La Airef empeora su previsión de déficit y lo sitúa en el 2,8% del PIB este año
El organismo eleva la estimación de crecimiento, pero prevé que España incumpla ya en 2026 con los objetivos fiscales pactados con Bruselas por la fuerte subida del gasto
La economía española sigue exhibiendo músculo, pero la coyuntura internacional se ha complicado y los compromisos de gasto van al alza. Tanto que la Autoridad Fiscal (Airef) ha empeorado su previsión de déficit para España en dos décimas para este año con respecto a su último informe de julio, hasta el 2,8% del PIB, y ha alertado de que ya en este ejercicio se producirá un incumplimiento de los objetivos pactados con Bruselas en materia presupuestaria. "La política fiscal ha sido expansiva y procíclica", ha resumido este miércoles la presidenta del organismo, Inés Olóndriz, en la presentación del informe sobre los Presupuestos de las administraciones públicas. "Va en sentido contrario a lo que recomiendan las autoridades europeas", ha zanjado.
El organismo encargado de velar por las cuentas públicas ha actualizado sus previsiones económicas y presupuestarias hasta 2031, además de realizar una evaluación del plan fiscal 2025-2028 y el cumplimiento de la regla de gasto tanto nacional como europea.
Sin grandes sorpresas, la Airef ha concluido que el crecimiento del gasto primario neto, la variable estrella del nuevo marco fiscal europeo, se disparará este año hasta el 7,3%, más del doble del 3,5% pactado en el plan fiscal estructural e incluso del 4,7% que se proyectó en el informe de progreso de primavera. "Ese aumento del gasto en 2026 viene por medidas temporales, pero también por el impacto del gasto estructural", ha puntualizado Olóndriz. Tampoco en el resto del periodo de vigencia del plan fiscal se cumplirán las metas, ni de la cuenta de control anual ni de la acumulada.
Incluso aplicando la flexibilidad que las autoridades europeas han previsto para descontar del cómputo anual y acumulativo del gasto en defensa y ciertas medidas de seguridad energética —tres décimas anuales de PIB y seis acumuladas—, la Airef cree que ya en 2026 se superará la desviación máxima permitida, cuando en la anterior estimación de verano calculaba que se situaría en el límite.
Sin embargo, el organismo no ha podido calcular el tamaño del incumplimiento, porque ni sabe si el Gobierno pedirá activar la cláusula de escape para las medidas energéticas, ni tampoco si el Ejecutivo que salga de las elecciones del 29-N presentará eventualmente un nuevo plan fiscal estructural a medio plazo. Sí ha alertado de que una desviación superior a la que prevé podría suponer un punto de inflexión en el ritmo de corrección de la deuda, que para el final del periodo sitúa en el 95,4% del PIB.
Olóndriz también ha destacado que "la falta de planificación presupuestaria vuelve a limitar el alcance de este informe". El Gobierno lleva desde 2023 con los Presupuestos prorrogados, un periodo en el cual ni siquiera ha presentado un plan presupuestario, documentos "esenciales para la planificación fiscal y el debate parlamentario". A ello se suma la falta de la senda de estabilidad y que las modificaciones presupuestarias aprobadas estos últimos años "dificultan la evaluación de las cuentas públicas".
El empeoramiento de la previsión de déficit —el organismo había adelantado en septiembre que empeoraría su previsión al menos una décima— se produce pese a la mejora de los ingresos, y se debe en gran medida a las medidas temporales que el Gobierno ha implementado en los últimos meses para hacer frente a la crisis energética, que se estima en unos 12.000 millones, además de los desastres climáticos y la emergencia migratoria de Ceuta. Sin este escudo, el desfase se situaría en el 1,9% del PIB. Sin embargo, hay otras presiones de gasto estructural, como las pensiones, el gasto en defensa o el mayor coste de los intereses de la deuda. Por lo que, pese a proyectarse un descenso hasta el 2,6% cuando se retiren las medidas temporales el próximo año, a partir de 2028 los números rojos volverán a situarse en el entorno del 3%.
La ratio de deuda, por su parte, seguirá bajando gracias a un crecimiento que se mantendrá intenso al menos este año y el próximo: la Airef ha mejorado en una décima su previsión tanto para 2026 como para 2027, hasta el 2,6% y el 2,2%, respectivamente. La revisión al alza se debe al mejor comportamiento de los indicadores económicos en este último trimestre, sobre todo de la demanda interna, impulsada por el consumo privado gracias a un mercado laboral que a su vez se ha beneficiado del crecimiento demográfico.
"Esta fortaleza, sin embargo, convive con una inflación cada vez más alta", ha apuntado Olóndriz, que en octubre cerró en el 4,9% pese a la puesta en marcha de medidas para frenar la escalada de los precios energéticos. A medio plazo, la entidad prevé que el crecimiento económico frene su ritmo, y se sitúe en el 1,7% a finales del horizonte temporal, tanto en 2030 como en 2031, pero en un contexto de grandes tensiones geopolíticas, además de las turbulencias en los mercados financieros vinculadas con las grandes inversiones tecnológicas. "Habrá que estar muy pendientes a ver cómo evolucionan ambos entornos", ha alertado Olóndriz.



