Cadena perpetua para "El Mayo" Zambada: por qué esta condena cierra todo un capítulo en la historia del narco en México
El cofundador del cartel de Sinaloa es enviado a prisión por el resto de su vida en EE.UU., una sentencia que marca un cambio de era en el crimen organizado mexicano.

El cofundador del cartel de Sinaloa es enviado a prisión por el resto de su vida en EE.UU., una sentencia que marca un cambio de era en el crimen organizado mexicano.
La cadena perpetua para Ismael "El Mayo" Zambada dictada en Estados Unidos este lunes define mucho más que el modo en que este viejo capo de las drogas acabará su vida: también señala el fin de un capítulo único en la historia del narco en México.
Zambada, así como el otro cofundador del cartel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, encarna la figura del líder narco mexicano que por décadas fue omnipotente a fuerza de balas y billetes, con una astucia que asombró al mundo.
Como él mismo relató al declararse culpable en agosto de 2025 de los cargos de narcotráfico que enfrentaba en EE.UU., "El Mayo" comenzó a cultivar marihuana en las montañas de Sinaloa en 1969 con un amigo. Tenía 19 años.
Escondía las plantas ilícitas entre hileras de maíz. Y, aunque la primera cosecha fue peor de lo esperado, le dio 27 kilos de hierba que vendió por unos US$400, señala un documento que presentó su defensa este mes.
Con el tiempo creció en el negocio hasta controlar las rutas de cocaína de Sudamérica a EE.UU. y liderar junto a Guzmán lo que EE.UU. llegó a definir como "la mayor organización de tráfico de drogas del mundo".
Pero, tras su disparatada captura en 2024 y su admisión de culpabilidad, el septuagenario Zambada ahora ha sido condenado a cadena perpetua por el juez federal Brian Cogan, quien siete años antes dispuso la misma pena para "El Chapo".
La sentencia ordenó además incautarle US$ 15.000 millones, la suma de ganancias que EE.UU. estima que ha tenido el cartel y que Zambada aceptó previamente como adecuada.
Con la caída de otros viejos capos mexicanos, la sentencia de "El Mayo" augura la desaparición de ese tipo de narco absoluto, que pasó de cultivar marihuana a dominar cada faceta del tráfico de drogas diversas y retó al propio Estado, explican expertos.
"Es una generación de líderes criminales que se agota, o se agotó", le dice a BBC Mundo David Mora, analista sénior en México del International Crisis Group e investigador sobre crimen organizado.
"Es como que se extinguen estos grandes capos", agrega, aunque "el problema del narcotráfico y la violencia no se extingue: continúa, y van en ascenso otras figuras".
Zambada y Guzmán se asociaron tras una disputa que surgió en la década de 1990 entre narcos y un enfrentamiento de "El Chapo" con el cartel de Tijuana, según testimonios y documentos judiciales.
En esos tiempos también se tejían alianzas entre carteles colombianos y mexicanos para enviar cocaína a EE.UU.
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Si bien manejaban diferentes grupos y operaciones, Zambada y Guzmán comenzaron a invertir juntos en partidas de toneladas de cocaína y en llevarlas a grandes ciudades estadounidenses de distintas formas.
Además de medios de transporte terrestre, llegaron a compartir aviones, submarinos, lanchas rápidas y barcos, relató Jesús Zambada, hermano de "El Mayo", como testigo del juicio a Guzmán en 2018 mientras aguardaba su propia condena por narcotráfico en EE.UU.
La asociación entre "El Mayo" y "El Chapo" fue la génesis del cartel de Sinaloa, que con el tiempo adquiriría una estructura cada vez más compleja con transportistas, jefes de plaza que controlaban territorios, lavadores de dinero, personal de seguridad y sicarios.
Pero la estructura siempre fue vertical, con Zambada y Guzmán como líderes máximos que supervisaban todo y tenían la última palabra.
