Por qué el declive de población deja al descubierto las antiguas divisiones de Alemania
Décadas después de la caída del Muro de Berlín, la baja en las tasas de natalidad en el este de Alemania revela profundas divisiones en el país.

Décadas después de la caída del Muro de Berlín, la baja en las tasas de natalidad en el este de Alemania revela profundas divisiones en el país.
Jan-Niklas Hustedt recuerda ir a fiestas tecno en la cafetería abandonada de una vieja fábrica de compresores que se había reducido drásticamente después de la reunificación alemana, en su ciudad natal de Oschersleben.
Nació en Alemania Oriental en 1989, solo unas semanas antes de la caída del Muro de Berlín. Él se describe a sí mismo como un "wendekind"; un hijo de la coyuntura.
Ahora, a los 36 años, hace memoria de cómo esa época cambió su comunidad.
Muchas empresas en el este comunista tuvieron dificultades o simplemente colapsaron cuando se vieron metidas en el afán de lucro y alta competitividad de la economía global.
"Escuchas todas estas historias", cuenta Jan-Niklas. "Muchas personas se fueron por las oportunidades que había en occidente".
En los 35 años después de la reunificación, la población general del país creció en 3,8 millones, un aumento de 5%, impulsado por la inmigración.
Pero en los cinco estados que eran parte de la oriental República Democrática de Alemania (RDA), la población ha caído 16% (esta cifra no incluye Berlín Oriental).
El estado de Alta Sajonia, donde queda Oschersleben, registró el declive más dramático de 26%, según las estadísticas oficiales publicadas el año pasado.
Ahora, a través de grandes áreas del este más rural, se esperan más caídas poblacionales a medida que se combina la "fuga de cerebros" del este post- reunificación con una tendencia nacional: bajas tasas de natalidad.
Echemos una mirada al mapa de los demógrafos del gobierno; las áreas en azul oscuro -donde se prevén los declives más agudos- están principalmente concentradas en las partes menos urbanizadas del este.
Solo el estado de Brandemburgo, que rodea a Berlín y recibe el excedente de la ciudad capital, registra una tendencia contraria.
A largo plazo, a medida que la población de Alemania envejece, la oficina de estadísticas federales del país afirma que "con toda probabilidad" habrá menos personas para 2070. Para los estados orientales afuera de Berlín, se proyecta que ese será el caso "bajo todos los escenarios".
Estas proyecciones están basadas en ciertas suposiciones y no son definitivas. Pero este cambio demográfico podría estar impulsando el apoyo de Alternativa para Alemania (AfD), el partido político clasificado por la inteligencia interna como de extrema derecha, dentro de Alta Sajonia.
Pero es dentro de este estado que el AfD podría alcanzar el poder en las elecciones de más tarde en este año. Sería potencialmente un momento sísmico para Alemania.
Las imágenes de los noticieros de 1989 muestran las escenas eufóricas de personas pasando en oleadas por lo que, durante décadas, había sido la extremadamente vigilada tierra de nadie del Muro de Berlín.
Los que iban a pie atravesaron en multitudes, mientras que el repentino influjo de los humeantes autos Trabant de Alemania Oriental generaron en el oeste quejas sobre la contaminación.
Pero también se convertiría con el tiempo en un enorme sentido de pérdida para las personas del este que vieron cómo su sociedad socialista quedó absorbida, casi de la noche a la mañana, por el occidente capitalista.
