La economía alemana crece más de lo previsto en el segundo trimestre pero sigue pendiente de la sequía

La oficina estadística federal reporta un avance del PIB del 0,3%, una décima más de lo estimado inicialmente, aunque el banco central advierte de que el bajo caudal del Rin puede estar frenando la recuperación
La economía alemana creció más de lo esperado en el segundo trimestre del año con un aumento del PIB del 0,3% respecto al trimestre anterior, ha informado este martes la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Se trata de una décima más de lo previsto en la estimación inicial del organismo. "La dinámica de crecimiento de la economía alemana desde principios de año continúa. Al igual que en el primer trimestre, el aumento se debió principalmente a la buena evolución de las exportaciones", explica en comunicado de prensa Ruth Brand, presidenta de Destatis.
El dato también confirma que, pese a la inestabilidad generada por la guerra con Irán y el alza en los precios de la energía, la mayor economía de Europa ha mantenido un crecimiento consecutivo en los últimos tres trimestres. Eso hace que, de acuerdo con la institución pública, el panorama económico general del país se presente en conjunto, ligeramente mejor que en el informe preliminar del PIB.
A la luz de las nuevas cifras, las ventas en el comercio mayorista y minorista tuvieron un desempeño notablemente más positivo de lo esperado. Al mismo tiempo, la información disponible sobre comercio de mercancías en junio de 2026 apunta a una notable alza de las exportaciones.
Al igual que en el arranque de año, el comercio exterior en el segundo trimestre de 2026 creció con fuerza, una vez ajustado por precios, estacionalidad y efectos de calendario. Así, se exportaron un 2% más de bienes y servicios en total que en el primer trimestre de 2026, una buena noticia para una economía alemana cuyo crecimiento desde hace décadas se apoya en las ventas a otros países. La mejora entre abril y junio se debió principalmente a las exportaciones de bienes, que se incrementaron un 2,6%. Por el contrario, las exportaciones de servicios se mantuvieron sin cambios en comparación con el trimestre anterior.
En cuanto a las importaciones, se observó un panorama similar. Mientras que las importaciones de bienes aumentaron notablemente en un 2,1%, las de servicios crecieron más moderadamente (0,3%). En total, con los ajustes de cambios de moneda, estacionalidad y calendario, las importaciones aumentaron un 1,5% con respecto al primer trimestre.
Pese a la pequeña alegría de los datos de este martes para una economía necesitada de ello, en la comparativa internacional el crecimiento de Alemania sigue por debajo del promedio europeo. En el conjunto de la Unión Europea, el PIB progresó un 0,5% en el segundo trimestre, según las últimas cifras de Eurostat. Y tampoco se puede concluir que la tradicional locomotora europea tirara de la eurozona, cuyo crecimiento fue del 0,4% .
Entre las grandes economías comunitarias, España fue entre abril y junio, al igual que en los trimestres anteriores, el país con mayor crecimiento del PIB (0,7%). En Francia e Italia el rendimiento fue algo más pobre que el alemán (0,2% en ambos casos).
Pero en cualquier caso, la mejora de la situación que reflejan los datos se empieza a notar algo en el tejido productivo alemán. El presitigioso Instituto Ifo, el centro de análisis más influyente del país, con sede en Múnich, ha informado también este martes de un aumento de la confianza empresarial. El indicador que elabora esta institución independiente subió en agosto hasta los 88,8 puntos, frente a los 86,7 de julio.
"Las empresas se mostraron más satisfechas con su situación actual y revisaron significativamente al alza sus expectativas. La incertidumbre siguió disminuyendo. A pesar del nuevo repunte de los precios de la energía, la economía alemana se está recuperando", asegura el Ifo en un comunicado.
El índice experimenta un alza especialmente pronunciada en el sector manufacturero, según informa la institución económica. En este sector, las empresas manifestaron insatisfacción únicamente con las carteras de pedidos; sin embargo, los directivos valoran de forma más positiva su actividad actual y sus expectativas futuras.
"Aún no se observan indicios de que los bajos niveles de agua del Rin tengan un impacto negativo en la industria", ha declarado Klaus Wohlrabe, subdirector del Ifo, aunque el Bundesbank (banco central) ha asegurado que el estiaje en el río más importante del país sí está siendo un freno a la recuperación .
Según el último informe mensual del banco central alemán (cuyas competencias principales están delegadas en el Banco Central Europeo desde la adopción del euro), la escasez de rutas de transporte transitables en el Rin y otras vías fluviales, unida al fuerte aumento de los costes del transporte. afectarán significativamente la producción industrial y el crecimiento de las exportaciones. Se prevé, según la institución, que el producto interior bruto "aumente, en el mejor de los casos, solo ligeramente". El Ifo ve posible un crecimiento económico de alrededor del 0,2% o el 0,3% del PIB en el trimestre actual.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



