Empresarios plantean alternativas privadas ante la atención del IMSS
Empresarios plantean alternativas privadas ante la atención del IMSS
José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, advierte de cirugías suspendidas por falta de instrumental, escasez de medicamentos y retrasos en las consultas. El sector privado exige una reestructuración del Seguro Social y mayor transparencia sobre el destino de las cuotas patronales.
El sector empresarial mexicano ha elevado el tono de sus críticas contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Las deficiencias en la atención médica, la falta de medicamentos y los retrasos en cirugías han llevado al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) a plantear una alternativa que hasta ahora no figuraba con tanta claridad en sus demandas públicas: recurrir a servicios médicos privados mediante esquemas de concesión si la institución no consigue garantizar una atención adecuada a sus derechohabientes.
José Medina Mora, presidente del organismo empresarial, aseguró que las compañías reciben cada vez más reportes de trabajadores que enfrentan obstáculos para acceder a tratamientos médicos, pese a las aportaciones que realizan tanto los empleadores como los propios empleados al sistema de seguridad social.
En entrevista con Ana Francisca Vega para MVS Noticias, el dirigente sostuvo que el deterioro de los servicios ha llegado a un punto que exige una intervención de fondo.
«Si el Seguro Social no puede atender a los trabajadores, pues entonces buscar a lo mejor esquemas en donde se concesione», afirmó.
La propuesta no constituye todavía un proyecto formal de privatización ni un acuerdo anunciado con las autoridades. Se trata de una alternativa que el sector empresarial considera necesario discutir ante las deficiencias que denuncia en la institución.
Seis meses de espera para una cirugía que termina suspendida
Entre los casos que más preocupan a las empresas se encuentran los de trabajadores que esperan durante meses para ser intervenidos quirúrgicamente y que, cuando finalmente llega la fecha de su operación, descubren que el hospital no dispone del material necesario.
Medina Mora relató que algunas compañías han informado de situaciones en las que sus empleados obtienen una cita para cirugía después de seis meses de espera, ingresan al quirófano y deben regresar a casa porque no se cuenta con el instrumental adecuado.
«Entra a quirófano y resulta que no hay el instrumental adecuado y entonces tiene que posponerse nuevamente la cirugía», denunció.
A estas situaciones se suman las citas aplazadas y la escasez de medicamentos, un problema que, según el dirigente, se arrastra desde hace varios años y presenta periodos de mejoría seguidos de nuevos episodios de desabasto.
Para el CCE, la gravedad de estas deficiencias radica en que los trabajadores y sus empleadores realizan aportaciones obligatorias precisamente para contar con servicios de salud cuando los necesitan.
El problema, explicó Medina Mora, no es únicamente administrativo o financiero. Tiene consecuencias directas sobre personas que padecen enfermedades o requieren tratamientos y que, en algunos casos, ven prolongado su sufrimiento por la falta de atención oportuna.
La crisis también afecta a los trabajadores del Seguro Social
Las críticas empresariales coinciden con inconformidades del propio personal sanitario.
Medina Mora aseguró que médicos y otros trabajadores del IMSS también han denunciado la insuficiencia de insumos para realizar sus actividades.
Esta coincidencia entre las quejas de los derechohabientes y las del personal de la institución, sostuvo, agrava una situación que el sector privado lleva tiempo señalando.
«No es la primera vez que señalamos deficiencias en la atención a los trabajadores derechohabientes del Seguro Social», afirmó.
Sin embargo, advirtió que los problemas se están profundizando y requieren soluciones estructurales.
El dirigente reconoció que la presidenta Claudia Sheinbaum ha dado instrucciones al director general del IMSS, Zoé Robledo, para atender las deficiencias.
«Qué bueno que la presidenta ha mencionado y le ha dado la instrucción a Zoé Robledo para que se meta a fondo a resolver esta situación», señaló.
Para el CCE, la respuesta debe atender simultáneamente las necesidades del personal médico y las condiciones en las que reciben atención los derechohabientes.
La crisis sanitaria también tiene consecuencias para las empresas.
Cuando un trabajador enferma o sufre un accidente y no recibe tratamiento oportuno, su recuperación puede prolongarse y afectar su capacidad para reincorporarse a sus actividades.
Medina Mora reconoció que esta situación repercute directamente en la productividad.
«Hay una afectación directa en la productividad de los trabajadores», explicó.
Aunque durante la entrevista no presentó una estimación económica del impacto, el dirigente sostuvo que los retrasos médicos generan consecuencias que van más allá del ámbito individual.
Para las compañías, la situación plantea una contradicción: cumplen con las aportaciones destinadas a financiar la seguridad social, pero sus empleados no siempre reciben los servicios por los que se realizan esos pagos.
El sector empresarial considera que esos recursos deberían traducirse en una atención médica oportuna y suficiente.
La propuesta: utilizar recursos para contratar atención privada
Ante las deficiencias, el CCE ha comenzado a plantear la posibilidad de utilizar mecanismos alternativos para garantizar la atención de los trabajadores.
Una de las opciones mencionadas por Medina Mora consiste en recurrir a servicios médicos privados mediante concesiones.
«Con esos recursos que aportamos las empresas se podría pagar el servicio médico privado concesionado para que tuvieran la atención adecuada», señaló.
El dirigente no detalló cómo funcionaría el esquema, qué servicios podrían contratarse, quién los financiaría o qué modificaciones legales serían necesarias para ponerlo en marcha.
Tampoco planteó que las empresas deban dejar de realizar sus aportaciones al IMSS.

