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Bruselas exige contención en el gasto ante la presión del mercado sobre la deuda soberana

Por El País — Economía · 08 de octubre de 2026 · 3 min
Bruselas exige contención en el gasto ante la presión del mercado sobre la deuda soberana

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, reclama a los ministros en el Eurogrupo "actuar con prudencia" frente al aumento de intereses de los bonos

Las cuentas públicas europeas vuelven a afrontar una encrucijada difícil: de esas en la que se les pide soplar y sorber al mismo tiempo. Por un lado, tienen que encarar la respuesta a una crisis energética que empezó en marzo y que amenaza con convertirse en una crisis de precios; por otro, deben afrontar la presión de los mercados que están encareciendo la deuda soberana, sobre todo, la francesa. Y atendiendo más a esta última brújula, y con un pasivo que en la zona euro se acerca al 90% del PIB, la Comisión Europea ha llamado a los Gobiernos a la "prudencia fiscal", en palabras del comisario de Economía, Valdis Dombrovskis. Es decir, contención en el gasto.

"En las últimas semanas, hemos observado un aumento de los intereses en los mercados mundiales de deuda soberana y un incremento de los diferenciales dentro de la zona del euro [en referencia a la prima de riesgo]. Es necesario actuar con prudencia fiscal", ha señalado el letón al acabar la reunión del Eurogrupo, órgano que agrupa a los ministros de Finanzas de la zona euro.

Sus palabras iban dirigidas especialmente a dos capitales, Roma y Atenas. Los primeros ministros de Italia, Giorgia Meloni, y de Grecia, Kiriákos Mitsotakis, han enviado sendas cartas a Bruselas reclamando más flexibilidad fiscal a la Comisión para aumentar su gasto. La lógica de ambos líderes es que la inflación ha elevado sus ingresos. En cambio, las normas aprobadas hace menos de tres años se basan en la evolución del gasto público neto (del que se eliminan el pago de la deuda y desembolsos extraordinarios) y, por tanto, están limitados por ese corsé.

Los argumentos de las misivas enviadas a la Comisión no han convencido a Dombrovskis: "Las presiones inflacionistas al alza ya se tienen en cuenta a la hora de valorar el cumplimiento de los objetivos presupuestarios por parte de los Estados miembros", ha recordado. Además, ha añadido que no se se puede "introducir nuevas flexibilidades presupuestarias constantemente" porque eso podría comprometer "la credibilidad del compromiso con la sostenibilidad presupuestaria".

En la misma línea, aunque con más matices dado su doble papel, ha hablado el presidente del Eurogrupo, Kiriakos Pierrakakis, que a su vez es ministro de Finanzas en Grecia: "Nos enfrentamos a un delicado equilibrio. Debemos apoyar la actividad económica sin poner en peligro la estabilidad, y debemos financiar las necesidades del futuro sin comprometer nuestra credibilidad". También él ha utilizado la expresión "prudencia fiscal".

A la hora de interpretar las palabras del comisario de Economía, hay que tener presentes las decisiones adoptadas desde que se aprobó la última reforma de las reglas fiscales. El año pasado se adoptó una excepción para aumentar el gasto en defensa y seguridad, y esta primavera se ha hecho lo propio para medidas temporales de respuesta a la crisis energética. Las excepciones ante circunstancias sobrevenidas están contempladas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y pese a ello Dombrovskis ya fue reticente a aprobar la última. Ahora, apenas unos meses después, llegan nuevas demandas.

Además, las reclamaciones de Italia y Grecia coinciden con un momento en que la precaria situación fiscal de Francia está teniendo un castigo en los mercados. Los inversores han elevado el precio que tiene que pagar el tesoro francés por endeudarse: su bono a 10 años roza el 5%, una rentabilidad no vista desde 2002. Y Francia es un país muy grande en la UE, lo que implica un riesgo de arrastrar los títulos de otros de los países que tienen un pasivo abultado.

Por eso precisamente, el vicepresidente primero y ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, a su llegada a Luxemburgo para verse con sus colegas, ha dejado ver que no se opone a las reclamaciones de Italia y Grecia aunque antes quería conocer los detalles. A continuación ha defendido que la economía española tiene cimientos "fuertes y robustos" tras años duplicando el crecimiento del resto de la UE y reduciendo la deuda, que este año, según ha señalado, acabará por debajo del 100% del PIB. "Estos [cimientos] están suponiendo un escudo particularmente importante en estas semanas de ciertas turbulencias en los mercados", ha valorado.

Es decir, contención en el gasto. "En las últimas semanas, hemos observado un aumento de los intereses en los mercados mundiales de deuda soberana y un incremento de los diferenciales dentro de la zona del euro [en referencia a la prima de riesgo].