Más empleo y menos convergencia en productividad

Población, empleo y productividad no avanzan al mismo ritmo, lo que hace que cada comunidad crezca de forma distinta.
Poblacin, empleo y productividad no avanzan al mismo ritmo, lo que hace que cada comunidad crezca de forma distinta.
La reciente publicacin de la Contabilidad Regional del INE arroja resultados interesantes en trminos de las diferencias entre regiones en la relacin entre el crecimiento del empleo, de la poblacin y del PIB. Un ejemplo bastante ilustrativo es el siguiente. Entre 2019 y 2025, el PIB de la Comunidad Valenciana y el de Galicia crecieron alrededor de un 10% en trminos reales. Sin embargo, sus PIB por habitante siguieron trayectorias muy distintas: aument menos de un 1% en la primera y cerca de un 10% en la segunda. La diferencia est, en buena medida, en la poblacin, que se increment un 9,2% en la Comunidad Valenciana y un 0,9% en Galicia. Comparar nicamente el crecimiento del PIB ofrece, por tanto, una imagen incompleta de la evolucin de las economas regionales y del conjunto de Espaa.
Desde comienzos de siglo, las diferencias de productividad por ocupado entre comunidades autnomas han aumentado. Su coeficiente de variacin, una medida de la dispersin relativa respecto al promedio de las 17 comunidades autnomas, pas del 7,9% en 2000 al 9,5% en 2025. En cambio, el del PIB real por habitante baj del 20,7% en 2000 al 19,2% en 2012, prcticamente la misma dispersin que en 2025. En el caso del PIB por persona entre los 16 y 64 aos, la dispersin regional en 2025 era muy similar a la de 2000. Aunque la convergencia del PIB por habitante se fren hace aos, tampoco se observa una divergencia comparable a la de la productividad. Cmo pueden coexistir estas tendencias?
Conviene empezar por una relacin contable sencilla. El PIB por habitante es el resultado de multiplicar tres ratios: el PIB por persona ocupada, la tasa de empleo de la poblacin entre 16 y 64 aos y el peso de este grupo de edad en la poblacin total. El primer trmino aproxima la productividad del trabajo; los otros dos recogen la relacin entre ocupacin, poblacin y estructura demogrfica.
Esta descomposicin ayuda a entender la evolucin de las diferencias regionales. Mientras aumentaba la dispersin del PIB por persona ocupada, disminua la de las tasas de empleo, cuyo coeficiente de variacin pas del 13,1% al 10,4% entre 2000 y 2025. Esto compens en buena medida la mayor disparidad de productividad al calcular el PIB por persona en edad de trabajar. Adems, el componente demogrfico ha tendido a amortiguar parte de las diferencias de PIB por habitante. La compensacin es un resultado del conjunto de comunidades: sus factores y magnitudes varan de una regin a otra.
Los datos recientes muestran otra caracterstica relevante. Entre 2019 y 2025, las comunidades donde ms aument la poblacin tendieron a registrar un mayor crecimiento del PIB real, pero un menor avance del PIB por habitante. La relacin se repite al comparar el crecimiento de la poblacin en edad de trabajar con el del PIB por persona de esa edad. Y all donde se cre ms empleo, el PIB agregado tambin aument ms, aunque el PIB por ocupado tendi a avanzar menos. Las tres comparaciones apuntan a una misma distincin: crecer en tamao no equivale necesariamente a crecer al mismo ritmo por habitante o por persona trabajadora.
La comparacin entre la Comunidad Valenciana y Galicia permite concretarlo. Sus economas produjeron en 2025 aproximadamente un 10% ms que en 2019. En la primera, ese aumento fue acompaado de un crecimiento de la poblacin casi igual de intenso; en la segunda, la poblacin apenas vari. No se trata de que el incremento de habitantes impida necesariamente elevar la produccin. En el periodo examinado, las regiones que ms poblacin incorporaron tambin tendieron a registrar mayores avances del PIB total. La cuestin es si la produccin crece lo suficiente para elevar al mismo tiempo el PIB por habitante.
Algo parecido ocurre con el empleo. Para evitar que la pandemia condicione la comparacin, conviene analizar tambin el periodo comprendido entre 2022, cuando el PIB espaol ya haba recuperado su nivel de 2019, y 2025. La relacin entre el crecimiento regional de la ocupacin y el del PIB por persona ocupada sigue siendo negativa. En Baleares, por ejemplo, la ocupacin aument cerca del 13% durante esos tres aos y el PIB real alrededor del 10%; en consecuencia, el PIB por ocupado disminuy algo ms del 2%.
Esta evidencia requiere una interpretacin cuidadosa. Una parte de la relacin negativa es consecuencia de un efecto composicin: el empleo crece ms en aquellas ocupaciones y/o sectores con una productividad por debajo de la media. Adems, no aporta informacin sobre las caractersticas de los empleos creados ni la inversin disponible por trabajador. Tambin puede ocurrir que el capital productivo, las infraestructuras, y las capacidades necesarias para elevar la produccin tarden ms en ajustarse que la poblacin y la ocupacin, o que la innovacin responda a los cambios demogrficos con un desfase temporal. Pero la asociacin observada s muestra un patrn por el que la produccin en las regiones ms dinmicas en trminos de poblacin, inmigracin y empleo no ha aumentado en la misma proporcin, al menos por el momento.
Adicionalmente, importa distinguir los cambios recientes de las posiciones alcanzadas. En 2025, las comunidades con mayor PIB por ocupado tendan a presentar asimismo una mayor relacin de ocupados por persona en edad de trabajar. La correlacin entre ambos niveles era cercana a 0,80. Por tanto, el menor crecimiento reciente de la productividad en regiones que han incorporado ms empleo no significa que las regiones con mayor ocupacin relativa sean hoy las menos productivas. En el tiempo, pueden coincidir una concentracin de actividad y productividad en determinadas comunidades y ritmos de crecimiento distintos entre ellas.
La conclusin de poltica econmica no es que el crecimiento de la poblacin o del empleo perjudique necesariamente a la prosperidad de una regin. Ambos procesos pueden elevar su PIB y mejorar las oportunidades y bienestar de sus habitantes, pero este resultado no est asegurado, por lo que no se pueden generar falsas expectativas. El reto consiste en que el aumento del empleo vaya acompaado de la inversin, la formacin y la reasignacin de recursos necesarias, fomentando aquellas actividades capaces de producir ms valor por persona trabajadora. La experiencia regional muestra que el crecimiento agregado, la productividad y la convergencia de la renta responden a factores relacionados, pero no avanzan siempre al mismo paso. Mejorar las oportunidades laborales es una condicin necesaria, pero para sostener la convergencia regional en productividad y renta per cpita tambin hace falta que aumente la capacidad productiva de las personas ocupadas.
Mayor crecimiento demogrfico y menor del PIB per cpita Los datos recientes muestran otra caracterstica relevante.



