Paquete Económico 2027: 5 cosas que deben revisar las MiPymes antes de que termine el año

El Paquete Económico 2027 todavía está en discusión, pero las MiPymes pueden comenzar desde ahora a ordenar sus finanzas, facturación y obligaciones fiscales.
El Paquete Económico 2027, entregado al Congreso de la Unión el 8 de septiembre, plantea reducir el déficit público sin crear nuevos impuestos generales y propone medidas para fortalecer la recaudación y combatir la evasión y la elusión fiscal. Mientras los legisladores analizan también cambios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), las empresas pueden aprovechar los próximos meses para poner en orden sus procesos.
El paquete incluye además una nueva Ley de Economía Digital, con la que el gobierno busca impulsar el uso de medios de pago electrónicos y reducir el uso de efectivo en las operaciones del país.
Para una MiPyme, todo esto puede traducirse en una pregunta sencilla: ¿qué tan preparado está mi negocio para enfrentar cambios en las reglas fiscales?
La respuesta comienza mucho antes de que entre en vigor cualquier nueva disposición. Revisar la facturación, los ingresos, los gastos, las cuentas por cobrar y las obligaciones fiscales permite conocer con mayor precisión cómo está funcionando el negocio y qué margen existe para enfrentar un cambio.
Puede parecer básico, pero tener claridad sobre los ingresos y gastos es uno de los primeros pasos para conocer la salud financiera de un negocio.
¿Cuánto dinero entra cada mes? ¿Cuánto se destina a gastos? ¿Qué clientes todavía no han pagado? ¿Qué obligaciones fiscales o administrativas están pendientes? ¿Cuánto dinero quedaría disponible si aparece un gasto inesperado?
Tener estas respuestas actualizadas permite al dueño de una empresa tomar decisiones con mayor anticipación, en lugar de reaccionar cuando un problema ya afecta el flujo de efectivo.
Siigo Aspel, empresa de soluciones administrativas y contables para negocios en México, considera que el conocimiento de los propios números debe ser el punto de partida para enfrentar un entorno regulatorio cambiante.
En momentos de incertidumbre, una empresa no puede controlar las decisiones fiscales que se tomarán, pero sí puede controlar qué tan preparada está para responder a ellas",
La facturación es otro de los procesos que conviene revisar.
No se trata únicamente de emitir los comprobantes correspondientes, sino de mantener un control sobre los CFDI emitidos y recibidos y verificar que la información corresponda con las operaciones del negocio.
Para una empresa, tener registros consistentes puede ayudar a detectar diferencias o inconsistencias antes de que se conviertan en un problema.
Para una pequeña y mediana empresa, tener claridad sobre sus números, su flujo de efectivo y sus obligaciones permite identificar riesgos con anticipación y tomar decisiones antes de que una nueva condición se convierta en un problema operativo", explicó Schmal.
Una empresa puede tener ventas y, aun así, enfrentar problemas de liquidez si sus clientes tardan en pagar o si sus gastos no están bajo control.
Por eso, además de conocer cuánto se vende, conviene revisar cuánto dinero realmente está disponible y cuánto está comprometido.
Tener información actualizada sobre cuentas por cobrar, gastos y flujo de efectivo permite evaluar distintos escenarios: qué ocurre si un cliente se retrasa, si aumentan determinados costos o si el negocio necesita hacer una inversión inesperada.
La información financiera deja así de ser únicamente un registro de lo que ya ocurrió y se convierte en una herramienta para planear.
Llevar facturas, gastos y registros contables de manera dispersa puede dificultar saber cuál es la situación real del negocio.
La digitalización permite centralizar información administrativa y financiera, reducir tareas manuales y mantener registros más consistentes.
Esto cobra mayor relevancia ante un entorno regulatorio en el que las autoridades buscan fortalecer la fiscalización y la trazabilidad de las operaciones.
De acuerdo con Schmal, integrar facturación, información contable, ingresos, gastos y obligaciones fiscales ayuda a detectar inconsistencias y responder con mayor rapidez ante cambios en la normativa.
El Paquete Económico 2027 todavía está sujeto al proceso legislativo, por lo que las propuestas pueden modificarse antes de su aprobación.
Eso significa que una empresa no necesita anticipar exactamente cuáles serán las reglas definitivas para comenzar a prepararse.
Puede empezar por algo más concreto: conocer mejor su propia operación.
Revisar los registros, identificar obligaciones pendientes, verificar los CFDI, ordenar los gastos y actualizar la información financiera son tareas que pueden hacerse desde ahora.
Antes de que termine el año, una revisión básica puede incluir:
Ingresos: cuánto factura el negocio y cuánto dinero efectivamente recibe.
Cuentas por cobrar: qué clientes tienen pagos pendientes y desde cuándo.
CFDI: que los comprobantes emitidos y recibidos estén correctamente registrados.
Obligaciones fiscales: qué pagos, declaraciones o trámites están pendientes.
Flujo de efectivo: cuánto dinero tiene disponible el negocio y qué compromisos tendrá en los siguientes meses.
Información contable: que los registros administrativos y contables sean consistentes.
El objetivo no es adivinar qué cambios aprobará el Congreso, sino llegar al próximo ejercicio fiscal con información confiable y una operación más ordenada.
Todo esto obliga a los emprendedores y empresarios a tener una función más activa en temas contables y fiscales sin depender necesariamente del contador interno o externo. La preparación empieza por tener información confiable y disponible para decidir", señaló Schmal.
Para las MiPymes, contar con esa información puede permitir identificar con anticipación dónde están los riesgos y qué margen existe para ajustar el negocio cuando cambien las condiciones.



