Volkswagen aprueba su gran plan de ajuste: recortará 50.000 empleos y pone en duda el futuro de cuatro plantas alemanas

La compañía calcula que tiene un excedente de capacidad de producción de 500.000 coches anuales en Europa. El futuro de Seat como marca, en riesgo
El Consejo de Supervisión del grupo Volkswagen ha aprobado este jueves el gran plan de ajuste de la compañía para asegurar su competitividad a futuro en un contexto muy delicado para el fabricante por su debilidad frene a los fabricantes chinos. Según un comunicado remitido por la empresa, recortará 50.000 puestos de trabajo hasta 2030, la mitad de la cifra que se había filtrado a la prensa alemana en junio . Cabe matizar que la cantidad anunciada ahora se suma a los otros 50.000 despidos que se habían aprobado a finales de 2024. El grupo ha informado a su vez que no puede asegurar la continuidad de cuatro plantas en el país germano en las localidades de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm en el horizonte entre 2031 y 2034. La compañía ha indicado que se están "evaluando usos alternativos" para esas fábricas.
Además, el grupo ha admitido tener un excedente de producción de 500.000 unidades anuales, lo que equivale a una gran fábrica como la del grupo Stellantis en Vigo o un poco por encima de la producción de Seat Martorell (Barcelona). En cuanto a la firma de origen español, el comunicado no hace mención a ella, pero sí especifica que el consorcio se centrará en los modelos más atractivos y que simplificará su cartera de producto en un 50% y "reducirá la complejidad de su oferta en torno a un 75%". La compañía ha añadido que "los modelos priorizados buscan destacar por su diseño y tecnología, y se benefician de la concentración en un menor número de variantes: mayores volúmenes por modelo, menores costes y mayores economías de escala". Esto pone en riesgo a una marca con una gama de productos desactualizada en comparación con otras firmas del consorcio y para la que no hay previstos nuevos modelos en los próximos años, ya que la prioridad de la empresa ha sido apostar por su marca hermana, Cupra.
La compañía ha afirmado que la decisión ha sido tomada por unanimidad "tras unas intensas y constructivas discusiones" en el seno del Consejo de Supervisión. "Esto es una señal muy positiva para el futuro del grupo Volkswagen. Asumimos la responsabilidad de todo nuestro equipo, de nuestros socios y de los empleos industriales en todo el mundo. En los próximos años, invertiremos una cifra de miles de millones para que nuestras marcas emblemáticas sean aún más atractivas, fuertes y competitivas", ha afirmado el consejero delegado del grupo, Oliver Blume.
El acuerdo ha contado con el visto bueno tanto de los sindicatos como del Estado de Baja Sajonia (accionista de Volkswagen en el que se encuentran las plantas de Emden y Hannover, ambas con un interrogante en su futuro). "En esta situación de crisis, luchamos con ahínco por encontrar buenas soluciones (...) Es positivo que el consejo de administración cuente ahora con la base necesaria para abordar las grandes tareas que tenemos por delante. Esto incluye, explícitamente, el desarrollo de escenarios futuros para todas las plantas. Como la mayor empresa industrial de Alemania, Volkswagen sigue teniendo una enorme responsabilidad con sus empleados y las regiones en las que opera. Demostraremos que los mejores resultados se consiguen cuando todas las partes afrontan incluso los retos más difíciles de frente y de forma conjunta", Christiane Benner, vicepresidenta del consejo de supervisión y primera presidenta del poderoso sindicato alemán IG Metall.
Olaf Lies, ministro presidente de Baja Sajonia, ha dicho que "ante la competencia internacional, los retos que afrontan Volkswagen y la industria automovilística alemana es aún más importante que emprendamos ahora un camino común hacia la transformación necesaria". El grupo ha tildado este acuerdo, denominado "Plan Futuro 2030″ como la transformación estratégica más profunda en el historia del consorcio alemán. La compañía planea alcanzar un resultado operativo de 31.000 millones para 2030 con un margen de ganancia del 9%, con unas inversiones en I+D de 135.000 millones en el intervalo 2027-2031.
Una de las principales causas que han llevado a Volkswagen a este momento es no solo la competencia con las marcas chinas en mercados como Europa y en el ámbito del coche eléctrico, sino también su pérdida continuada de cuota de mercado en China, un sitio donde ha dominado tradicionalmente con el vehículo de combustión. En su comunicado se limita a señalar que el grupo "se está adaptando a las nuevas previsiones de crecimiento del mercado automovilístico chino y está expandiendo su negocio de exportación hacia el Sur Global".
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



