Todos contra todos: la guerra de opas que está cambiando el mapa bancario de Italia

Las principales entidades encadenan ofertas y contraofertas en una carrera por ganar tamaño y competir con los grandes grupos europeos
En menos de dos años, buena parte de los grandes bancos italianos han intentado comprar a un rival, defenderse de una opa o buscar alianzas para crecer, en una frenética carrera de adquisiciones , fusiones y contraofensivas que está transformando el mapa financiero del país.
En esta guerra de opas (ofertas públicas de adquisición), que se ha intensificado en los últimos meses, las ofertas y contraofertas se encadenan, las presas se convierten en compradores, las alianzas cambian rápidamente y las principales entidades tratan de ganar tamaño antes de que otro competidor se adelante. La última jugada de este Risk bancario, como se conoce en Italia a la batalla por la reordenación del sector, lo protagoniza Monte dei Paschi di Siena (MPS), que ha respondido a la ofensiva lanzada por Intesa Sanpaolo el pasado junio con dos ofertas simultáneas por Banco BPM y Banca Generali, valoradas en un total de 34.000 millones de euros .
Si MPS logra hacerse con ambas entidades, aumentaría considerablemente su tamaño y obligaría a Intesa a elevar su oferta inicial de 30.600 millones de euros, encareciendo y complicando la operación. Con esta estrategia, MPS busca evitar ser absorbido y quedar subordinado a un grupo mucho mayor.
"El último movimiento de MPS es necesariamente una maniobra defensiva, pero eso no tiene una connotación negativa", explica a este periódico Stefano Caselli, catedrático de Finanzas de la Universidad Bocconi de Milán. A su juicio, Intesa llevaba tiempo preparando una operación "muy meditada y razonada", mientras que la respuesta de MPS tiene por delante un camino considerablemente más complicado. "Es una maniobra muy compleja. No quiere decir que sea equivocada, pero implica a muchos actores y, para llegar a buen puerto, requiere un consenso muy amplio", señala. Caselli duda además de que MPS disponga del tiempo necesario para reunir esos apoyos y no descarta que Intesa pueda mejorar su oferta, por lo que la partida sigue completamente abierta.
La actual oleada de compras y fusiones comenzó a finales de 2024. Banco BPM lanzó primero una oferta sobre la gestora de fondos Anima y pocas semanas después UniCredit, el segundo mayor banco de Italia, sorprendió al mercado con una opa sobre el propio Banco BPM. La operación, valorada en unos 15.000 millones de euros, acabó naufragando en julio de 2025 , cuando UniCredit retiró su oferta por las condiciones impuestas por el Gobierno italiano para autorizarla.
A comienzos de 2025 llegaron nuevas operaciones: MPS se lanzó sobre Mediobanca , una de las instituciones históricas del capitalismo italiano, y BPER sobre Popolare di Sondrio. Estas sí prosperaron. Con la adquisición de Mediobanca, una operación de gran calado, MPS se convirtió además en el principal accionista de Generali, uno de los activos más codiciados del sector financiero italiano. Mientras trataba de defenderse de MPS, Mediobanca lanzó a su vez una oferta sobre Banca Generali, que acabó retirando por falta de apoyo de sus accionistas.
El caso de MPS resulta especialmente significativo. Hace apenas una década, el banco estaba al borde del colapso y necesitó un rescate público; hoy, tras años de saneamiento y una progresiva reprivatización, es uno de los grandes protagonistas de la concentración bancaria italiana. Su trayectoria refleja cuánto ha cambiado el sector: tras la crisis financiera de 2008 y la posterior crisis de deuda europea, buena parte de las fusiones y rescates respondieron a los problemas de entidades débiles. Ahora son bancos saneados y rentables los que buscan crecer.
Caselli identifica varios factores detrás de esta aceleración. El primero es la buena situación en la que llegan los bancos después de años dedicados a reforzar sus balances. "Los bancos italianos están entre los más capitalizados de Europa y, cuando se tiene mucho capital, llega un momento en que se quiere utilizar", explica. A ello se suman los buenos resultados: según el último informe anual del Banco de Italia, la rentabilidad del sector alcanzó en 2025 su nivel más alto desde 2008. "Cuando tienes bancos muy capitalizados y con muy buenos resultados, en algún momento tienes que hacer operaciones de fusiones y adquisiciones. Es bastante inevitable", sostiene.
Otro factor es el tamaño. Los grandes bancos italianos siguen siendo menores que sus principales competidores europeos: según el Banco de Italia, los cinco mayores tienen de media una cuarta parte de los activos de sus equivalentes franceses y son también más pequeños que los españoles y alemanes. De ahí que todavía exista margen para ganar dimensión. "Hay espacio para que diferentes bancos puedan hacerse todavía más grandes", asegura Caselli, que cita a Banco BPM, BPER, Unipol o Crédit Agricole entre las entidades con capacidad para seguir creciendo. A ello se añade un efecto dominó: cada nueva operación obliga al resto a replantearse su posición, ya sea para crecer o para evitar convertirse en el siguiente objetivo.
Ganar dimensión es también una cuestión de competitividad internacional. Para Caselli, las fusiones y adquisiciones son "un paso necesario" para competir en Europa y contar con grandes bancos capaces de acompañar a las empresas italianas en su expansión internacional. Pero advierte de que el tamaño no basta: "No es solamente una cuestión de dimensión, sino también de modelo industrial". Las entidades, señala, deberán ser capaces de integrar sus negocios y atender bien a sus clientes.
Caselli cree que Italia tiene margen para contar con dos grandes bancos internacionales y pone como referencia a Francia, con BNP Paribas y Crédit Agricole, y a España, con Santander. Italia, asegura, debería aspirar a disponer al menos de "un gran banco global" y varias entidades nacionales fuertes.
El proceso, sin embargo, no debería detenerse en las fronteras italianas. "La consolidación también debe producirse a nivel europeo", sostiene. A su juicio, Europa necesita bancos de mayor dimensión capaces de respaldar a sus empresas y competir con los gigantes estadounidenses y chinos, además de evitar que una parte creciente del ahorro europeo termine en manos de gestores estadounidenses. "Nuestra casa es Europa. Sin un sistema bancario europeo no vamos a ninguna parte", sostiene el experto.
En Italia la política no ha permanecido al margen de esta reordenación. El Gobierno de Giorgia Meloni intervino directamente en la oferta de UniCredit sobre Banco BPM mediante el golden power , el instrumento que permite al Ejecutivo imponer condiciones en operaciones que afectan a sectores considerados estratégicos. UniCredit terminó retirando su oferta en julio de 2025 después de meses de enfrentamiento con Roma por esas exigencias.
En el caso de MPS, el vínculo con el Estado es todavía más directo. El Tesoro conserva alrededor del 4,8% del capital después de haber ido reduciendo progresivamente la participación adquirida durante el rescate. El ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, ha anunciado ahora que el Gobierno no venderá por el momento ese paquete y esperará a que se resuelva la batalla en curso.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



