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Finlandia: el país más feliz del mundo tiene un problema de deuda que ya no puede ignorar

Por DW — Economía · 08 de octubre de 2026 · 4 min
Finlandia: el país más feliz del mundo tiene un problema de deuda que ya no puede ignorar

Los finlandeses tienen muchas razones para estar contentos, pero la deuda del país no es una de ellas. La guerra de Rusia contra Ucrania ha agravado la carga fiscal. ¿Podrá la nación más feliz soportar otro golpe?

Hay un clima de inquietud en Finlandia, el país considerado el más feliz del mundo durante nueve años consecutivos. Se avecina un invierno más frío de lo habitual, así como el presupuesto más austero en años.

Los niveles de deuda y déficit de Finlandia se encuentran en su peor situación desde la década de 1990, cuando una crisis bancaria y el colapso de la Unión Soviética —un socio clave en materia de exportaciones— empujaron a la nación nórdica a su particular Gran Depresión.

En septiembre de 2026, la Oficina de Estadística de Finlandia confirmó que la deuda nacional había alcanzado el 90,3 % del producto interno bruto (PIB) en el segundo trimestre. Antes de la pandemia, esa cifra rondaba el 65 %.

Los problemas en el este de Europa son, una vez más, parte de la causa. Finlandia aumentó el gasto en defensa tras unirse a la OTAN un año después de la invasión de Rusia a Ucrania. Helsinki, que solía depender de Moscú para aproximadamente un tercio de su energía, enfrentó además costos mucho más elevados al realizar la transición hacia otros proveedores.

Sin embargo, el Gobierno finlandés lleva gastando más de lo que ingresa desde la crisis financiera mundial de 2008.

Bruselas ha aumentado la presión sobre Helsinki para que reduzca el déficit, ya que las normas de la Unión Europea (UE) exigen que los Estados miembros se mantengan por debajo del 3 % del PIB. En enero, el Consejo Europeo inició un procedimiento por déficit excesivo y le dio a Finlandia hasta finales de 2028 para alcanzar el objetivo deseado.

El Gobierno del primer ministro Petteri Orpo, que asumió en junio de 2023, afirmó que su objetivo sería ahorrar alrededor de 9 mil millones de euros durante esta legislatura. Economistas advierten que quien gane las próximas elecciones tendrá que aplicar recortes mucho más profundos.

"Las cifras estimadas actualmente oscilan entre los 8 mil millones y los 11 mil millones de euros", dice a DW Jarkko Kivisto, asesor del Departamento de Política Monetaria e Investigación del Banco de Finlandia.

La Coalición Nacional de Orpo, de centroderecha, es el único partido hasta la fecha que ha prometido semejantes recortes en caso de ganar un segundo mandato. Entre los recortes habría planes de ahorro en sanidad, atención social y bienestar.

Mientras que los socialdemócratas planean dividir las reformas entre recortes de gasto y aumentos de impuestos, Orpo planea alcanzar su meta sin subir impuestos.

Sin embargo, "el déficit es tan grande que se necesitaría un paquete que incluya aumentos de impuestos y recortes de gastos", advierte el asesor Kivisto.

Lauri Olappa, director del Centro Finlandés para el Nuevo Análisis Económico, advierte a DW que una nueva ronda de austeridad sería un duro golpe para la economía nacional.

"Más de una cuarta parte de la población trabaja en el sector público, por lo que, si esos trabajadores se enfrentan a la amenaza de ser despedidos, la tasa de ahorro aumentará y el gasto privado volverá a caer", aclara.

Retos que van desde la pandemia de COVID-19 hasta el aumento de los tipos de interés y el impacto de dos guerras sobre la economía mundial han lastrado los esfuerzos por reducir la creciente brecha entre los ingresos y el endeudamiento. La propuesta de presupuesto para 2027 aún prevé un déficit de gasto de 12.400 millones de euros.

Durante los más de cuatro años desde el comienzo de la guerra de Rusia en Ucrania, el país nórdico aumentó su gasto militar de 4.500 millones a más de 8 mil millones de USD al año, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

En abril, el Gobierno anunció que aumentaría aún más el gasto en defensa hasta el 3,2 % del PIB, cerca del objetivo del 3,5 % de la OTAN.

Con precios del petróleo cercanos a los 100 dólares por barril debido a la guerra en Irán, el Gobierno se ha resistido hasta ahora a la presión para aumentar los subsidios al combustible.

El banco central advirtió este verano que los precios elevados y sostenidos del petróleo y el gas significarían "un menor crecimiento económico y una mayor inflación" el próximo año.

Sin embargo, algunas industrias exportadoras de Finlandia están en auge gracias a los importantes encargos de metales y construcción naval, que Olappa considera a la altura de "los años de auge de Nokia", cuando el fabricante de teléfonos impulsó el crecimiento económico finlandés.

"Existe la posibilidad de que el sector de exportación nos saque de esta recesión", dice a DW, siempre y cuando la demanda del resto de Europa se mantenga fuerte.

A pesar de los múltiples obstáculos para reducir el déficit, la reacción de los mercados ante los problemas de deuda de Finlandia ha sido, hasta ahora, moderada.

La mayoría de agencias de calificación mantienen estables las previsiones y los inversionistas siguen considerando que la deuda finlandesa es una de las más seguras de Europa.

El próximo marzo, Finlandia podría ser nombrada la nación más feliz del planeta por décimo año consecutivo. Está por verse cuánto durarán las sonrisas una vez que, un mes después, llegue la factura de décadas de endeudamiento.

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