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El sistema hídrico español, abandonado en inversión y ejecuciones, enfila otro ciclo de incumplimientos en sus planes

Por El Mundo — Economía · 31 de octubre de 2026 · 12 min
El sistema hídrico español, abandonado en inversión y ejecuciones, enfila otro ciclo de incumplimientos en sus planes

Pese a la urgencia que requieren las lluvias torrenciales y las sequas peridicas, los planes hdricos apenas se ejecutan en un 30%. Detrs se encuentra el caos de la gobernanza y la falta de "valenta poltica"

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Bajo sus pies discurren kilmetros y kilmetros de tuberas. Ms concretamente, en el caso de distribucin hay alrededor de 300.000 kilmetros, aunque si se suma la de saneamiento se superan los 400.000 kilmetros con una edad media de 45 aos. El lector probablemente no recuerde este dato hasta que abra el grifo y el agua no corra; bien por cortes puntuales o bien porque a su regin ha llegado la siguiente sequa.

Tampoco lo recordarn las figuras polticas responsables, y as lo lamentan los principales agentes del sistema de aguas del pas: nadie avanza en esta materia hasta que la tragedia o la necesidad golpean. Y cuando esto ocurre, las infraestructuras tampoco estn listas para reaccionar porque tardan muchos aos en construirse. No hay presupuesto extraordinario, medida urgente o decreto ley que salve esta brecha en la ejecucin de los planes hdricos.

Ello cobra cada vez ms importancia en un pas donde conviven sequas e inundaciones. Ambos fenmenos se estn intensificando, advierten la patronal Seopan y la empresa Typsa en su ltimo informe: "el pas sufre situaciones de escasez de agua en uno de cada cuatro aos" y las proyecciones climticas oficiales estiman que la cantidad de agua que llega de forma natural a ros, embalses y acuferos podra reducirse entre un 7% y un 11% en las prximas dcadas. A la par, Espaa est cada vez ms expuesta a inundaciones provocadas por lluvias intensas y concentradas que afectan a ms de 2,7 millones de personas en zonas inundables.

"Hay falta de voluntad en las clases polticas" por activar mecanismos o planes "realistas", argumenta Antoln Aldonza, portavoz de la Asociacin Espaola de Empresas de Tecnologas del Agua (Asaguas). Los planes hdricos vigentes resultan demasiado ambiciosos con tan pocos recursos, apostilla. En la misma lnea se pronuncian los analistas de Funcas en el estudio La economa de las infraestructuras en Espaa: realidad, retos y recomendaciones: "La solucin es un mantenimiento preventivo, lo que requiere planes de inversin. Pero como no suele ser el caso, las averas que surgen se reparan con presupuestos extraordinarios y no poca improvisacin". Improvisacin que, ante el avance progresivo del cambio climtico, cada vez cuenta con menos antecedentes para prever.

En las ltimas dcadas Espaa ha sufrido grandes sequas en Catalua (2007-2008 y 2023-2024) con importantes prdidas econmicas y restricciones peridicas para la poblacin. Pero el ltimo gran suceso fue el desbordamiento del barranco del Poyo en Valencia (2024), con 229 vctimas mortales. Las obras de este haban sido proyectadas en 2011, pero nunca ejecutadas.

El volumen de agua no registrada en el pas alcanz el ao pasado el 19,4%. De este, las prdidas reales por fugas de agua fueron del 10,1%. En algunos casos se llega al 40%, exigiendo cortar el agua en periodos secos y otras, por insuficientes, obligan a "mantener en servicio insalubres aljibes domsticos", advierten los analistas de Funcas. Y de las tuberas no solo depende solo que el lector pueda ducharse hoy: el 66% del agua urbana es de uso domstico, el 20% se dedica al consumo industrial y el 14% restante tiene usos municipales o institucionales. En trminos de actividad econmica, el sector agrcola es el principal consumidor con alrededor del 80% del consumo total solo para el regado. Y cualquier alteracin en ellos afecta a los rendimientos de los cultivos, encarece la ganadera... y todo repercute en los precios de la cesta de la compra, explican expertos de la Universidad Internacional de Valencia. Tambin extienden los daos al sector energtico, donde en las semanas de menor reserva hdrica la produccin hidroelctrica puede llegar a reducirse a la mitad; y a las industrias qumica, de papel y textil, con procesos hidrointensivos que exigen caudal constante y agua de alta pureza. Otro foco de conflicto es la concentracin del turismo en las zonas sensibles a sequas y con restricciones.

