Internacional

La economía alemana, cada vez más en la mira los servicios de inteligencia extranjeros

Por Redacción Sinergia Empresarial · 26 de agosto de 2026 · 3 min
La economía alemana, cada vez más en la mira los servicios de inteligencia extranjeros

Ciberataques, espionaje, sabotaje: las empresas alemanas se ven cada vez más presionadas. ¿Cómo pueden protegerse mejor? Un estudio sobre protección empresarial ofrece consejos al respecto.

El estudio publicado anualmente por la asociación del sector informático Bitkom, sirve como indicador del nivel de amenaza que afronta la economía de Alemania .

Y las declaraciones realizadas al respecto el miércoles 26 de agosto de 2026 en Berlín por su presidente, Ralf Wintergerst, no resultan en absoluto tranquilizadoras: según los datos, los daños derivados de ciberataques , espionaje o sabotaje ascienden a un mínimo de 211.000 millones de euros.

Esta cifra estimada se basa en las respuestas de cerca de 1.000 directivos encuestados entre mediados de abril y principios de junio de 2026. Si bien el perjuicio cuantificado es considerablemente menor que el del año anterior, Wintergerst considera que existe una cifra oculta difícil de calcular y que, por tanto, el número real es mayor.

Llama particularmente la atención uno de los hallazgos, según Bitkom: las empresas afectadas por ataques han identificado como autores de estos más que nunca antes a servicios secretos extranjeros. Su proporción aumentó del 28 al 37 por ciento. Wintergerst aporta más detalles: "Si observamos hacia dónde conduce el rastro, hay que decir que este se dirige cada vez más hacia el este".

En cifras concretas, esto significa que el 52 % de los ataques procedía de China —según datos de las propias empresas—, seguido por Rusia , con un 49 %. Asimismo, según Bitkom, otro país está ganando terreno: el volumen de ataques originados en Irán se ha más que duplicado, alcanzando el 9 % en términos interanuales.

No obstante, desde un punto de vista estadístico, los actores no estatales vinculados al crimen organizado son, con gran diferencia, los autores o sospechosos más frecuentes. A pesar de un ligero descenso —del 68 % al 62 %—, su proporción se mantiene en niveles muy elevados.

A Wintergerst, presidente de Bitkom, también le preocupa enormemente una tendencia que afecta a la economía tanto positiva como negativamente: el avance de la inteligencia artificial ( IA ). Los atacantes la utilizan para alcanzar sus objetivos con mayor rapidez, mientras que las empresas la necesitan para defenderse mejor de las agresiones. Por ello, Wintergerst considera que el mayor desafío consiste en cerrar las brechas de seguridad con mucha más celeridad que hasta ahora.

En este contexto, desempeña un papel fundamental el servicio de inteligencia interior de Alemania, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV). Este organismo de seguridad central envía alertas a las empresas siempre que detecta indicios de actividades sospechosas o amenazas concretas. A menudo, dicha información procede también de los servicios de inteligencia de países aliados.

Sinan Selen, presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, advierte sobre una agenda de gran alcance impulsada por actores estatales que amenaza a Alemania en su conjunto. El objetivo, entre otros, es debilitar el apoyo a Ucrania en su lucha defensiva contra el agresor, Rusia. Según la evaluación de Selen, el foco se centra especialmente en las empresas del sector de defensa y en la investigación de tecnología de drones.

Sin mencionar explícitamente a Rusia ni a ningún otro país, el jefe de los servicios de inteligencia interior describe un método de ataque cada vez más extendido que se basa en la división de tareas: "Para ello, los actores estatales recurren cada vez más a grupos de ciberdelincuentes, así como a agentes de bajo nivel".

Los agentes "de bajo nivel", también llamados "agentes desechables", son delincuentes reclutados en Alemania que llevan a cabo actividades de espionaje y sabotaje a cambio de dinero. Según Selen, esta situación complica cada vez más que las empresas y las autoridades de seguridad puedan distinguir entre los distintos atacantes.

Para mitigar los riesgos, tanto el jefe de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución como el presidente de Bitkom, Wintergerst, recomiendan invertir más en la protección de las propias infraestructuras críticas. El problema radica en que, según las empresas, los presupuestos destinados a la seguridad informática se han estancado. Con una media del 18 %, representan menos de una quinta parte del presupuesto total de tecnología informática (TI). Selen y Wintergerst temen que esto beneficie a la parte equivocada: los atacantes.

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Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.