Cambios en comercio con EU afectaría inversión: FMI

El FMI proyecta que la economía mexicana crecerá 1.5% en 2026 y 1.8% en 2027, antes de estabilizarse en 2.1% anual entre 2028 y 2031.
Posibles cambios en la relación comercial entre México y Estados Unidos afectarían la inversión empresarial en territorio mexicano, lo que amplifica efectos de limitaciones estructurales de tiempo atrás, y de incertidumbre sobre políticas internas, señaló el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI al identificar en sus perspectivas un escenario de debilitamiento de la integración de Norteamérica.
"Estas revisiones anuales (del T-MEC) comenzaron en julio de 2026 y probablemente generarán mayor incertidumbre, acortarán los horizontes de planificación, retrasarán las decisiones de inversión y de gestión de cadenas de suministro en sectores expuestos al comercio exterior y, con el tiempo, debilitarán la integración en América del Norte", señalan las perspectivas económicas del organismo.
Sin embargo, el crecimiento previsto sobre el PIB de México en los próximos cinco años superará al de sus actuales socios comerciales en el T-MEC. De un incremento de 1.5 y 1.8 por ciento en 2026 y 2027, entre 2028 y 2031 estabilizará su ritmo de expansión en 2.1 por ciento. En Estados Unidos la tendencia es inversa, de un crecimiento previsto en 2.3 por ciento para este y el siguiente año, el PIB desacelerará a 1.8 en 2031; para la economía canadiense se prevé una trayectoria constante en 1.7 en los siguientes cuatro años.
Con negociaciones anuales, la revisión del TMEC se centrará en aspectos como las normas de acceso preferencial y los costos comerciales asociados, las reglas de origen, los aranceles externos, las medidas sectoriales y los costos de cumplimiento con un riesgo de reducción de la producción en caso de que se eleve el porcentaje del contenido regional requerido.
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"Si el resultado de las negociaciones derivara en un aumento de 10 puntos porcentuales en los requisitos de contenido regional o estadounidense, esto podría reducir la producción a largo plazo de México y Canadá en aproximadamente un 0.5–1.0 por ciento, con un impacto neto limitado para Estados Unidos", señala el documento, en el que identifica a los sectores de automóviles y sus componentes, así como en electrónica, como los más afectados.
Las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe se estima que crezcan 20 por ciento en 2026, impulsadas por un alza del 11 por ciento en los precios y del 9 por ciento en el volumen, en donde las exportaciones de México apoyarán con un avance estimado de 26 por ciento en valor ante mayores volúmenes, señala el nuevo informe de la CEPAL.
Las exportaciones manufactureras de México crecerán este año 26 por ciento impulsadas por la integración de sus cadenas productivas con los EU y la relocalización de actividades manufactureras.
"Han sido particularmente favorecidas las exportaciones no automotrices, especialmente de maquinaria para procesamiento de datos y otros bienes vinculados con el auge de las inversiones en IA", detalla el informe.
Por otra parte, se proyecta que las importaciones regionales crezcan 16 por ciento de valor, impulsadas por una expansión del 12 por ciento en volumen y un aumento del 4 por ciento en los precios".
Por otra parte, a pesar de que México se ha beneficiado de factores como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el nearshoring y la fuerte integración de las cadenas de proveeduría en sectores como automotriz y electrónica, que ha tenido un "círculo virtuoso", el futuro del T-MEC con revisiones anuales pone incertidumbre, señaló José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
"En julio del 26 comenzó formalmente la renegociación del T-MEC, hay bastante incertidumbre; el hecho es que vamos a ver qué sucede con esa renegociación, que es muy importante, en realidad, para los tres países y para México en particular", señaló en conferencia para la presentación de las Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026.
El funcionario reconoció que desde la firma del T-MEC, México ha sido un socio estratégico para Estados Unidos y la guerra comercial con China abrió oportunidades mayores, cuando se tenía ya toda la industria manufacturera profundamente articulada y el tema del nearshoring, la regionalización por incertidumbres geopolíticas.
"Para México, el proceso de revisión del T-MEC es relevante no solo por sus efectos en los flujos comerciales como región, sino por las implicaciones para la localización de inversiones, las estrategias de deslocalización cercana y la configuración futura de las cadenas regionales de valor", advierte el informe de la CEPAL.
En el documento, el organismo también considera posibles efectos en la dinámica de la revisión del acuerdo por el resultado de las elecciones parlamentarias intermedias en Estados Unidos, que se realizarán en noviembre próximo.
La revisión del tratado comercial representa un factor de incertidumbre para las perspectivas económicas.
