Veranos más calurosos, helados más caros: cómo la inflación ha impactado en el cucurucho

El precio medio de este producto ha subido un 4,1% en un año, impulsado por el encarecimiento de la energía y de algunos ingredientes
Las sucesivas olas de calor que achicharran España dan pocas alegrías, pero quizá una de ellas es el de poder tomar un helado bien frío para buscar un momento de pausa. Este verano, la necesidad de acudir a la heladería más cercana para combatir los efectos del cambio climático se ha topado con los efectos de otro fenómeno muy contemporáneo, esta vez sobre el bolsillo: la inflación . Los helados, tanto de heladería como de supermercado, han sufrido un incremento de precios generalizado, y los motivos son muy parecidos al encarecimiento de otros productos de la cesta de la compra: el auge de los precios de la energía, el incremento de los costes de transporte para algunos ingredientes o la subida de los costes laborales y de los alquileres comerciales. El resultado es que, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el precio medio del litro de helado se ha situado en 5,02 euros, un 4,1% más que el año pasado. Pero los mismos datos muestran que el consumo ha subido un 11,7%: un mayor precio no es capaz de terminar con las ansias de un helado.
Mientras pasean por las calles adornadas durante las fiestas del barrio de Gràcia de Barcelona, dos vecinos, Jordi e Inés, comparten un helado que han comprado en una heladería cercana . Una tarrina de dos bolas, de chocolate con dátiles y vainilla. 3,75 euros. "Sí que es verdad que ha subido, hace unos años no estaba por más de tres euros, y ahora es muy difícil encontrar uno por debajo", recuerdan, aunque admiten, también, que cada vez son de más calidad. "Es cada año más caro, pero apetece mucho", apuntan. En la heladería donde lo han comprado piden no ser identificados para no tener fama de caros, pero explican que han tenido que subir los precios por el alza de todos los costes de su negocio: "Todo está más caro en general, los ingredientes, los alquileres, y la electricidad, que la necesitamos mucho para refrigerar".
Los datos del Ministerio se refieren a helados de todo tipo, desde los que se compran en el supermercado a los que están en los restaurantes o los que se adquieren en heladerías artesanales. Las cifras surgen de recabar datos en el periodo que va desde junio 2025 hasta mayo 2026. En este tiempo, los hogares españoles compraron 151,97 millones de litros de helado, una cantidad que implica una subida del 11,7% más que el mismo periodo del año anterior. Solo por la compra de más helados, el valor de mercado ya se incrementó, pero al sumar también la subida del importe medio, el valor de mercado de este sector ascendió hasta los 762,68 millones de euros, un 16,3% más. Yendo más al detalle, cada residente en España consumió en ese periodo una media de 3,23 litros de helado, y se gastó 16,2 euros en ello. Esto significa que el consumo de helados por habitante aumentó un 11,2% y el gasto medio por persona, un 15,7%.
Como es lógico, la mayor parte de las compras se concentra en los meses de calor —el 81,6% se consume entre abril y septiembre—, y la mayoría del volumen se compra en supermercados —el 87,6%, según la misma fuente estadística—. Es en el súper donde el precio medio es más barato (4,77 euros el litro), mientras que en las tiendas tradicionales resulta más elevado (7,72 euros el litro). De ahí que, en lugares concurridos como las fiestas de Gràcia, una simple tarrina de dos bolas pueda costar 3,75 euros.
"En términos generales sí, ha habido un ligero incremento, sobre todo por los costes de las materias primas y de la electricidad. Es una tendencia de varios años, desde la pandemia, y hacemos un esfuerzo por no repercutirlo todo al consumidor, pero no lo podemos asumir todo nosotros", explica Mario Masiá, presidente de la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos (Anhcea). Desde su sede en Jijona (Alicante), esta organización, que representa a unos 400 socios, hace tareas de formación para que no se pierda el oficio y tiene una cooperativa para hacer compras conjuntas y que el producto salga más barato. "Lamentablemente está subiendo todo. Estamos todos igual, como todo españolito de a pie", se queja sobre los efectos de la inflación. Este julio, el Índice de Precios de Consumo (IPC) en España repuntó al 3,5% , tres décimas más que el mes anterior, y el BCE ya ha advertido de que la inflación se mantendrá "elevada" en lo que resta de año.
En el caso de las heladerías, productos como el cacao, la vainilla, los frutos secos, y los lácteos han subido; y también otros ingredientes, especialmente si son importados: "El chocolate belga, el pistacho de Bronte ... pero también hay mucho producto nacional, como el turrón, o el pistacho de Castilla, que cada vez compramos más", dice Masiá. "También suben los salarios, el transporte, los envases, la energía...", apunta. La actividad necesita mucha electricidad, porque para pasteurizar el producto hay que subir la temperatura a 85 grados y luego refrigerarlo. "Una heladería hoy, sin obrador, solo con aire acondicionado y neveras, paga en torno a 1.000 euros de factura de la luz al mes, y si tiene obrador, paga entre 2.000 y 2.500 euros", dice el presidente de los artesanos, quien afirma que con la guerra de Irán ha habido mayor repercusión. El resultado, según sus cálculos, es que si una tarrina o cucurucho hace cinco años podía costar unos dos euros, ahora ya no baja de tres.
Pese al alza de precios, el gremio no ha notado que el consumo se haya resentido, al contrario. "Todo el mundo ve que es en general, que sube todo por igual. Lo que sí notamos es que el consumidor cada vez sabe más de helados, y es más exigente en la calidad", explica Masià. Según los datos del Ministerio, el consumo fuera del hogar en el periodo analizado supuso 31,24 millones de litros, un 5,2% más que el periodo anterior. El 61,3% del consumo se realiza en la misma tienda, y el 18,6% en la calle.
Otro organismo estadístico, Eurostat, también se ha fijado en el fenómeno, y apunta que el crecimiento de la demanda ha llevado a la mayor producción, en toda Europa: en 2025 la Unión Europea produjo 3.440 millones de litros de helado, un 1,9% más que en 2024, con Alemania (608 millones), Italia (549 millones) y Francia (525 millones) como los principales países productores, según la oficina estadística comunitaria. En cuarto lugar quedó España, con 457 millones. Italia fue el país que más aumentó su producción, un 10%, mientras que España lo hizo un 2%.
Muy, muy lejos quedan los tiempos en los que un FrigoPie costaba 30 pesetas (0,18 euros al cambio fijo de la entrada del euro) en los años ochenta. O los tiempos en los que un cucurucho de una bola podía costar algo menos de dos euros. Pero vista la demanda y los volúmenes de producción, parece claro que este verano a nadie le amarga un dulce, si es helado.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.


