Tesla hizo volar un auto y estas historias de Black Mirror ya se parecen a la realidad

Tesla mostró un auto capaz de elevarse y girar en el aire; descubre 2 historias de Black Mirror que tienen equivalentes en tecnología real.
Un automóvil que se eleva del suelo, una inteligencia artificial capaz de imitar la voz de una persona fallecida y perros robóticos que se desplazan sin necesidad de un conductor: las tres escenas podrían pertenecer a un capítulo de Black Mirror, pero tienen algo en común y es que existen tecnologías reales que permiten reproducir, al menos parcialmente, lo que antes parecía ciencia ficción.
Hay que tener en cuenta que una demostración tecnológica no significa que un producto esté listo para venderse, del mismo modo que imitar una voz no equivale a devolverle la vida a alguien. Sin embargo, los avances permiten establecer comparaciones cada vez más específicas entre las historias que vemos en pantalla y las tecnologías que desarrollan las empresas.
Tesla Roadster, el automóvil que consiguió elevarse y girar en el aire
La noche de esre 15 de octubre, Tesla presentó una nueva generación del Roadster en el centro de pruebas de SpaceX, ubicado en McGregor, Texas. La demostración incluyó una maniobra poco habitual para un automóvil: el deportivo eléctrico subió por una rampa curva, quedó invertido, se impulsó por el aire, realizó un giro y aterrizó de manera controlada.
Para conseguirlo, Tesla recurrió a propulsores de gas frío desarrollados con tecnología de SpaceX y a un sistema de succión que permite al vehículo mantenerse adherido a determinadas superficies.
Durante el evento también mostró una aceleración de 0 a 60 millas por hora, equivalentes a unos 96.6 kilómetros por hora, en menos de un segundo.
Aunque la maniobra es una demostración de ingeniería, todavía no significa que los automóviles voladores estén listos para circular por las ciudades. La configuración utilizada no está autorizada para transitar por vías públicas y Tesla mantiene 2028 como objetivo para comenzar la producción del nuevo Roadster, después de varios retrasos desde su presentación original en 2017.
El proyecto también tiene una dimensión comercial ya que el Roadster funciona como un vehículo de exhibición tecnológica con el que Tesla busca mostrar sus capacidades de ingeniería y reforzar su posicionamiento en el segmento de los deportivos eléctricos de alto desempeño.
Y mientras Tesla trabaja para convertir esta demostración en un automóvil comercial, otras tecnologías que parecían reservadas para la ficción ya tienen aplicaciones en la vida real.
Be Right Back: cuando la inteligencia artificial puede imitar la voz de alguien que murió
En 2013, Black Mirror estrenó Be Right Back, un episodio protagonizado por Hayley Atwell y Domhnall Gleeson. La historia sigue a Martha, una mujer que pierde a su pareja y descubre un servicio capaz de utilizar las conversaciones, publicaciones y otros rastros digitales del fallecido para recrear su manera de comunicarse.
La propuesta comienza con mensajes y posteriormente incorpora una voz artificial. Lo inquietante es que la tecnología consigue reproducir ciertos rasgos de la persona, aunque no puede recuperar su identidad ni sus experiencias.
Más de una década después, la clonación de voz mediante inteligencia artificial ya es técnicamente posible. En marzo de 2024, OpenAI presentó Voice Engine, un modelo capaz de generar una voz sintética parecida a la de una persona utilizando una muestra de audio de apenas 15 segundos y un texto como referencia.
La compañía documentó aplicaciones relacionadas con la recuperación de la capacidad de comunicación de pacientes que habían perdido el habla. También reconoció riesgos asociados con la suplantación de identidad y el uso no autorizado de voces, por lo que inicialmente restringió el acceso a la tecnología.
La diferencia con Be Right Back es importante pues reproducir una voz no significa recuperar la memoria, los pensamientos o la conciencia de alguien. Sin embargo, la capacidad de generar palabras que una persona nunca pronunció utilizando una voz semejante a la suya plantea preguntas sobre identidad, consentimiento y el uso de nuestros datos después de morir.
En Metalhead, estrenado en 2017, una mujer intenta escapar de un robot cuadrúpedo que la persigue a través de un paisaje desolado. La máquina se desplaza sobre cuatro patas, supera obstáculos y utiliza sus capacidades de navegación para localizar a su objetivo.
Fuera de la pantalla, la empresa estadounidense Boston Dynamics desarrolló Spot, un robot de cuatro patas diseñado para desplazarse por instalaciones industriales y realizar tareas de inspección.
Spot puede recorrer rutas de forma autónoma, capturar información mediante sensores y cámaras e inspeccionar espacios donde el acceso humano puede resultar complicado o peligroso.
Entre sus aplicaciones se encuentran la vigilancia de condiciones operativas en instalaciones industriales, la recopilación de datos y la detección de anomalías.
La comparación con Metalhead es principalmente visual y tecnológica; mientras el episodio presenta una máquina utilizada para perseguir personas, Spot está diseñado para tareas industriales y de recopilación de información. La existencia de robots cuadrúpedos no implica que tengan las mismas funciones o comportamientos que sus equivalentes ficticios.
Para Boston Dynamics, esta tecnología también representa un negocio ya que las capacidades de movilidad, percepción y automatización pueden utilizarse para atender necesidades de mantenimiento, inspección y seguridad operativa en empresas.
El nuevo Roadster de Tesla, las voces creadas con inteligencia artificial y los robots cuadrúpedos muestran hasta qué punto la tecnología está alcanzando escenarios que hace apenas unos años parecían solo de ciencia ficción. Mientras Tesla busca llevar su deportivo a producción, la clonación de voz ya tiene aplicaciones reales y robots como Spot trabajan en instalaciones industriales.
Ahí está buena parte de lo visionario de Black Mirror, pues mucho antes de que estas tecnologías alcanzaran su desarrollo actual, la serie ya imaginaba cómo sería convivir con máquinas capaces de imitar a las personas, desplazarse por su cuenta y transformar nuestra relación con el mundo digital. Sus historias atraparon a millones de personas por las preguntas que plantearon sobre las posibles consecuencias. Y ahora vemos a un Tesla desplazándose casi antigravedad, comenzando a volar. Acerca del autor: Javier Pérez Ramírez es periodista financiero y estratega digital especializado en desarrollo y crecimiento de proyectos editoriales; escribe sobre marketing, publicidad, economía circular e inteligencia artificial. Contacto [email protected]



