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Nikola Tesla, inventor y científico: "Las personas inteligentes tienden a tener menos amigos que la persona promedio"

Por merca20.com · 21 de septiembre de 2026 · 4 min
Nikola Tesla, inventor y científico: "Las personas inteligentes tienden a tener menos amigos que la persona promedio"

Tener pocos amigos no significa necesariamente sentirse solo. Algunas personas prefieren un círculo social pequeño, disfrutan pasar tiempo consigo mismas o necesitan largos periodos de concentración para trabajar, estudiar o desarrollar sus intereses. En internet, esta forma de relacionarse suele resumirse con una frase del inventor Nikola Tesla: "Las personas inteligentes tienden a tener menos amigos que la persona promedio".

La sentencia encaja fácilmente con la imagen de Tesla como un genio solitario dedicado casi por completo a sus experimentos.

La frase plantea una relación aparentemente sencilla: cuanto mayor es la inteligencia de una persona, menor sería su necesidad de mantener numerosos amigos.

Pero las relaciones humanas difícilmente pueden reducirse a una ecuación de ese tipo.

Tener muchos o pocos amigos depende de numerosos factores: personalidad, edad, trabajo, entorno, oportunidades para socializar, experiencias anteriores y preferencias individuales, entre otros.

Además, el número de amistades no constituye por sí mismo una medida de inteligencia.

Una persona extremadamente sociable puede ser brillante. Otra igualmente inteligente puede sentirse cómoda con dos o tres amigos cercanos.

La parte aprovechable de la reflexión está en otro lugar: no todas las personas necesitan la misma cantidad de relaciones sociales para sentirse satisfechas.

Podemos pasar una tarde completamente solos y disfrutarla. También podemos encontrarnos en una habitación llena de personas y sentirnos profundamente aislados. La diferencia es importante.

La soledad elegida puede proporcionar espacio para pensar, leer, crear, descansar o simplemente disfrutar de actividades individuales. La soledad no deseada, en cambio, aparece cuando existe una distancia entre las relaciones sociales que una persona desea y aquellas que realmente tiene.

Por eso sería incorrecto concluir que alguien con pocos amigos está necesariamente aislado.

Una persona puede mantener únicamente tres amistades y considerarlas profundas y suficientes. Otra puede relacionarse diariamente con decenas de personas y echar en falta vínculos significativos.

Aquí conviene separar una frase atractiva de una conclusión científica.

Algunas investigaciones psicológicas han explorado posibles relaciones entre inteligencia, satisfacción vital y frecuencia de socialización. Uno de los trabajos más citados sobre el tema encontró patrones diferentes relacionados con la inteligencia y el contacto frecuente con amigos.

Sin embargo, ese tipo de resultados no permite establecer una regla universal según la cual las personas inteligentes tengan menos amigos.

Mucho menos significa que tener pocos amigos sea una demostración de inteligencia.

Tesla sí pasó buena parte de su vida concentrado en su trabajo

La razón por la que la cita parece creíble cuando aparece acompañada por el nombre de Tesla probablemente está relacionada con su biografía.

Nikola Tesla dedicó una enorme cantidad de tiempo y energía a su trabajo. Sus jornadas podían ser extraordinariamente extensas y desarrolló hábitos personales muy particulares. Nunca se casó y llegó a expresar públicamente ideas sobre el matrimonio, el celibato y el trabajo intelectual que actualmente resultarían controvertidas.

Pero describirlo simplemente como un hombre sin relaciones sociales también distorsiona su historia.

Tesla conoció y trató con empresarios, científicos, escritores y figuras de la sociedad estadounidense.

Entre las personas con las que mantuvo relación estuvo el escritor Mark Twain, quien visitó su laboratorio y quedó fascinado por algunos de sus experimentos.

Ser profundamente dedicado al trabajo no significaba vivir completamente desconectado del mundo.

Nikola Tesla nació el 10 de julio de 1856 en Smiljan, localidad que entonces pertenecía al Imperio austríaco y actualmente se encuentra en Croacia.

Desde joven mostró interés por las matemáticas, la física y las máquinas. Estudió ingeniería, aunque no llegó a obtener un título universitario.

Después de trabajar en Europa, emigró a Estados Unidos en 1884.

La relación entre ambos terminó deteriorándose y posteriormente sus nombres quedarían asociados con la llamada "guerra de las corrientes", la competencia entre diferentes sistemas para desarrollar y distribuir electricidad.

Tesla se convirtió en uno de los grandes defensores y desarrolladores de los sistemas de corriente alterna.

Uno de los mayores aportes de Tesla estuvo relacionado con el desarrollo de sistemas polifásicos de corriente alterna y el motor de inducción.

Sus patentes fueron fundamentales para los trabajos realizados posteriormente junto con George Westinghouse y para la expansión de la corriente alterna como sistema de distribución eléctrica.

Tesla también investigó campos como las altas frecuencias, la transmisión inalámbrica, el control remoto y la iluminación.

En 1891 patentó la bobina de Tesla, uno de los dispositivos más reconocibles relacionados con su nombre.

También realizó demostraciones espectaculares que contribuyeron a construir su imagen pública como inventor.

Sin embargo, alrededor de Tesla surgieron posteriormente numerosos mitos que exageran o simplifican sus aportaciones.

No inventó por sí solo todo el sistema eléctrico moderno ni fue el único responsable del desarrollo de la corriente alterna. La innovación científica y tecnológica suele ser el resultado del trabajo acumulado de muchas personas.

La trayectoria del inventor también tuvo momentos difíciles.