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¿Hacen falta movimientos de mujeres empresarias?

Por Merca 2.0 · 04 de noviembre de 2026 · 7 min
¿Hacen falta movimientos de mujeres empresarias?

En una época en la que hablamos de igualdad, inclusión y oportunidades para todos, reunir exclusivamente a mujeres empresarias podría parecer una contradicción.

Si tienes éxito, es porque alguien, en algún momento, te dio una dirección o una idea que te llevó por el camino correcto. Recuerda que tú también debes devolver ese favor. Melinda French Gates. Filántropa y ex-ejecutiva de Microsoft.

En el X Congreso Latinoamericano de la Franquicia organizado por el Instituto Latinoamericano de la Franquicia, empresarios, franquiciadores, especialistas, inversionistas y autoridades se reunieron en Ciudad de México para compartir conocimiento, generar relaciones y fortalecer una comunidad que cada vez trasciende más fronteras. La décima edición tuvo una marcada presencia internacional, además de una importante delegación de El Salvador, país invitado de esta edición, con empresarios y funcionarios que participaron activamente, acompañados por la Embajadora de El Salvador en México y representantes de la Embajada de México en El Salvador, fortaleciendo la vinculación institucional y empresarial entre ambas naciones.

En el marco del congreso, la Asociación de Mujeres en el Ámbito de la Franquicia (ALMA), organizo el taller encuentro de mujeres empresarias.

¿Por qué seguimos organizando encuentros y movimientos específicos para mujeres? La pregunta puede incomodar, especialmente cuando quienes la plantean son las propias empresarias, pero resulta indispensable para evitar que estas iniciativas terminen convertidas en reuniones sociales, espacios de reconocimiento mutuo o plataformas de discursos políticamente correctos que poco modifican la realidad empresarial.

Precisamente con esa provocación comenzó el encuentro de mujeres del sector franquicia. Empresarias de distintos países se reunieron para compartir experiencias, identificar oportunidades y discutir si todavía tiene sentido hablar de igualdad y equidad de género en los negocios. La conversación permitió establecer una diferencia fundamental: no se trata de crear privilegios, competir contra los hombres ni construir espacios donde ellos no tengan cabida, sino de desarrollar relaciones y capacidades que permitan a las mujeres participar en los negocios sin que su género determine las oportunidades disponibles. El objetivo es identificar obstáculos concretos y generar mecanismos para superarlos, sin sustituir el mérito empresarial por una nueva etiqueta.

Genoveva Díaz, fundadora y presidenta de Crea Latin X en Estados Unidos, abrió el encuentro compartiendo su experiencia como mujer de ascendencia latina que ha desarrollado una trayectoria empresarial y política en ese país. Su participación puso sobre la mesa un aspecto que frecuentemente se subestima: la importancia de construir espacios de representación y relaciones que permitan participar en conversaciones donde se toman decisiones. En los negocios, la preparación individual es indispensable, pero también importa quién conoce tus capacidades, quién puede acercarte a una oportunidad y quién está dispuesto a sentarse contigo a negociar. Esto no significa que las relaciones deban sustituir a la competencia profesional, sino que una empresa difícilmente puede aprovechar oportunidades que desconoce o a las que no tiene acceso. Un emprendedor puede tener un excelente producto y permanecer estancado porque no conoce los canales de distribución apropiados, no encuentra socios estratégicos o carece de información para ingresar a otros mercados. Cuando una comunidad facilita esos vínculos, comienza a generar valor económico y deja de ser solamente un espacio de identificación colectiva.

El tema se volvió más concreto con la participación del maestro Hugo Mariaca, director del Fondo Morelos, quien abordó la situación de las empresarias en México y el mundo, así como las posibilidades de acceder a capacitación, recursos y relaciones institucionales. Su intervención permitió conectar la conversación sobre equidad con herramientas empresariales que tienen consecuencias medibles. De poco sirve motivar a una emprendedora para que crezca si desconoce las opciones de financiamiento, no sabe presentar un proyecto bancable o carece de preparación para administrar el capital que eventualmente consiga.

En este punto conviene distinguir entre facilitar oportunidades y regalar resultados. Un programa de financiamiento no convierte automáticamente una idea en negocio rentable, del mismo modo que una capacitación no sustituye la disciplina de quien dirige una empresa; el verdadero apoyo consiste en mejorar las condiciones para que los empresarios desarrollen capacidades, presenten proyectos sólidos y compitan con mayores posibilidades de éxito. El acceso a recursos debe acompañarse de formación financiera, evaluación de riesgos y seguimiento, porque prestar dinero a un negocio mal estructurado puede agravar sus problemas en lugar de resolverlos.

La tecnología representa otro factor capaz de modificar las condiciones de competencia. Silvana Pimentel, de Estados Unidos, abordó las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para impulsar a las empresarias. Hoy, organizaciones pequeñas pueden apoyarse en herramientas que facilitan el análisis de información, la elaboración de propuestas comerciales, la atención al cliente, el marketing, la documentación de procesos y numerosas actividades administrativas. Estas posibilidades resultan especialmente valiosas para quienes operan con equipos reducidos y necesitan mejorar su productividad sin incrementar proporcionalmente sus costos.

