El plan de ajuste de Volkswagen amenaza el futuro de las fábricas españolas
Fuentes cercanas a la compañía indican que sin la segunda plataforma eléctrica para Seat Martorell, la viabilidad de la fábrica correría riesgo. Desconcierto entre las marcas del grupo por la reducción del 50% de los modelos

Fuentes cercanas a la compañía indican que sin la segunda plataforma eléctrica para Seat Martorell, la viabilidad de la fábrica correría riesgo. Desconcierto entre las marcas del grupo por la reducción del 50% de los modelos
Las espadas están en alto en el grupo Volkswagen tras la reunión del consejo de supervisión celebrado este jueves . En ella, el gigante automovilístico lanzó varios mensajes preocupantes, como que tiene intención de reducir a la mitad su gama de modelos, recortar su producción mundial a un máximo de nueve millones de coches anuales y que concentrará sus inversiones en aquellos segmentos y modelos más atractivos para la empresa. Fuentes cercanas al consorcio germano indican que la reunión "fue tensa" y recuerdan que, sea cual sea el plan final que acometa el consorcio, deberá contar con el consenso del consejo de supervisión, en el que están representados tanto los trabajadores como los accionistas —entre ellos el Estado de Baja Sajonia, con dos asientos—. "Nuestro objetivo es claro: para 2030, convertiremos al grupo Volkswagen en la compañía automovilística más atractiva del mundo", afirmó el consejero delegado del fabricante, Oliver Blume, en un comunicado. Las fábricas españolas contienen el aliento.
Si bien no se habló específicamente de España en la reunión del consejo de supervisión, la poca concreción de Volkswagen en torno a los recortes hace que salten las dudas sobre el impacto que podría tener en futuras asignaciones. En concreto, preocupa la segunda plataforma eléctrica para Seat Martorell (Barcelona), la cual, en principio, tendría que llegar en el horizonte de 2028 a 2030. Sin dicha plataforma, que estaría pensada para vehículos eléctricos de mayor tamaño que los eléctricos que hace hoy en día la factoría, la viabilidad de la planta correría peligro cuando se dejen de hacer los otros coches de combustión de Martorell.
"Habrá varias reuniones en los próximos meses. Ahora comienza el juego político con los sindicatos y con el Estado de Baja Sajonia [que querrá defender sus fábricas]. En vez de concretar, este anuncio esparce la inquietud a todas las marcas", señalan fuentes cercanas al grupo que piden anonimato. Otras fuentes de la industria consultadas apuntan a que, antes de la reunión, la idea era que las más afectadas por el tijeretazo fuesen la propia marca Volkswagen, Audi y Porsche. En cuanto a la decisión de reducir la capacidad productiva mundial a un máximo de nueve millones de coches al año, eso significa que el consorcio abandonaría la carrera por ser el mayor vendedor de vehículos, ya que el líder mundial, Toyota , suele comercializar un volumen que ronda entre los 9,5 y los algo más de 11,5 millones de vehículos anuales.
Esto se debe a que la prioridad del consorcio es mejorar de forma urgente los márgenes. En 2025, la ganancia del grupo por cada coche vendido después de impuestos apenas llegó al 2,1%, muy por debajo del 6,2% de cuatro años atrás, según se observa en los resultados financieros del grupo alemán. Un par de semanas antes de la reunión del consejo, el medio local Manager Magazin había informado que la compañía preveía un recorte masivo de empleo de 100.000 personas en todo el mundo hasta 2030 y cerrar cuatro fábricas en el país germano en las localidades de Hannover, Zwickau, Emden y Neckarsulm. De llegar a producirse, serían los primeros cierres en la historia de Volkswagen en el país.
"El plan no tiene impacto inmediato en las operaciones o en la presencia del grupo Volkswagen en España, donde la actividad continua con normalidad", indican fuentes del consorcio a este medio, que no valoran la situación futura. Esto es así gracias a las recientes inversiones de la compañía en el país, donde ha movilizado, junto a sus socios industriales del 'Future: Fast Forward' y el Estado, unos 10.000 millones de euros para convertir parte de su producción de coches de combustión al eléctrico. Unos 3.000 millones se han destinado a la construcción de la planta de celdas de baterías de Sagunto (Valencia) , que se prevé que entre en funcionamiento a partir del último cuatrimestre del presente ejercicio.
Dichas celdas de baterías servirán para alimentar la producción de vehículos eléctricos española, la cual se estrenó con los primeros Volkswagen ID. Polo y Cupra Raval , que ya han empezado a salir de la línea 1 de montaje de Seat Martorell. Estos dos modelos se complementan con el León y el Cupra Formentor de la línea 2; y los Seat Arona e Ibiza de la línea 3, todos ellos vehículos de combustión. En cuanto a la fábrica de Navarra, también hará dos vehículos eléctricos a partir de la misma plataforma que la que se ha instalado en Barcelona: serán el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, que saldrán al mercado este año. Todo esto hace que España parta de una buena posición . Los datos de producción de Martorell, por ejemplo, fueron buenos el año pasado, con unas 470.000 unidades ensambladas , no muy lejos de su récord anual de algo más de medio millón, y para este ejercicio se prevé una cifra similar a la de 2025. En este momento de crisis del grupo, los costes de producción son muy competitivos respecto a Alemania, explican fuentes de la compañía.
Sin embargo, será difícil de vender en la sede que el grupo continué haciendo inversiones en otros países, como sería el caso de la segunda plataforma para Martorell, mientras la matriz sufre severos recortes. "El problema es que la segunda plataforma ahora no es prioridad, ya que no vas a asignar nuevos modelos hasta que no sepas que pasa con los actuales", sintetiza una fuente interna del grupo. Como mínimo, añade, este anuncio podría retrasarse respecto a las previsiones iniciales.
Por otro lado, este viernes se han conocido los resultados comerciales del grupo en el mundo en el segundo trimestre. Las ventas de la compañía cayeron un 8,6% entre abril y junio, hasta las 2,077 millones de unidades. Entre enero y junio, la bajada ha sido del 6,3%, con 4,125 millones de unidades. Especialmente preocupante sigue siendo la situación en China, donde Volkswagen está en caída libre desde hace dos años, con la pérdida de los primeros puestos en el listado de matriculaciones en favor de marcas locales como BYD y Geely.
En el segundo trimestre de 2026, las entregas del grupo en el gigante asiático se desplomaron un 36,6% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente, con 424.300 unidades. En el conjunto del primer semestre, la caída en China fue algo menor, del 25,9%, con 973.000 coches. "La situación en China sigue siendo complicada, no pudimos evitar una importante caída del mercado total a pesar del impulso positivo inicial de nuestros vehículos eléctricos de reciente introducción y desarrollo local", ha señalado Marco Schubert, miembro del comité ejecutivo ampliado del grupo para ventas.
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre el plan de ajuste de Volkswagen amenaza el futuro de las fábricas españolas y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.

