Efecto Pato Merlín: Churritos de nopal y amaranto meten gol en el Zócalo y arrasan con las marcas que patrocinan en el Mundial

Estas botanas de nopal y amaranto se han convertido en una de las botanas más vendidas del Zócalo capitalino durante el FIFA Fan Fest del Mundial 2026
No tienen campañas multimillonarias, tampoco aparecen en comerciales durante las transmisiones de los partidos ni forman parte del exclusivo grupo de patrocinadores oficiales de la FIFA. Sin embargo, los churritos de amaranto y nopal deshidratado de la marca Espina y otros productos elaborados por productores de la Ciudad de México se han convertido en una de las botanas más vendidas del Zócalo capitalino durante el FIFA Fan Fest del Mundial 2026. La razón: su precio de solo 20 pesos.
Su presencia recuerda a lo ocurrido hace unos días con el Pato Merlín, cuando un personaje ajeno a las grandes estrategias de marketing terminó robándose la conversación en redes sociales y eclipsando a campañas mucho más costosas. Ahora, algo similar ocurre con una serie de botanas locales que despiertan interés por su accesibilidad.
Los churritos de amaranto y nopal de 20 pesos entraron al partido del FIFA Fan Fest con la ventaja de su precio. Frente a un menú donde una bebida puede llegar a casi 200 pesos, una bolsa de papas a 60 pesos, las botanas locales impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de México aparecen como una opción accesible para quienes buscan comer algo a un precio accesible.
En la carpa instalada por el Gobierno de la Ciudad de México, los visitantes pueden encontrar churritos de amaranto limón y sal, chile piquín, natural o chipotle por apenas 20 pesos.
La diferencia resulta evidente cuando se compara con los costos habituales de alimentos y bebidas en eventos masivos. Para las familias que visitan este espacio, donde está prohibido entrar con alimentos, puede ser una opción amable con el presupuesto familiar.
Detrás de estas botanas existe una estrategia impulsada por la administración de Clara Brugada para que el Mundial beneficie directamente a las comunidades productoras del Suelo de Conservación. La apuesta es que agricultores y pequeños productores encuentren en la Copa del Mundo una oportunidad para ampliar sus mercados y dar valor agregado a sus cosechas.
La presencia de estos productos también resulta significativa porque tienen visibilidad en áreas donde las reglas comerciales son especialmente estrictas.
Las modificaciones recientes a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial reforzaron las medidas contra el llamado ambush marketing, limitando las activaciones de marcas no patrocinadoras en los alrededores de los estadios y FIFA Fan Fest.
Esto significa que gran parte de la experiencia comercial del Mundial está dominada por las empresas asociadas oficialmente a la FIFA.
Aun así, productos como los churritos Espina han logrado abrirse camino gracias a una estrategia que tiene como principal fortaleza su precio y localía.
De acuerdo con estimaciones de Deloitte, México podría alcanzar:
2,250 millones de dólares en consumo interno impulsado por aficionados



