Solo el 31% de los jóvenes viven sin ayuda familiar en España, la peor tasa entre los países del entorno

La mejora del empleo se ve anulada por las dificultades del acceso a la vivienda y la independencia económica retrocede 10 puntos desde 2016
España es el país europeo en el que más ha caído la tasa de emancipación desde 2016. La proporción de jóvenes de entre 18 y 34 años que viven de forma independiente y no necesitan apoyo económico de su familia ha pasado del 41% al 31% en 2025, según el informe Cuando avanzar no basta. La juventud española ante el desafío de la emancipación , presentado este martes por Comisiones Obreras . Son diez puntos menos en casi una década, un retroceso que ha ampliado la brecha con el resto del continente, donde la tasa se ha mantenido estable en torno al 50%.
La situación nacional contrasta con la de algunos de los principales países de la región. Alemania ha seguido el camino contrario y ha reducido con fuerza ―10 puntos― la proporción de jóvenes que dependen económicamente de su familia. Francia, aunque ha empeorado, lo ha hecho mucho menos que España. Su tasa de emancipación ha caído alrededor de cuatro puntos en la última década, frente a los diez puntos de España. Italia y Grecia también presentan niveles similares a los de 2016, mientras Portugal ha registrado una leve mejora.
Los datos arrojan que en la actualidad, solo tres de cada diez jóvenes de entre 18 y 34 años no dependen económicamente de su familia. Del lado contrario, el porcentaje que viven con sus padres o reciben dinero de ellos ha aumentado del 58,9% al 68,7% en cuestión de 10 años. El deterioro se produce mientras otros indicadores económicos juveniles han mejorado, lo que demuestra, según el análisis del sindicato, que "el descenso prolongado de la tasa de emancipación tiene su origen en la creciente tensión del mercado de la vivienda, que afecta tanto a la compra como al alquiler".
El informe, que analiza los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida y otras fuentes estadísticas públicas, destaca la caída del paro juvenil , la reducción de la temporalidad y la recuperación de los salarios. La tasa de desempleo entre los menores de 30 años, que llegó a acercarse al 40% en 2013, ronda ahora el 16%; y la temporalidad ha pasado del entorno del 56% en 2018 al 32% en el primer semestre de 2026. Pero esas mejoras no han sido suficientes para facilitar la autonomía financiera entre la población de 18 a 34 años. "Incluso las personas a las que la buena situación macroeconómica, la reforma laboral y sus propias habilidades les han permitido tener buenas condiciones laborales tienen dificultades para emanciparse", señala el documento.
En efecto, el precio de la vivienda en el país acumula más de una década de subidas desde que el mercado tocara fondo en 2014, tras seis años de ajustes desde el estallido de la burbuja inmobiliaria de principios de siglo. El valor de los pisos en venta aumentó casi un 10% en 2025, hasta alcanzar un nuevo máximo de 2.354 euros por metro cuadrado de media. El precio se situó casi un 30% por encima del máximo registrado en el tercer trimestre de 2007, en pleno bum inmobiliario , aunque sin tener en cuenta la inflación acumulada desde entonces. El encarecimiento se extiende tanto a la obra nueva como a la vivienda usada, y aunque la subida se ha producido en todo el país, los precios más elevados se concentran en las grandes ciudades.
CC OO insiste en su informe en que, con estos precios, "la vivienda en propiedad es inaccesible para los jóvenes", por lo que la única opción es el mercado del alquiler. "Y dada la ausencia de un parque público de vivienda en alquiler, la única posibilidad es recurrir al mercado privado, donde los precios tampoco han parado de crecer".
El sindicato insiste en que los incrementos de las rentas se dan especialmente en los nuevos contratos, impactando de forma directa en jóvenes y migrantes, que no tienen una relación de arrendamiento previa. Los datos del Banco de España muestran con claridad esa diferencia. Entre 2019 y 2024, el precio de los alquileres que ya estaban en vigor apenas aumentó, con un crecimiento medio real (descontando la inflación) del 0,4% anual, en parte por los límites aplicados a las actualizaciones de los contratos, que impiden en términos generales que estos progresen por encima de la evolución del IPC. En cambio, los nuevos alquileres se han encarecido con mucha más rapidez. Tras mantenerse prácticamente estables entre 2020 y 2022, sus precios aumentaron un 2,9% en términos reales en 2023 y un 4,6% en 2024. Y los datos de oferta de los portales sugieren que el incremento se mantuvo alrededor del 5% en 2025.
La dificultad para emanciparse afecta especialmente a quienes tienen entre 25 y 29 años, una etapa en la que normalmente ya han terminado su formación y comienzan a consolidarse en el mercado laboral, pero también se extiende al grupo de 30 a 34 años, que sigue mostrando dificultades para iniciar una vida independiente. En ese sentido, el documento apunta a que "desde hace más de quince años, el porcentaje de jóvenes emancipados ha ido cayendo tanto entre los hombres como entre las mujeres".
Las mujeres, en cualquier caso, presentan una mayor propensión a emanciparse, aunque con frecuencia lo hacen en condiciones más precarias, señala el sindicato.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