La participación de Scarlett Menacho, abogada boliviana especializada en propiedad intelectual, llevó la conversación al terreno del franchising y su capacidad para potenciar la expansión empresarial. Este modelo ofrece posibilidades particularmente interesantes para quienes han construido negocios financieramente rentables y desean llevarlos a nuevos mercados mediante la participación de terceros, aunque su aprovechamiento exige conocimientos que van mucho más allá de tener una marca atractiva. 22% de las franquicias latinoamericanas, son dirigidas por mujeres.

Jorge Valencia, presidente del ILAF menciona acerca del franchising: Franquiciar implica proteger los activos intangibles, estructurar jurídicamente la relación, documentar el conocimiento operativo, establecer estándares y desarrollar capacidad de asistencia técnica. El acceso a especialistas, empresarios experimentados y mercados internacionales se convierte entonces en una ventaja competitiva, porque permite identificar riesgos antes de que se materialicen y evaluar alternativas de expansión con mejor información.

En esta materia resulta particularmente útil la colaboración internacional. Los mercados latinoamericanos comparten oportunidades comerciales, pero presentan diferencias legales, operativas y culturales que deben atenderse. Una red de empresarias de distintos países puede facilitar el intercambio de experiencias, identificar posibles socios, acercar especialistas locales y reducir la curva de aprendizaje necesaria para explorar nuevos territorios. La colaboración adquiere valor cuando se transforma en información útil, contactos confiables y proyectos concretos.

Por su parte, Yadira Luna, directora de BNI, abordó la importancia de las relaciones empresariales y el networking. Este tema suele parecer sencillo hasta que observamos cuántos empresarios confunden conocer personas con construir relaciones de negocio. Acumular tarjetas, seguidores o contactos digitales no equivale a desarrollar una red capaz de producir referencias comerciales, alianzas y oportunidades; para que una relación genere valor, es necesario conocer lo que hace la otra empresa, identificar posibilidades reales de colaboración, establecer confianza y dar seguimiento a los compromisos.

María del Carmen Cabrera, de BusinessKids, amplió el alcance de la conversación al abordar el emprendimiento infantil y la contribución de las mujeres empresarias al desarrollo económico. La formación emprendedora desde edades tempranas permite incorporar conocimientos sobre iniciativa, responsabilidad, administración de recursos y creación de valor, habilidades que serán útiles independientemente de que una persona decida fundar una empresa, dirigir una organización o desarrollar su carrera profesional.

También resulta relevante la influencia que ejercen las empresarias al participar activamente en la economía y mostrar, con su propio trabajo, las posibilidades del emprendimiento. Una niña o un niño que crece observando a mujeres y hombres dirigir empresas, asumir responsabilidades y tomar decisiones encuentra referentes más amplios sobre su futuro profesional. La educación empresarial debe contribuir a que las siguientes generaciones desarrollen capacidades sin asociar determinados sectores, puestos o actividades con un género específico.

El encuentro concluyó con la intervención de la Dra. Gabriela Zavala, vicepresidenta de ILAF y presidenta de FRANJAL, quien invitó a las participantes a integrarse a ALMA de la Franquicia y avanzar hacia una mayor formalización del movimiento, con el propósito de fortalecer las relaciones empresariales entre sus integrantes. Esta propuesta plantea un desafío interesante, porque reunir personas alrededor de una causa compartida es relativamente sencillo comparado con construir una organización capaz de producir resultados sostenibles. La formalización no debería limitarse a tener un nombre, un logotipo o una mesa directiva, sino establecer una forma de trabajar que aporte beneficios tangibles a sus miembros.

Una red empresarial puede evaluar su desempeño mediante oportunidades comerciales generadas, alianzas concretadas, programas de capacitación aprovechados, proyectos de expansión desarrollados y nuevos mercados alcanzados, también debe abrir espacios de colaboración con empresarios, instituciones y organizaciones que compartan sus objetivos, independientemente de su género, de lo contrario, corre el riesgo de construir las mismas barreras que originalmente pretendía superar.

La siguiente etapa para ALMA de la Franquicia será demostrar que sus integrantes pueden transformar el conocimiento compartido en mejores decisiones, negocios más sólidos y relaciones empresariales duraderas. Ese resultado tendrá más valor que cualquier discurso sobre empoderamiento, porque se expresará en empresas que crecen, inversiones mejor sustentadas y oportunidades que antes no existían.

Mientras existan barreras que puedan reducirse mediante conocimiento, colaboración y acceso a recursos, habrá razones para organizarse; pero su éxito deberá medirse por la calidad de los negocios que contribuya a construir. A lo largo de los siglos, numerosas mujeres han desafiado las normas de su época para transformar los negocios, la ciencia, la política, la literatura y los derechos humanos. Sus palabras reflejan la valentía, la inteligencia y la resiliencia necesarias para dejar una huella imborrable en el mundo.

Haz un trabajo tan excelente que nadie pueda ignorarte. Deja que tus resultados hablen por ti.

No se trata de hacer negocios entre mujeres porque sean mujeres, sino de crear las condiciones para que mujeres y hombres hagan mejores negocios entre todos.

Espero que esta colaboración (número 153) sea de utilidad para tu negocio. Recuerda visitar Linkedin y Youtube @FranchiseZar donde encontrarás un gran acervo en temas de negocios y franquicias. Escúchame en el programa La Fórmula de la Franquicia.

Si aspiramos a que el talento, la capacidad y los resultados sean los factores que determinen el éxito en los negocios no el género.