Maquinistas y ferroviarios se quejan de ser señalados: "Un error humano se produce cuando no tienes lo necesario para trabajar"

El sector del ferrocarril denuncia falta de inversión y personal mientras pide no señalar culpables antes de conocer las causas del accidente de Toledo
El accidente ferroviario de este miércoles a la altura de Urda (Toledo), donde dos trenes de alta velocidad han colisionado, vuelve a situar en el foco la situación del colectivo de maquinistas y trabajadores del sector, en conflicto desde hace años con las empresas públicas que gestionan la red de ferrocarril española. El maquinista del AVE de Renfe y un trabajador en prácticas que lo acompañaba se encuentran entre las personas que no han sido localizadas tras el siniestro, según las últimas informaciones. La tragedia llega apenas nueve meses después de la muerte de uno de los maquinistas implicados en el accidente de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas; y del deceso de un maquinista en prácticas en la colisión en Gelida (Barcelona), también en enero. La sucesión de desastres en un periodo tan corto de tiempo ha reavivado el malestar de un gremio integrado por cerca de 6.000 profesionales, que denuncia que se señale a los trabajadores como responsables antes de que concluyan las investigaciones.
"¿Error humano? ¿Cómo puede decir eso el ministro?", protesta Vicente Almenar, maquinista y responsable estatal de conducción en el sector ferroviario de UGT, en referencia a las explicaciones dadas por Óscar Puente. "Los errores humanos se producen cuando no tienes el material que te hace falta para trabajar", añade, muy molesto, al otro lado del teléfono. "El riesgo cero nunca va a existir, pero lo que se consigue cuando se tienen las herramientas apropiadas es reducirlo al máximo", incide. "Lo que ha hecho está muy feo. No es más que desviar las responsabilidades fuera de su ámbito de trabajo. Aquí no se han hecho las inversiones que eran necesarias, falta personal, gente con experiencia…", incide. "Con estas declaraciones lo único que se consigue es crear enfrentamiento", resume Almenar.
Con todo, Rodríguez sí aprovecha para poner el foco en lo que considera problemas estructurales del sistema ferroviario. "A nosotros no nos van a engañar. Falta personal por todos los sitios, y aquí no hay inversión", alerta. El representante de CGT establece además un paralelismo con el accidente de Angrois (A Coruña), en el que murieron 80 personas en 2013 tras el descarrilamiento de un tren Alvia. "Entonces toda la responsabilidad recayó en el maquinista y todos los demás se libraron, aunque había avisos anteriores de que algo no estaba bien", incide. "El sistema ferroviario ahora mismo, tal y como está, es una barbaridad. Hay que cambiarlo entero porque no tiene sentido", remacha por teléfono.
Desde el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) también se muestran consternados por un nuevo señalamiento y rechazan que se busquen responsabilidades antes de conocer todas las conclusiones de la investigación. "Es muy fácil echarle las culpas al último eslabón de la cadena. Hay muchos detalles que todavía no sabemos", señala una de sus representantes. Aunque las primeras informaciones apuntan a un fallo del sistema de señalización LZB (Linien Zug Beeinflussung, en su denominación original alemana), una tecnología de protección automática diseñada para evitar que dos trenes coincidan en el mismo punto de la red, desde el sindicato ponen el foco en otros factores relacionados con el estado de las infraestructuras. En concreto, señalan la antigüedad de parte de los equipos informáticos instalados en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha. "Es una vergüenza que en una instalación como esta haya material de los años noventa", denuncian.
Los accidentes de Adamuz y Urda, separados por menos de un año, representan la cara más dramática de las reclamaciones de los maquinistas frente a Adif y Renfe. En este contexto de creciente tensión laboral, el colectivo está llamado a secundar este viernes una jornada de huelga. El paro, que había sido convocado antes de que se produjera el accidente, seguirá adelante después de que Semaf, el sindicato mayoritario entre los conductores ferroviarios, haya confirmado su convocatoria.
Una vez conocida la magnitud de la tragedia, Semaf emitió un comunicado en el que apelaba a la "prudencia" hasta "conocer con detalle todo lo realmente sucedido para no entrar en especulaciones". Al mismo tiempo, el sindicato lanzó un mensaje dirigido al conjunto de los trabajadores del sector: "Queremos transmitir también a todos los maquinistas y a todos los profesionales del sector que, al margen de la convocatoria de mañana, estamos estudiando nuevas acciones y medidas en defensa de la seguridad ferroviaria". Acto seguido, trasladó a sus cerca de 6.000 afiliados que se mantiene la huelga convocada para este 29 de octubre "en defensa de la seguridad ferroviaria, así como del cumplimiento de los compromisos para conseguir un cambio estructural en la seguridad".



