"Un gobierno de transición como el de Delcy Rodríguez no debería tomar decisiones tan importantes como entregar el petróleo a EE.UU."

El exhombre fuerte de Chávez en el sector petrolero critica el acuerdo alcanzado por Delcy Rodríguez con Estados Unidos y cuestiona la cesión de una parte significativa de las reservas venezolanas.
Rafael Ramírez (Caracas, 1963) fue durante años uno de los hombres más poderosos de Venezuela.
Designado presidente de la petrolera estatal, PDVSA, por el entonces presidente Hugo Chávez en 2004 y ministro de Petróleo el año siguiente, fue una figura clave en la época de mayor bonanza económica del chavismo.
Chávez hizo de PDVSA una de las banderas de su gobierno y gracias a los altos precios del petróleo y los ingresos de las exportaciones petroleras, pudo financiar ambiciosos programas sociales que contribuyeron a sus éxitos electorales.
Pero aquel castillo acabó desmoronándose, en medio de acusaciones de mala gestión y de corrupción.
La compañía acumuló deudas que no pudo pagar, sufrió el éxodo de su personal cualificado y la producción se desplomó de los 3,7 millones de barriles diarios que generaba antes de la llegada del chavismo al poder a los menos de 400.000 que fijaron su mínimo histórico en 2020.
Ramírez presidió PDVSA hasta 2014 y fue uno de los ministros más duraderos de Chávez. Después de morir este, se enfrentó con su sucesor, Nicolás Maduro, y en 2017 renunció a su cargo de embajador de Venezuela ante la ONU "a solicitud del presidente", en medio de una ola de detenciones de altos funcionarios de la petrolera acusados de corrupción.
Desde entonces, ha vivido exiliado en Italia, donde se mantiene a salvo de las órdenes de arresto emitidas por las autoridades venezolanas.
Él dice que no tuvo "ninguna responsabilidad" en el mal manejo de la compañía, del que culpa a Nicolás Maduro y sus gobiernos, y asegura que todas las acusaciones son impulsadas desde Venezuela por sus rivales políticos.
Desde Roma conversó con BBC Mundo sobre el reciente acuerdo alcanzado entre Donald Trump y Delcy Rodríguez por el que Venezuela cede a Estados Unidos por 100 años los derechos de 17 yacimientos petrolíferos venezolanos con unas reservas estimadas de unos 65.000 millones de barriles, según anunció la Casa Blanca.
La explotación la llevará a cabo la compañía North American Blue Energy Partners (NABEP), una petrolera privada hasta ahora controlada por Alejandro Betancourt, un polémico empresario venezolano que hizo su fortuna en los años de Maduro en la presidencia y que es investigado en España y Suiza por supuesto lavado de dinero y malversación de fondos de PDVSA.
Según anunció la Casa Blanca, la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Defensa de Estados Unidos pasará ahora a tener una participación en NABEP y se asegurará la compra de crudo venezolano a precio de coste.
El acuerdo ha sido cuestionado dentro de Venezuela por quienes aseguran que viola la Constitución venezolana, que reserva al Estado la propiedad de los hidrocarburos, y quienes creen que la presidenta interina Delcy Rodríguez ha cedido un recurso estratégico solo para mantenerse en el poder.
¿Qué opina de lo que hemos conocido hasta ahora del acuerdo sobre el petróleo alcanzado por los gobiernos estadounidense y venezolano?
Es un acuerdo lesivo, muy malo para nuestro futuro como país petrolero, porque se está cediendo la soberanía sobre más del 23% de nuestra reserva.
Y se está otorgando a una empresa recién creada y sin ninguna experiencia el manejo de una parte que ahora es mayor a la producción petrolera venezolana.
Está claro que hay que verlo en el marco del tutelaje norteamericano sobre nuestro país que se inicia tras la intervención militar del 3 de enero. Como no hubo respuesta del ejército venezolano y el gobierno que quedó le dijo a Trump que haría lo que ellos dijeran, inmediatamente los Estados Unidos comenzaron a controlar el petróleo.
Lo primero que hizo Trump fue tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano y nadie sabe a cuenta de qué se lo tomó. Luego, el 9 de enero hicieron la orden ejecutiva, por la que todos los recursos provenientes de la venta del petróleo venezolano irían a un banco del Tesoro norteamericano. A mes de julio se han vendido 222,7 millones de barriles, lo que significa que US$16.200 millones están en ese fondo.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



