El Santander cierra la compra de Webster en un tiempo récord y exhibe músculo en Estados Unidos

El banco ha concluido la adquisición apenas siete meses después del anuncio. Se convierte en un gigante bancario en el país con un balance de más de 280.000 millones de euros y cerca de ocho millones de clientes
La operación se anunció a inicios de febrero y se ha cerrado esta mañana, según ha comunicado el Santander a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Transcurridos apenas siete meses, la entidad española ya es la propietaria del banco estadounidense Webster, operación que refuerza la posición de la entidad española en el país, donde ya opera en las áreas de préstamos al consumo y banca de inversión. El Santander tiene ahora ocho millones de clientes en Estados Unidos y un balance de 327.000 millones de dólares (unos 283.000 millones de euros). El Santander pasa a ser la decimonovena entidad del país por activos, doce puestos por encima de donde estaba, y el líder del mercado en el estado de Connecticut, donde tiene su sede Webster y acapara el 24% de los depósitos.
Webster cuenta con unas 200 oficinas en un área que abarca desde el área metropolitana de Nueva York hasta Rhode Island y Massachusetts. Su balance es de 86.000 millones de dólares, y goza de un negocio estable: ostenta una amplia base de clientes que le permite pagar poco por los depósitos, y tiene un fuerte peso en la administración de las HSA , cuentas particulares de ahorro sanitario que gozan de ventajas fiscales.
El mercado estadounidense será el tercero más grande para la entidad en cuanto a activos, tras España y Reino Unido. Y el segundo que más aporte al beneficio, tras España. La entidad que preside Ana Botín ha abonado por Webster unos 12.500 millones de dólares (10.800 millones de euros) y aspira a obtener ahorros de costes de 800 millones de dólares (unos 700 millones de euros), además de obtener ingresos adicionales en las áreas de banca privada y banca de inversión (CIB). La adquisición supone un 4% de los activos totales del grupo español y espera que mejore su beneficio por acción entre el 7% y el 8%. Santander prevé que ese mercado alcance un retorno sobre el capital tangible (RoTE) de alrededor del 18% en 2028, frente al 15% del año pasado.
El banco se ha apresurado a completar la operación, una vez obtenidos los permisos. La Reserva Federal de Estados Unidos aprobó la compra el pasado 4 de agosto . Suponía el último escalón regulatorio para el Santander, después de haber logrado ya los de la Office of the Comptroller of the Currency (OCC), el organismo supervisor bancario de Estados Unidos, el pasado 12 de junio de 2026; y la del Banco Central Europeo, recibida el 21 de julio de 2026 . Ninguno ha visto impedimentos de competencia o legales a la adquisición. Los plazos han sido más rápidos de lo previsto por el propio banco: Hace unas semanas, durante la presentación de los resultados del primer semestre del año, el consejero delegado del Santander, Héctor Grisi, apuntó a finales de este 2026 como fecha probable para finalizar la compra.
La absorción fue aprobada por los accionistas de la entidad estadounidense, que aceptaron la propuesta del banco español: el Santander pagará 48,75 dólares en efectivo y 2,0548 acciones propias por cada título del comprado. Ya ha ejecutado la ampliación de capital que destinará al canje, por un 2,2% del capital y equivalente a 330 millones de acciones nuevas, valoradas en unos 4.060 millones de euros, que hoy recibirán los accionistas de Webster. Estos se convertirán, por lo tanto, en accionistas del Santander y además recibirán 7.825 millones de dólares (unos 6.800 millones de euros) en efectivo. En total, unos 12.500 millones de dólares (10.800 millones de euros).
De cara a los usuarios de Webster o de Santander US, la operativa seguirá esencialmente siendo la misma. "Las cuentas y los productos podrán seguir siendo accesibles y utilizándose exactamente como hoy", explica el banco en un comunicado. Los clientes de ambos bancos se beneficiarán de un acceso sin comisiones a los cajeros. La antigua sede central de Webster en Connecticut se transforma en un centro corporativo de Santander en Estados Unidos, junto con su sede estadounidense en Boston y sus centros corporativos en Nueva York, Miami y Dallas.
Christiana Riley, consejera delegada de Santander US, destaca en el comunicado la importancia de la operación: "Este es un momento decisivo en el largo recorrido de Santander en Estados Unidos y refrenda nuestra confianza en la fortaleza y las oportunidades del mercado estadounidense. Al unir Santander y Webster, combinamos dos organizaciones con valores compartidos y sólidas relaciones con sus clientes". John Ciulla, hasta el momento consejero delegado de Webster Bank y ahora de Santander Bank, asegura que la combinación les permite estrechar sus relaciones locales "con el respaldo de la escala global de Santander, su solidez financiera y su capacidad de inversión". "Juntos mejoramos nuestra capacidad de ofrecer una gama más amplia de productos y servicios, y mantenemos el compromiso con las relaciones de confianza que siempre han estado en el centro de nuestra forma de servir a los clientes", añade en la nota.
Un día antes de completarse la operación, el Santander comunicó a la SEC , supervisor de los mercados en EE UU, que reserva 10,8 millones de acciones propias para compromisos vinculados a la plantilla de Webster. La mayor parte, más de ocho millones de acciones, está asociada a la remuneración variable en títulos de los directivos de la entidad adquirida. El grupo español asume los compromisos del plan de incentivos lanzado en 2021 y sustituye los incentivos por acciones del Santander, manteniendo las condiciones originales y aplicando una fórmula de conversión específica, diferente de la utilizada para los accionistas de Webster. Los títulos de los planes para empleados no se emiten, sino que se comprarán en mercado, de manera que no diluirán el peso de los actuales accionistas.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