"Todos los usos tienen frentes abiertos", matizan desde Funcas. Porque adems de las tuberas, hay grandes infraestructuras que requieren atencin urgente: depuradoras, desaladoras y presas. Estas ltimas -el 88% del total disponible tiene ms de 50 aos, mientras que el 64% supera los 75 aos- son prioritarias y estratgicas, al igual que los embalses. Pero las depuradoras son la "asignatura pendiente de Espaa", y el motivo por el que el pas acumula varias multas millonarias de Bruselas (90 millones de euros y en aumento).

La inversin total de los planes vigentes alcanza los 22.844 millones de euros, de los que 6.660 millones de euros corresponden a la mejora de la red de saneamiento y la depuracin y 2.200 millones de euros a la red de abastecimiento. En cuanto a las medidas, superan las 6.500 previstas. Asaguas ve estos planes "ilusorios" pese al refuerzo de los fondos de Recuperacin, Transformacin y Resiliencia que contemplan hasta 2026 una inversin pblica de 140.000 millones de euros. Porque de estos, 69.528 millones de euros corresponden a trasferencias en el periodo 2021-2023. Y solo el 3% se dedican al agua. "Escasa apuesta monetaria cuando estamos hablando de un dficit que supera los 35.000 millones de euros", concluye Aldonza.

Por lo general, en el reparto de financiacin, las infraestructuras hidrulicas absorben en torno al 69% del gasto total. El resto se destina a actuaciones administrativas y de gestin (8%), restauracin del dominio pblico hidrulico (6 %) y otras medidas complementarias, explica Funcas.

"Resalta la falta de uniformidad en las series presupuestarias", contina Aldonza en base al histrico de Presupuestos Generales (PGE) analizado por la plataforma, "la inversin no se sostiene en el tiempo". En infraestructuras, desde los planes de 2008 -el ltimo periodo de gran presupuesto pblico destinado a las polticas del agua- y los 1.048 millones de euros presupuestados (se ejecut el 67,2%), en la actualidad se prorrogan los de 2023, con crditos definitivos de 231 millones de euros. La diferencia de inversin es un recorte del 77%. En trminos de calidad del agua, con 401 millones de euros presupuestados en 2008 (76% de ejecucin) a los 217 millones actuales, la cada es del 45%, segn los datos de la plataforma. Con el actual Ejecutivo ha cado un 18,16%.

Otra cuestin que destaca es el grado de cumplimiento, tambin irregular en el tiempo, que en algunos aos no llega al 50% de los crditos totales. Responsabiliza de ello a los ajustes fiscales para controlar el dficit del sistema: "En la prctica supone gastar menos de lo presupuestado en el ao que se incumple y restar dinero a los crditos del ao siguiente, ya que ese dinero que no se gast no viene ampliado en los PGE. En definitiva, se pierde".

El (vasto) patrimonio hidrulico tiene un valor de unos 452.000 millones de euros. "Si se considera una vida til de 50 aos, requerira un esfuerzo sostenido de reposicin y mantenimiento cercano a 9.000 millones de euros anuales para preservar su funcionalidad, muy lejos de la inversin actual", inciden desde Funcas. A lo que se aade que las inversiones previstas rara vez se materializan ntegramente en el ciclo establecido, porque superan el techo de gasto aprobado en los PGE. Los ltimos, los de 2023.

