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Jornada de 40 horas afectará al sector manufacturero; restaurantes y hoteles también tendrán impacto

Por Redacción Sinergia Empresarial · 18 de agosto de 2026 · 3 min
Jornada de 40 horas afectará al sector manufacturero; restaurantes y hoteles también tendrán impacto

La reforma de las 40 horas perjudicaría al sector servicios por la necesidad de compensar la falta de personal para cumplir con los procesos.

La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales elevará los costos para las empresas, los cuales podrían trasladarse a los precios de productos y servicios, particularmente en sectores intensivos en mano de obra, advirtió Oxford Economics.

La firma estima que reducir gradualmente la jornada hasta llegar a 40 horas en 2030, implicará un aumento de aproximadamente 20% en el costo laboral por hora, debido a que los trabajadores conservarán sus salarios y prestaciones pese a trabajar menos horas.

De acuerdo con el análisis, los salarios mensuales, semanales o diarios no deberían verse directamente afectados por la reducción de la jornada; sin embargo, para las empresas aumentará el costo de cada hora trabajada.

En el sector manufacturero , uno de los más afectados, tendrá un impacto en el costo laboral por hora, el cual pasaría de 5.20 a 6.20 dólares hacia 2030, un incremento de 20% bajo el supuesto de que no haya modificaciones salariales y que el tipo de cambio permanezca estable.

Sin embargo, la repercusión podría ser mayor en las industrias que operan las 24 horas, ya que la reducción de la jornada obligará a reorganizar los turnos, por lo que se calcula que una planta que opera 168 horas a la semana pasaría de requerir alrededor de 3.5 turnos bajo una jornada de 48 horas a 4.2 turnos con una jornada de 40 horas.

Ante este escenario, las empresas tendrían que aumentar su plantilla, recurrir a horas extra o invertir en automatización pese a que la nueva jornada permite hasta 12 horas de tiempo extra por semana, aunque cubrir las ocho horas faltantes mediante horas extra pagadas al doble elevaría los costos otro 16.7%, según el instituto.

El incremento de los costos laborales podría terminar trasladándose a los consumidores mediante mayores precios, especialmente en actividades donde la productividad tiene menos margen para aumentar.

Oxford Economics identifica también entre los sectores más expuestos a restaurantes, hoteles, servicios personales, comercio minorista y transporte, debido a su elevada dependencia de la mano de obra y a las limitadas posibilidades de generar economías de escala.

El instituto advierte que este aumento de costos podría añadir presiones al alza sobre una inflación de servicios que ya se mantiene persistente.

Además, las empresas tendrán que decidir cómo absorber las horas de trabajo que dejarán de estar disponibles, ya que podrían contratar más personal, mientras que otras podrían optar por automatizar procesos, aumentar la productividad o simplemente no reemplazar todas las horas perdidas.

Otro de los efectos que identifica la firma es un posible aumento de los incentivos para operar en la informalidad.

Los nuevos requisitos de registro electrónico de las horas trabajadas facilitarán a las autoridades detectar a las empresas que excedan la jornada legal, pero el análisis considera que empresas y trabajadores todavía podrían recurrir a acuerdos informales para evitar los mayores costos asociados con la jornada.

México mantiene una tasa de informalidad superior a la mitad del empleo total, por lo que Oxford Economics considera que este sector podría funcionar como una "válvula de escape" si las empresas formales reducen contrataciones, congelan sus plantillas o despiden trabajadores ante el aumento de los costos laborales.

El impacto final de la nueva jornada dependerá, en buena medida, de la capacidad de las empresas mexicanas para elevar su productividad y compensar la reducción de horas trabajadas .

Oxford Economics señala que México se encuentra entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con las jornadas laborales más extensas. Cerca de 30% de los trabajadores mexicanos, principalmente en el sector informal, trabaja más de 50 horas a la semana, alrededor de 450 horas más al año que el trabajador estadounidense promedio. Sin embargo, las jornadas más largas no se han traducido en una mayor productividad por hora.

La consultora considera que la jornada podría incentivar inversiones en automatización, capital, capacitación, mejores prácticas de gestión y una mejor organización de la producción. Sin embargo, advierte que las empresas de baja productividad y los pequeños negocios nacionales podrían tener menos margen para realizar estos ajustes.

Con todo esto, Oxford Economics considera que los efectos de los cambios laborales sobre el Producto Interno Bruto y la inflación podrían ser limitados por factores compensatorios, por lo que el impacto final dependerá de la capacidad de las empresas para elevar la productividad y adaptarse al nuevo esquema laboral.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.