que la economía alemana se ha frenado bastante en ese periodo al crecer solo un 0,2%, la mitad que entre enero y marzo.
Este repunte del PIB, que confirma la primera lectura divulgada a finales de julio , tiró algo del empleo, que creció una décima en el mismo periodo tanto en la zona euro como en el conjunto de la UE. El frenazo de la economía europea durante los primeros meses del año se había transmitido directamente al mercado laboral, que también se desaceleró. No obstante, y como ha sucedido durante los últimos años, el empleo en Europa está resistiendo y ayuda a evitar que la atonía en la actividad no sea mayor.
Ese estancamiento se ha visto con claridad en Alemania, el país con la economía más grande de la UE −representa cerca del 25% de todo el PIB de la Unión−, que después de dos trimestres al alza ha vuelto a perder fuerza. Entre abril y junio, el crecimiento ha sido del 0,2%, justo la mitad que en el primer trimestre del año. Este dato refleja la crisis estructural en la que lleva inmersa la economía germana desde que se salió de la pandemia y empezó la crisis. Aunque sigue siendo una potencia exportadora, ya no lo es como antes por la gran competencia de China, que incluso está comiéndole cuota de mercado en Europa en sectores como la industria del automóvil.
Frente a este escenario, ha sido capital para que la actividad en Europa crezca el comportamiento de España o Polonia. La primera ha crecido un 0,7% en el segundo trimestre, una décima más que entre enero y marzo; y la segunda mejoró ambos guarismos al aumentar un 0,9%, tres décimas más que en el trimestre precedente.
Hay un asterisco que poner sobre los números agregados de crecimiento del PIB que este viernes ha divulgado Eurostat: Irlanda. La gran volatilidad de los datos que salen de Dublín también afecta a los números agregados de toda la UE. Por ejemplo, en el primer trimestre de 2026 su PIB cayó un 7%; en el segundo, en cambio, dio un salto del 3,9%. La diferencia entre estos dos periodos es de 11 puntos porcentuales, algo muy inusual.
Estos saltos están provocados por el gran peso que las cuentas de los gigantes tecnológicos y farmacéuticos tienen en Irlanda. Su atractivo fiscal, su mayor cercanía relativa y el inglés como lengua materna han llevado a muchas grandes compañías estadounidenses a instalar en la isla sus sucursales europeas. Ahí tienen su sede, entre otras, Meta, Alphabet o Apple. También está la filial de la china Bytedance, matriz de TikTok. La mayoría de estas compañías tienen altos ingresos y eso se acaba reflejando en la contabilidad nacional de Irlanda. De hecho, el instituto irlandés de estadísticas ha creado un índice especial para intentar aproximarse más a la marcha real de su economía, ya que el tradicional está muy distorsionado por esta circunstancia.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