La Planificacin Hidrolgica es la herramienta fundamental para estructurar todos estos proyectos, que actualmente toman forma en los planes hidrolgicos 2022-2027.El reparto de la financiacin se realiza entre las CCAA (47%) y la AGE (39%). Pero como sealan distintos expertos del sector consultados, la historia demuestra que su ejecucin no es completa: en los planes del primer ciclo (2009-2015) se cumplieron en cerca del 42% de las medidas; los del segundo ciclo (2016-2021) en un 30%. Y no esperan grandes cambios para los vigentes, que engloban distintas medidas en funcin de la demarcacin, pero donde las principales son para el saneamiento y depuracin, restauracin fluvial y de riveras, o garantas del suministro.

Mantener en buen estado la infraestructura, que ya est sujeta a necesidades olvidadas, no es fcil. Distints plataformas han hecho las cuentas a este respecto; las ms recientes, Typsa y Seopan en 2025 -por lo que la cifra no recoge el alza actual de los precios de la construccin, ni los nuevos planes hidrogrficos de cuarto ciclo en desarrollo-: es preciso invertir 103.824 millones de euros en los prximos 10 aos. Para minimizar los efectos de las sequas, 84.644 millones de euros, y para reducir los de inundaciones, 19.180 millones de euros. Este esfuerzo inversor debe, adems, incrementarse como consecuencia de la degradacin de las infraestructuras.

"A las inversiones para la renovacin de redes se deben unir aquellas necesarias para la construccin de nuevas infraestructuras, imprescindibles para cumplir con las nuevas normativas comunitarias como son la Directiva de Aguas de Consumo Humano y la Directiva de Tratamiento de Aguas Residuales Urbana", apostillan desde Daquas. Actualizan el dficit a partir de 2025 en unos 8.100 millones de euros anuales.

"Espaa sigue sin resolver la depuracin de ayer mientras Europa le exige preparar la de maana", resume Luis Babiano, gerente de la Asociacin Espaola de Operadores Pblicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS).

Y ahora que el Ministerio est redactando los planes de cuarto ciclo (2027-2033), "realmente no se est volviendo a hacer una planificacin realista, no estamos pensando qu presupuestos se van a tener en el futuro y quin se responsabiliza de que en el pasado no se hayan ejecutado bien las actuaciones", destacaba Manuel Menndez, consejero de Typsa, en la jornada Infraestructuras clave para el desarrollo de Catalua celebrada esta semana en Barcelona junto a Seopan.

"En Espaa tenemos una planificacin muy buena, desde el punto de vista de diagnstico", pero falla "en el programa de medidas" y en canalizar cmo llevarlas a cabo, expres Menndez. "Si ahora el sector dispusiera de financiacin ilimitada, esos problemas administrativos, regulatorios o de gobernanza, haran que no pudiese invertirse".

El consenso general de los expertos reclama una simplificacin administrativa. Existe una divisin competencial compleja a tres niveles administrativos: el Gobierno central gestiona las cuencas intercomunitarias y el abastecimiento "en alta" a travs de las Confederaciones Hidrogrficas; las Comunidades Autnomas tienen competencias en ordenacin del territorio, y ms de 8.000 entidades locales son las responsables de la distribucin "en baja" y el alcantarillado. "Esta dispersin de responsabilidades dificulta la coordinacin de actuaciones urgentes y la ejecucin gil incluso de los fondos ya aprobados y disponibles, como demuestra el hecho de que el PERTE de Digitalizacin del Ciclo del Agua, aprobado en marzo de 2022, siga an en fase de ejecucin a mitad de 2026", subrayan desde la Universidad de Valencia.

