¿Es tarde para invertir en Wall Street? Las siete lecciones de 75 años y 1.300 récords del S&P 500

Los récords del S&P 500 pueden elevar el temor a entrar tarde, pero UBS advierte que la historia apunta a otras variables para detectar el final de un mercado alcista.
Bloomberg Línea — Los máximos históricos de Wall Street pueden alimentar la sensación de que la oportunidad para invertir ya pasó. La historia del mercado estadounidense apunta en otra dirección: alcanzar récords ha sido una característica recurrente de las bolsas y, para UBS, el actual ciclo alcista todavía parece joven frente a episodios anteriores.
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Aunque esta semana el S&P 500 ha retrocedido en medio de una venta masiva de bonos, el índice acumula más de 20 máximos históricos este año. Es precisamente esa sucesión de récords la que vuelve a plantear una pregunta para los inversionistas: si Wall Street viene marcando máximos, ¿es demasiado tarde para entrar?
La respuesta de Burkhard Varnholt, Senior Financial Market Adviser de UBS, es que no es tarde para permanecer invertido. Su argumento descansa menos en la edad del ciclo que en la trayectoria de los beneficios, las tasas de interés y la productividad, factores que considera más relevantes para la continuidad del mercado alcista.
Desde 1950, el S&P 500 ha registrado más de 1.300 máximos históricos, un promedio cercano a 17 récords por año y superior a uno por mes.
Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores Americana (AMEX) en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en Nueva York, EE.UU. (Bloomberg/Michael Nagle)
Para Varnholt, "romper nuevos máximos históricos es, en cierto sentido, la razón de ser de los mercados bursátiles". Esa perspectiva sirve como punto de partida para siete lecciones que UBS extrae de la historia y que matizan el temor a entrar en Wall Street después de una prolongada subida.
Las siete lecciones que plantea Varnholt no funcionan como una señal directa de compra, sino como una guía para entender qué ha sostenido históricamente a las bolsas y qué puede interrumpir sus avances. Beneficios, inflación, tasas de interés, innovación y competitividad aparecen entre las variables centrales.
La primera lección de UBS es que los mercados alcistas no mueren de viejos, sino por un desplome de los beneficios. Las principales causas de ese deterioro son una recesión o una inflación persistentemente alta, dos amenazas que Varnholt considera actualmente poco probables.
Esa lectura se apoya en una política fiscal y monetaria que estimula varias de las principales economías y en un impulso de productividad que favorece los beneficios, los ingresos de los hogares y la estabilidad de precios. A ello se suman balances financieros y privados más sólidos que antes y después de la crisis de 2008.
La segunda lección introduce precisamente la productividad. A largo plazo, UBS considera la innovación como la protección más poderosa frente a la inflación y el aumento de las tasas, porque las nuevas ideas consiguen imponerse cuando permiten hacer las cosas más baratas, mejores o ambas a la vez.
La tercera lección es que alcanzar un máximo no implica por sí mismo el agotamiento del mercado. Varnholt vincula la capacidad de las bolsas para establecer nuevos récords con el crecimiento que persiguen las economías de libre mercado, aunque advierte que ese recorrido puede incluir interrupciones prolongadas.
Los operadores trabajan en la Bolsa de Nueva York. (Source: Bloomberg/Michael Nagle)
El Dow Jones ofrece un ejemplo. Tras superar los 1.000 puntos en 1972, afrontó una década de estanflación, dos crisis petroleras, beneficios estancados y tasas elevadas. Solo rompió esa barrera de forma sostenible a comienzos de los años 80, pero desde entonces su nivel se ha multiplicado por más de 50.
Para UBS, ese avance posterior estuvo impulsado por el aumento de los beneficios empresariales y la caída de las tasas de interés, pese a las crisis, conflictos y retrocesos registrados durante el periodo. Esa relación entre resultados corporativos y costo del dinero conduce a las siguientes lecciones.
La historia conduce a la cuarta lección: "los mercados bursátiles son menos un reflejo de las turbulencias geopolíticas que de los beneficios empresariales y las tasas de interés". Para UBS, son estas dos variables, más que los conflictos internacionales por sí solos, las que ayudan a explicar el comportamiento bursátil.
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Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



