¿El dólar se pondrá más barato en el mundo, pero más caro en Colombia?

El peso colombiano podría mantener niveles bajos en el corto plazo, pero la caída del petróleo y el regreso de los fundamentales llevarían al dólar hacia COP$3.530 al cierre de 2026.
Bogotá — El dólar enfrenta un escenario de presiones bajistas a nivel global, pero esa tendencia no necesariamente se trasladaría por completo a su relación con el peso colombiano ( COP ). Mientras el índice DXY mantiene un sesgo descendente, la tasa de cambio colombiana enfrenta factores que podrían llevarla nuevamente al alza.
Así lo explica Santiago Martínez Romero, analista de monedas en Davivienda Corredores quien considera que "el dólar en Colombia se mantiene cerca de COP$3.160".
El analista atribuye el comportamiento reciente a la decisión del Banco de la República de mantener su tasa de interés en 12% y al anuncio de un programa de acumulación de reservas internacionales por US$4.000 millones.
El Emisor colombiano explicó que el programa no busca fijar ni alcanzar un nivel específico de la tasa de cambio. "Colombia mantiene un régimen de flexibilidad cambiaria, en el que la tasa de cambio cumple un papel de ajuste frente a choques externos".
Para el banco central colombiano la acumulación tiene como objetivo fortalecer las reservas internacionales. La acumulación mediante opciones put "permite que las compras se adapten a la evolución de las condiciones del mercado".
El análisis de Martínez Romero señala que el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de monedas, se encuentra por debajo de los 100 puntos.
En su análisis explica que el retroceso estuvo impulsado por la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios su tasa de interés en julio, así como por el crecimiento del PIB estadounidense del segundo trimestre y la debilidad observada en el mercado laboral.
A esto se suman menores precios del petróleo y la posibilidad de que continúen reduciendo las presiones inflacionarias transitorias. De acuerdo con el análisis, estos elementos podrían mantener la cautela de la Fed durante lo que resta de 2026.
El mercado laboral estadounidense también aparece como uno de los factores que limitarían un endurecimiento monetario.
En julio se destruyeron 23.000 puestos de trabajo, un resultado inferior a las expectativas del consenso, mientras que el crecimiento real de los salarios se mantiene limitado.
"Este panorama sugiere que la Fed continuará con su postura de pausa monetaria, lo que mantendrá una presión a la baja sobre la cotización del dólar", afirma Martínez.
Otro elemento señalado en el análisis es la intervención de las autoridades cambiarias de Japón y Estados Unidos para respaldar al yen.
El yen llegó a US$JPY 164 en julio, un mínimo en casi cuatro décadas. Posteriormente, el Ministerio de Finanzas de Japón intervino el mercado mediante la venta de dólares, llevando el indicador hacia la zona de 157.
Según Martínez, esta fue la segunda intervención cambiaria de Japón en 2026 y genera presión sobre el dólar global debido al peso del yen dentro de la canasta del DXY.
Además, el respaldo de Estados Unidos a la divisa japonesa habría profundizado las presiones bajistas sobre el dólar.
"De esta forma, la eventual continuidad de las acciones cambiarias sobre el yen, sumada al paulatino deterioro en la posición fiscal estadounidense, mantendrá un sesgo bajista sobre el dólar", sostiene el analista.
Bajo este escenario, Davivienda Corredores espera que el DXY avance hacia 99 puntos en el corto plazo.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



