Nunca antes me habían felicitado por manejar un coche chino
La anécdota revela cómo algunas marcas chinas comienzan a dejar atrás el estigma de su origen para construir algo mucho más difícil: prestigio y aspiración en el mercado mexicano.

La anécdota revela cómo algunas marcas chinas comienzan a dejar atrás el estigma de su origen para construir algo mucho más difícil: prestigio y aspiración en el mercado mexicano.
—"Felicidades, señorita". Nunca antes me habían felicitado por el coche que manejaba.
En varios años probando vehículos para escribir sobre ellos, la única vez que recuerdo una reacción parecida fue cuando conduje un Porsche Cayenne GTS rojo. Con un Porsche, el comentario parecía lógico. La marca lleva décadas construyendo una idea muy específica: quien conduce uno proyecta éxito, aunque nadie sepa realmente quién va detrás del volante.
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre nunca antes me habían felicitado por manejar un coche chino y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.



