Back to reality
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden view-mode-rss"><div class="field-items"><div class="field-item even" property="content:encoded"><p>El título en inglés lo dice todo.

El título en inglés lo dice todo. Después de la orgía futbolera de, afortunadamente, cada cuatro años, es tiempo de –como los crudos de una borrachera de varias semanas, o los que regresan totalmente quebrados de las vacaciones navideñas– ir penosamente regresando a la realidad cotidiana.
Lamento decirles que en muy poco ha cambiado el panorama turbulento y lleno de incertidumbre que vivimos, tanto dentro de nuestro país como en el entorno mundial. Sigue habiendo guerras interminables en Ucrania, Sudán y Oriente Medio, siempre a punto de estallar en un cataclismo donde no saldremos bien y en México las cosas no van mejorando.
Hubo indicios de que el Mundial iba a ser boicoteado con manifestaciones y plantones de todo tipo. Muchas demandas son justas y es imprescindible establecer diálogos y, sobre todo, iniciar el proceso de resolución medible y al menor plazo razonablemente posible. El gobierno debe mostrar que puede recuperar espacios donde la delincuencia, la corrupción y las extorsiones y desapariciones siguen creando zozobra. Que los poderes de todo nivel se encarguen de hacer la vida más fácil a todo el país. Están trabajando en eso ahora, pero la lentitud es exasperante y el clima político polarizado no ayuda.
La fiesta campeó en muchas ciudades y la alegría fue contagiosa, a pesar de los problemas cotidianos. Escribo este artículo con varias semanas de antelación y no sé quien ganó o, peor, cómo le fue a México después (la pasamos muy bien hasta ahora).
La presión internacional nos está afectando, tanto en las negociaciones del nuevo tratado con Estados Unidos y al que se debe unir Canadá, aunque hay tensiones importantes provocadas generalmente por el gobierno estadunidense y que, como muchos creemos, es el modus operandi para negociar y también creemos que la realidad va a constituir con un nuevo ciclo que a todos nos convenga, aunque con raspones y sustos. Habrá que estar atentos.
Internamente, el año ha estado muy flojo, sin crecimiento en diversos sectores, pero con estabilidad relativa en el tipo de cambio con el dólar (por factores externos y la entrada de divisas estable, aunque sin gran nueva inversión externa, sólo reinversión de utilidades). Y ya empezó, con mucha antelación, la batalla electoral en la que miles de políticos luchan encarnizadamente por ser candidatos y empieza a correr el dinero para las precampañas y que promete ser un espectáculo interesante, pero no muy limpio a mi entender.
El gobierno federal está tratando, muy lentamente por cierto, de serenar a los duros de los partidos afines para mantener un equilibrio y, al mismo tiempo, enfrentar las presiones de las presiones mayores de los estadunidenses para reducir la elaboración y distribución de drogas y venta de armas en sentido contrario. Y los reclamos sobre políticos importantes se van a acrecentar y nadie sabe cómo van a reaccionar las partes, sin crear un problema interno. Inquietante.
Finalmente veo que sigue el grave problema de las dos empresas del Estado, que significan un elevadísimo monto para subsidiarlas, pero a las que no se ve un futuro medianamente positivo. Y ese escenario complica mucho las finanzas públicas que requieren crecer para solventar las deudas y los programas sociales que son clave para la estabilidad del partido en el poder y las próximas elecciones.
En fin, a recuperar las fuerzas después de este magno evento deportivo y a enfrentar la realidad, pero con buen ánimo.
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre back to reality y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.



