Wall Street mira con nerviosismo las elecciones de EU: estos sectores podrían salir afectados

Los inversionistas evalúan cómo un cambio de control del Congreso estadounidense podría afectar los precios de las acciones y la inversión tecnológica.
Los inversionistas de Wall Street siguen de cerca los comicios de este martes 3 de noviembre, en los que el Partido Republicano del presidente Donald Trump busca conservar sus mayorías legislativas frente a una oposición demócrata que podría recuperar la Cámara de Representantes e incluso el Senado.
El escenario llega en un momento complicado para las bolsas estadounidenses, después de que las acciones relacionadas con inteligencia artificial registraran retrocesos que incrementaron el nerviosismo financiero.
De acuerdo con Reuters, el resultado electoral podría influir en las expectativas sobre inversión tecnológica, gasto en defensa, política fiscal y regulación empresarial.
El control del Congreso podría cambiar el rumbo de Wall Street
Las elecciones renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y alrededor de un tercio del Senado estadounidense.
Aunque las encuestas apuntan a una posible victoria demócrata en la Cámara Baja, la disputa por el Senado permanece abierta.
UBS Global Wealth Management identifica tres escenarios para el resultado electoral:
50% de probabilidad: los demócratas obtienen el control de ambas cámaras.
40% de probabilidad: los demócratas ganan la Cámara de Representantes y los republicanos conservan el Senado.
10% de probabilidad: los republicanos mantienen el control de las dos cámaras.
Scott Chronert, estratega de renta variable estadounidense de Citigroup, señaló a Reuters que los mercados podrían reaccionar favorablemente si los republicanos retienen el Senado, mientras que una victoria demócrata más amplia de lo esperado podría provocar una respuesta negativa.
Sin embargo, estas proyecciones no anticipan necesariamente el comportamiento definitivo de las bolsas.
La inteligencia artificial enfrenta nuevas presiones políticas
Uno de los principales focos de atención es el sector tecnológico, especialmente las empresas que desarrollan inteligencia artificial y construyen centros de datos.
Durante los últimos años, las inversiones multimillonarias en infraestructura de IA han sido uno de los motores del crecimiento bursátil estadounidense.
Sin embargo, el sector enfrenta preocupaciones sobre sus necesidades de financiamiento, el consumo energético de los centros de datos y la capacidad de las empresas para recuperar sus inversiones.
Una eventual victoria demócrata en ambas cámaras podría traducirse en una mayor supervisión legislativa sobre las grandes tecnológicas.
Entre los asuntos que podrían recibir atención se encuentran las consecuencias ambientales y económicas de los centros de datos, su demanda eléctrica y las condiciones de expansión de la infraestructura.
No obstante, UBS considera poco probable que un cambio de control del Congreso frene por completo la construcción de centros de datos, dado que muchas autorizaciones dependen de autoridades estatales y locales.
El riesgo principal para las empresas podría estar en nuevas investigaciones, mayores exigencias regulatorias y una percepción de incertidumbre entre los inversionistas.
Más allá de la inteligencia artificial, Wall Street también analiza las posibles consecuencias para la política fiscal estadounidense.
Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, señaló que un cambio de control legislativo podría generar mayor fiscalización del Gobierno y negociaciones presupuestarias más complejas.
Un Congreso dividido también podría dificultar los acuerdos relacionados con el techo de deuda de Estados Unidos en 2027.
Estos asuntos son importantes para los mercados porque afectan las expectativas sobre endeudamiento público, tasas de interés y estabilidad financiera.
Otros sectores susceptibles de enfrentar cambios regulatorios son la banca, los servicios de salud y las criptomonedas.
Sin embargo, incluso una victoria demócrata amplia encontraría limitaciones para aprobar reformas profundas, debido a los mecanismos legislativos y al poder de veto presidencial.
El resultado tampoco eliminaría las facultades que conserva Trump en materias como política comercial y relaciones exteriores.
Aunque la incertidumbre electoral puede provocar volatilidad, los antecedentes históricos ofrecen una perspectiva diferente.
Edward Jones señala que, desde 1970, el índice S&P 500 registró rendimientos positivos durante los seis meses posteriores a las 14 elecciones de mitad de mandato realizadas en ese periodo.
Esto no significa que las acciones necesariamente subirán después de las elecciones de 2026, pues las condiciones económicas actuales son diferentes.
Sin embargo, el análisis muestra que los mercados suelen concentrarse nuevamente en los resultados empresariales, la inflación y las tasas de interés cuando disminuye la incertidumbre política.
Los inversionistas tampoco parecen anticipar movimientos extraordinarios inmediatamente después de la votación.
Según los datos de ORATS citados por Reuters, los precios de las opciones sobre el S&P 500 anticipaban una variación cercana al 0.8% para el miércoles, frente al promedio diario implícito del 0.6% del último mes.
¿Qué implica para las empresas y los inversionistas mexicanos?
El resultado electoral puede ser relevante para México por la estrecha relación económica con Estados Unidos.



