Volkswagen deja en el aire el futuro de Seat a partir de 2030 y lo vincula a la regulación de emisiones en Europa

La compañía señala que la filial española, incluyendo a Cupra, "tiene un papel importante" en el grupo alemán
El grupo Volkswagen ha informado este viernes en un comunicado que el futuro de la marca Seat dependerá de las regulaciones de emisiones en Europa, por lo que no asegura su continuidad más allá de 2030. "En el contexto actual, con una regulación cada vez más exigente, el coste de la electrificación y la inversión necesaria para desarrollar una nueva generación de modelos eléctricos, hacen que este análisis para seguir invirtiendo en la marca Seat sea cada vez más complejo", ha reconocido la empresa. El consorcio alemán ha destacado, eso sí, que continuarán con los lanzamientos y actualizaciones ya previstos como la introducción de versiones mild hybrid para los modelos Ibiza y Arona, ambos fabricados en la planta de Seat Martorell (Barcelona), previstas para 2027.
El consejero delegado mundial del consorcio alemán, Oliver Blume, ha destacado que Seat como compañía "tiene un papel importante que desempeñar en el futuro del grupo. La empresa ha demostrado su capacidad de transformación, con una sólida base industrial en Martorell y el crecimiento imparable de Cupra". "Al mismo tiempo, debemos mantenernos flexibles y adaptar nuestras estrategias de marca y producto a la regulación, las condiciones del mercado y lo que demandan nuestros clientes", ha añadido. Volkswagen ha enfatizado que "siguen siendo posibles varios escenarios más allá de 2030. En función de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado, se valorará la continuidad de la marca Seat. No se ha tomado ninguna decisión todavía".
Por su parte, el consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, ha resaltado que la compañía se está convirtiendo "en una potencia automovilística dentro del grupo, con Cupra alcanzando todo su potencial". Haupt, quien en ocasiones anteriores había señalado que no era rentable hacer un eléctrico para la marca Seat, ha afirmado que están "construyendo un futuro sólido para Seat SA y Martorell". El directivo ha recordado los 10.000 millones en inversiones que el grupo ha movilizado en España para electrificar su producción nacional. Esto incluye la adaptación de Martorell para instalar la plataforma de producción de vehículos eléctricos urbanos, con la cual ya se hacen los Volkswagen ID. Polo y Cupra Raval, dos de los cuatro modelos eléctricos made in Spain que parten desde aproximadamente los 25.000 euros. Los otros dos, el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross se harán en las líneas de montaje de la fábrica de Landaben (Navarra). A esto se suma la inversión para levantar una planta de ensamblaje de paquetes de baterías (que demandó unos 300 millones de euros) en Martorell y la fábrica de celdas de baterías en Sagunto, Valencia, que movilizó unos 3.000 millones.
El comunicado de este viernes llega después de que esta semana se filtrara a la prensa alemana que el grupo tenía entre sus planes el fin de la marca Seat, histórica firma nacida hace 76 años. Según la información publicada por la revista Wirtschafts Woche, la insignia de origen español desaparecerá en 2029. Esto suponía poner negro sobre blanco lo que el consorcio llevaba haciendo años tras el éxito de la marca Cupra, firma nacida en el seno de Seat en 2018 que se estaba comiendo a la marca original: todas las nuevas inversiones de esta década se estaban destinando a Cupra, que ofrece unos mejores márgenes de ganancias y que ha sido un éxito entre los clientes desde su lanzamiento en 2018. Entre 2019 y 2024, ejercicio en el que Seat SA logró un beneficio operativo récord (633 millones de euros), las ganancias por cada vehículo vendido habían aumentado un 35% gracias a Cupra.
La marca tiene en estos momentos una gama desactualizada, más allá de los restyling del Ibiza y el Arona (ambos fabricados en Martorell) lanzados a finales de 2025. En una Europa en la que se avanza hacia una electrificación total del parque automovilístico, a pesar de que Bruselas ha abierto la puerta a que se puedan vender un 10% de vehículos de combustión en 2035 —el objetivo original era prohibirlas por completo—, Seat queda en fuera de juego al no tener ningún modelo electrificado a la vista.
Matías Carnero, presidente del comité de empresa y secretario general de UGT de Seat, explica a este medio que, en caso de que no se electrifique la firma (Martorell hace tres modelos de la marca: el Ibiza, el Arona y el León, además de otros coches de Cupra y el mencionado eléctrico de Volkswagen), se torna aún más necesaria la segunda plataforma de producción de vehículos eléctricos que UGT lleva tiempo demandando, que complementaría a la plataforma ya instalada de la que salen el ID. Polo y el Cupra Raval. En el propio comunicado remitido este viernes, Haupt ha asegurado que seguirán trabajando para "asegurar una plataforma adicional para Martorell".
"La prioridad siempre ha estado clara: asegurar el futuro de la compañía y un empleo de calidad para las próximas generaciones. Seat SA no es una sola marca. Es una compañía que tiene a Seta y a Cupra, una huella industrial estratégica y un papel cada vez más importante dentro del grupo Volkswagen. La transformación nunca es fácil, pero si trae inversión, más responsabilidad y crecimiento a Martorell, también puede crear nuevas oportunidades para nuestra gente. Seguiremos trabajando juntos para garantizar que Seat SA tenga un futuro industrial y laboral sólido", ha dicho Carnero en el comunicado lanzado este viernes por el grupo, ya que también forma parte del Consejo de Supervisión de Volkswagen, órgano que el jueves dio el visto bueno a un nuevo ajuste de empleo en el consorcio de 50.000 personas hasta 2030.



