Wall Street retrocede con la venta de acciones de fabricantes de chips y el desplome de Netflix
La caída de las tecnológicas y de los fabricantes de chips arrastra a Wall Street, mientras el repunte del petróleo por la escalada entre Estados Unidos e Irán y las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial elevan la cautela de los inversionistas.

La caída de las tecnológicas y de los fabricantes de chips arrastra a Wall Street, mientras el repunte del petróleo por la escalada entre Estados Unidos e Irán y las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial elevan la cautela de los inversionistas.
Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos abren el viernes con fuertes pérdidas este viernes, presionadas por una nueva ola de ventas en el sector tecnológico que golpea con especial intensidad a las empresas vinculadas con la inteligencia artificial.
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El Nasdaq lidera los descensos con una caída de 1,74%, mientras el S&P 500 y el Dow Jones también retrocedían, en una jornada marcada por crecientes dudas sobre las valoraciones de las compañías de semiconductores, un deterioro del apetito por el riesgo y el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que mantiene al petróleo en máximos de varias semanas.
El foco de la corrección volvió a situarse en los fabricantes de chips, protagonistas del avance bursátil de este año gracias al auge de la inteligencia artificial. Sin embargo, los inversionistas empezaron a cuestionar si las elevadas valoraciones del sector todavía encuentran respaldo en las perspectivas de crecimiento.
La incertidumbre aumentó después de que la empresa china Moonshot presentara un nuevo modelo de inteligencia artificial que, según la propia compañía, compite con las soluciones más avanzadas de OpenAI y Anthropic. Ese anuncio alimentó la percepción de que una mayor competencia podría moderar la demanda futura de infraestructura y semiconductores.
El logotipo de OpenAI en una computadora portátil ubicada en el distrito de Brooklyn, Nueva York. (Gabby Jones)
En las primeras operaciones, Nvidia encabezó las pérdidas entre las denominadas Siete Magníficas, mientras las ventas también alcanzaron a fabricantes de equipos para chips, compañías de infraestructura óptica y empresas energéticas asociadas con el desarrollo de centros de datos. Netflix ( NFLX ), por su parte, sufría una caída de dos dígitos después de publicar unas previsiones que decepcionaron al mercado.
"Cuando hay pánico, nadie quiere ser el último en una venta masiva, por lo que la presión vendedora aumenta", afirmó Guillermo Hernández Sampere, director de trading de MPPM, a Bloomberg . El estratega añadió que, con el inicio de la temporada de resultados, "la sospecha de sobrevaloración se ha confirmado y continuará durante un tiempo".
Felipe Barragán, de Pepperstone, agregó que hay dos fuerzas que se retroalimentan: la escalada del conflicto entre EE.UU. e Irán y la corrección profunda en el sector tecnológico. "Ambos factores generan un entorno de aversión al riesgo que atraviesa transversalmente todas las clases de activos y que se ha intensificado durante la semana", dijo.
Las dudas sobre el elevado gasto en inteligencia artificial también empezaron a trasladarse al mercado de deuda corporativa. Desde comienzos de 2025, Alphabet ( GOOGL ), Meta ( META ), Amazon ( AMZN ) y Oracle ( ORCL ) han emitido más de US$300.000 millones en bonos para financiar centros de datos y otras inversiones relacionadas con esta tecnología.
La magnitud de esa oferta ha deteriorado el desempeño de esos títulos en distintos mercados y ha despertado inquietud sobre la capacidad de absorción de los inversionistas.
El deterioro del ánimo también refleja el aumento de las tensiones geopolíticas. Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán se intensificaron nuevamente, con ataques cruzados que elevaron la preocupación sobre el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, corredor por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Ese escenario impulsó al Brent por encima de US$86 por barril, encaminándolo hacia su mayor avance semanal desde abril, mientras el WTI superó los US$80.
El repunte del petróleo reavivó las preocupaciones sobre la inflación y sus implicaciones para la política monetaria. Aunque los recientes datos de inflación en Estados Unidos moderaron las expectativas de un ajuste inmediato por parte de la Reserva Federal, el encarecimiento de la energía podría complicar ese panorama.
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Ole Hansen, director de estrategia de materias primas de Saxo Bank, explicó que "las recientes lecturas más débiles del IPC y del IPP en Estados Unidos respaldaron inicialmente al oro al reducir las expectativas de un endurecimiento de la Reserva Federal".
No obstante, el movimiento ha perdido fuerza con el repunte del petróleo y los nuevos ataques estadounidenses contra Irán. En ese contexto, el oro registraba una recuperación moderada hasta situarse cerca de US$4.000 por onza, aunque se encaminaba hacia su segunda caída semanal consecutiva.
