Las empresas españolas, a la cola de Europa en formación de plantillas: gastan tres veces menos en preparar a sus trabajadores que la media europea

El tejido productivo español invierte solo el 0,18% del coste laboral a capacitar a sus plantillas, dejando el 91% del gasto total en manos del Estado y los hogares Leer
El tejido productivo espaol invierte solo el 0,18% del coste laboral a capacitar a sus plantillas, dejando el 91% del gasto total en manos del Estado y los hogares
Sin trabajadores cualificados no hay productividad, y sin productividad la economa se estanca... y vaya que Espaa tiene un problema. Encadenando ya cuatro cadas trimestrales consecutivas en la productividad por ocupado, el pas tambin arrastra uno de los mayores porcentajes de poblacin adulta con bajo nivel educativo de la Unin Europea. La solucin? La inversin en su formacin, una partida que alcanz los 18.518 millones de euros en 2024 -un 1,2% del PIB-; pero una cifra en la que el desempeo empresarial se ha quedado corto, ya que la mayor parte llega del Estado (47,2%) y de los hogares (44,2%).
De hecho, la inversin que las empresas espaolas hacen para preparar a sus trabajadores es tres veces inferior al promedio de la UE, aunque est por encima en participacin (tanto formal como no formal) entre las personas de 25 a 69 aos. Mientras los vecinos europeos destinan el 0,58% del total del coste laboral a formar a sus plantillas, en Espaa apenas es del 0,18% y es hasta seis veces menos que en Pases Bajos (1,08%), uno de los referentes europeos por sus altos niveles de formacin y productividad. Estos datos pertenecen a la monografa Formacin a lo largo de la vida laboral en Espaa. Una visin ampliada de la educacin en el siglo XXI, publicada este mircoles por la Fundacin BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Econmicas (Ivie).
Que las empresas se responsabilicen de apenas el 8,6% del total del gasto en formacin de adultos a nivel nacional tiene sus razones. En primer lugar, el tamao de las empresas que forman el tejido espaol, que en su mayora son pymes. El documento indica que las de menor tamao son las que menos invierten en la formacin continua, lo que se suma a otros factores recurrentes en el mercado laboral (el mayor porcentaje de trabajadores temporales, autnomos y con niveles educativos bsicos) y la baja inversin en I+D+i (Investigacin, Desarrollo e Innovacin Tecnolgica) que lastran los incentivos para actualizar las competencias de los empleados.
Sin embargo, el informe revela que las empresas ni siquiera llegan a agotar las ayudas pblicas a su disposicin destinados a la formacin de la plantilla. "Hace pensar si el marco regulatorio basado en crditos formativos, subvenciones de salarios durante la formacin, restricciones a la movilidad tras la formacin o flexibilidad horaria son efectivos", explican los autores del estudio, que ha sido dirigido por Joaqun Alds, investigador del Ivie. Y es que cabe considerar esta actualizacin de competencias en la poca de la inteligencia artificial, un contexto que obliga a adquirir nuevas competencias para no quedarse atrs en la carrera (tanto para las empresas como para los empleados). "Este proceso de adaptacin al nuevo entorno tecnolgico a corto y medio plazo no puede llegar solamente desde la educacin formal, sino que queda en manos de la educacin no formal, fundamentalmente impartida por las empresas", apunta el documento.
Que el gasto en formacin de adultos a nivel nacional haya crecido tambin tiene mucho que ver con el entusiasmo de los empleados. En el pas, casi un 70% de la poblacin de 25 a 69 aos realiza algn tipo de actividad formativa a lo largo del ao, lo que le sita en una posicin relativamente favorable respecto al resto de la UE en materia de educacin formal y no formal. Sobre todo se destaca en la primera, donde un 8,9% de la poblacin mayor de 25 aos realiza algn tipo de educacin formal, frente a la media europea del 5,7% y solo por detrs de seis pases: Suecia, Finlandia, Dinamarca, Luxemburgo, Pases Bajos e Irlanda.
Sin embargo, el comportamiento de los trabajadores seala que la participacin en este grupo es ms alta entre ocupados. En concreto, el 74,4% de ocupados han realizado alguna accin formativa fueron ocupados, frente al 64,4% que lo hicieron entre los desempleados. En el caso de la educacin no formal es incluso ms visible, con un 52,8% de participacin entre los ocupados, frente a un 30,1% de los parados. Los autores mencionan que "la escasa efectividad de la formacin ofrecida a los parados para encontrar un nuevo empleo es una de las principales debilidades que detecta la monografa". Es decir, solo el 15,6% de las personas paradas que realizan educacin no formal acepta que esa formacin le sirvi para encontrar trabajo, segn la Encuesta sobre la Participacin de la Poblacin Adulta en las Actividades de Aprendizaje (EADA) 2022 del Instituto Nacional de Estadstica (INE), citado en el documento.
Entre otros datos, el estudio mide la probabilidad de realizar este tipo de formacin entre hombres y mujeres. El anlisis indica que el porcentaje aumenta en las mujeres y segn el nivel de estudios ms elevado. Por el contrario, es menor en el caso de las personas extranjeras y disminuye con la edad. Para los autores, estos resultados son preocupantes, ya que "la participacin en formacin resulta ms dbil en el caso de los inmigrantes, los parados, los mayores y las personas con menores niveles de estudios terminados, precisamente algunos de los colectivos con mayores problemas de empleabilidad".
Solo el 16% encuentra trabajo Que el gasto en formacin de adultos a nivel nacional haya crecido tambin tiene mucho que ver con el entusiasmo de los empleados.



