Así es el GAS, la adicción que da alas a la industria fotográfica y que (apenas) tiene remedio

La teoría dice que quien compra caro recupera más dinero en una posible reventa, pero cualquier veterano de Wallapop sabrá que en España esa premisa es papel mojado Leer
La teora dice que quien compra caro recupera ms dinero en una posible reventa, pero cualquier veterano de Wallapop sabr que en Espaa esa premisa es papel mojado
Tras una dcada de dedicacin a la fotografa, con varios kits a cuestas, marcas de todos los colores y unidades de prueba cuando se presentan novedades, a uno se le hace el pellejo ms grueso. No porque le importe menos el oficio o desdee los maravillosos logros de decenas de fotgrafos de primer orden, sino porque comprende poco a poco que la obsesin por el material debe dejar paso al cultivo meticuloso .
Ese es probablemente el principal error de muchos aficionados con ciertas caractersticas en comn. Tienen buenos salarios, disponen de algo de tiempo, son exhaustivos cuando se informan y descubren de golpe y porrazo la trampa del GAS (gear acquisition syndrome) . Cuanto ms se escarba, mayores son el agujero interior y la sed de conquista: hay que comprar la siguiente cmara y el siguiente objetivo en una carrera montaosa hacia el pico que nunca se ve . Esta dolencia se prolonga durante aos.
Desde el prisma econmico, se trata de una psima estrategia . Cuando uno pasa la tarjeta, lo hace al precio fijado por las marcas. Con suerte, obtendr un pequeo descuento en su tienda de confianza o en un e-commerce que ofrece el producto directamente desde Asia y sin IVA, aun a riesgo de que la garanta no sea tan completa como en la UE. La sangra se produce despus, tras unos meses de uso que suelen dar lugar a la identificacin de una meta an ms ambiciosa, por ejemplo, el primer objetivo pata negra o las cmaras de rango profesional de Canon, Sony, Nikon o Fujifilm. Para hacerse con lo anhelado, el fotgrafo malvende parte de su coleccin, perdiendo hasta un 50% de lo desembolsado en los peores casos , aunque ese porcentaje oscila en funcin de muchos factores.
Los negocios lo saben y aprietan para que esos canjes les favorezcan. De este modo, recuperan en ptimas condiciones un material que an tiene mucho recorrido y colocan otro recin salido del horno nipn o chino, renovando as el crculo mercantil . A su favor juegan los medios especializados (DPReview, PetaPixel, Photography Life) y foros de gran afluencia como Fred Miranda o Phillip Reeve, ms el fervor algortmico que ciertas cuentas provocan en Instagram, Flickr e incluso Substack.
El pasaje ms febril de esta enfermedad ocurre cuando el amateur, obcecado en la bsqueda de la piedra filosofal, se convence de que la nica meta verdadera son las casas de lujo, Leica y Hasselblad , con algn iluminado soando incluso con el exotismo de una Phase One cuyo jugo nunca extraer. De ese giro depende la salud de la economa familiar, la capacidad de ahorro, el salto de las prdidas llevaderas al colapso inversor . Porque, por ms que la teora sostenga que cuando uno compra caro retiene mayor valor de reventa, Espaa no es Alemania o Estados Unidos y el pagador saca sus peniques de un bolsillo bastante menos hondo. Puede comprobarse rpidamente en Wallapop, donde una operacin se dilata lo indecible si el precio supera el umbral de una silla de plstico o unos calcetines del Betis.
Entonces, hay remedio contra el GAS? En realidad, s, pero implica un coste nada liviano. Hay que acumular y acumular hasta comprender un da que las prioridades vitales han cambiado , que viene un beb, que ya no hay tanto espacio para perderse en las calles de Barcelona en busca de una instantnea publicable o premiable, que la reforma del apartamento cuesta ms de lo esperado, que los chavales quieren estudiar un MBA o que se ha estrenado la nueva ID Buzz y esta vez s merece la pena.
Una vez se alcanza tal estado de lucidez, toca deshacer el camino a travs de la sinuosa senda de la devaluacin , pero entonces conviene tomar una decisin todava ms delicada: qu se descarta y cules son las joyas que se conservarn para (casi) siempre . Aqu, el preciosista que saque su cartera decantndose por cmaras y objetivos con mayor encanto recobrar parte de la visin perdida con la ceguera del GAS. Revisar sus tesoros, sacrificando a unos hijos para salvar a otros, y al hacerlo admitir dnde est lo superfluo y dnde lo querido. Ah comienza la autntica autopista de la fotografa.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