A modo de resumen, "el 35% de la poblacin es abastecida por entidades pblicas, el 33% por empresas privadas, el 22% por empresas mixtas y el 10% restante por servicios municipales", detalla Daquas. Pero quien paga las tarifas es el consumidor de aguas urbanas. En el ao 2025, el precio medio del agua para uso domstico se situ en 2,23 euros por metro cbico; de esta cantidad, el 58% pag el servicio de abastecimiento y el 42% el de saneamiento. En 2018 el gasto total fue de 1,84 euros por metro cbico. Y pese al alza de los precios, "siguen estando muy lejos de llegar a cubrir el coste de los servicios", insisten desde Daquas. Por el dficit acumulado: "la tarifa actual solo cubre, y no siempre, los gastos operativos del servicio, pero no los relativos a las infraestructuras: amortizacin, renovacin y nuevas actuaciones para la mejora de prestaciones o calidad del agua y servicio", sealan en Daquas. Reclaman una subida escalonada tarifaria progresiva. Pero claro, "nos encontramos con que, a nivel local, no se toman las decisiones polticas que se debiera para financiar estas necesidades de inversin". Porque la solucin de los alcaldes sigue siendo pasar la patata caliente al siguiente en el puesto, reflexiona Hernndez.

El peso de la tarifa del agua en el presupuesto familiar es del 0,84%, muy por debajo del 3% marcado por la ONU como lmite. Segn Funcas, aumentar el precio del agua 1,5 euros por metro cbico al consumidor final, "cifra que, exceptuando los pequeos municipios, no es un problema. Al ciudadano medio le supondra dedicar el 1% de sus ingresos". Pero "los servidores pblicos consideran que, si se incrementa, pueden perder votos. De ah las diferencias de precios entre distintas localidades an prximas", opina Aldonza.

Abaratar los costes del agua pasa por innovar en nuevos mtodos. Aqu cobran importancia los sistemas alternativos, aunque ahora mismo, el 65% del agua captada viene de la superficie, el 25% de aguas subterrneas y de manantiales, y el 10% restante son aguas desaladas. Esta ltima cuesta entre 0,50 y 1 euro por metro cbico, detalla Beln Gutirrez, presidenta de la Asociacin Espaola de Desalacin y Reutilizacin (AEDyR). A modo orientativo, Funcas estima que el precio medio del agua superficial es 0,02 euros por metro cbico, mientras que el del agua subterrnea ronda los 0,09 euros por metro cbico.

Gutirrez defiende que Espaa es lder en innovacin en desarrollo de estos sistemas alternativos, que pueden ayudar a paliar el estrs hdrico crnico del pas. Por normativa, su uso generalmente se destina al riego agrcola y urbano, industrial, limpieza de alcantarillado o recarga de acuferos, explica, pero ello no le resta importancia, dado que la presencia de una de las desaladoras de mayor produccin en Espaa en Barcelona cubri el 25% del consumo total del rea metropolitana en la ltima gran sequa. As que AEDyR urge a integrar este tipo de infraestructuras en la planificacin hidrolgica, como un recurso complementario. Y no esperar a que llegue la prxima sequa, dado que su planificacin puede requerir entre cinco y seis aos... si no hay cambios normativos de por medio.

El del agua es un sector, seala Gutirrez, que requiere una visin a largo plazo, y "que no sea un tema poltico, sino uno tcnico".

El mal estado de la red hdrica nacional Espaa sufre un "evidente envejecimiento" de sus tuberas, con un porcentaje de renovacin del 0,54% en abastecimiento y del 0,12% en el alcantarillado, lejos del 2% de renovacin anual que sera necesario y que ya le exige una vida til de 50 aos, explica Carmen Hernndez desde la Asociacin Espaola de Entidades Gestoras de Abastecimiento y Saneamiento (Daquas). "Le estamos pidiendo a las tuberas llegar hasta unos hasta unos 1.000 aos de vida til", concluye.

Otro foco de conflicto es la concentracin del turismo en las zonas sensibles a sequas y con restricciones. "Todos los usos tienen frentes abiertos", matizan desde Funcas.

Una financiacin en declive Se establecen planes, "pero nunca se acaba de actualizar el sector porque las acciones no se acompaan de las inversiones necesarias, no se cumplen en su totalidad o no tienen la necesaria continuidad", explica Aldonza. "Adems, las administraciones competentes no tienen los medios necesarios y los procedimientos administrativos no son lo suficientemente giles y se alarga mucho el proceso de licitacin", resume.

Pese a la urgencia que requieren las lluvias torrenciales y las sequías periódicas, los planes hídricos apenas se ejecutan en un 30%.

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