Uber Eats sigue operando con repartidores autónomos seis meses después de anunciar que renunciaba a ellos
Trabajo advierte que si la laboralización no se culmina reactivará la amenaza penal contra los dirigentes de la compañía, pero no marca plazos

Trabajo advierte que si la laboralización no se culmina reactivará la amenaza penal contra los dirigentes de la compañía, pero no marca plazos
El Ministerio de Trabajo lanzó en diciembre de 2025 una amenaza sin claroscuros a Uber Eats: si seguía repartiendo comida con trabajadores autónomos en enero, activaría la vía penal contra sus dirigentes, como ya hizo con Glovo . La compañía no cambió de modelo en enero, pero sí anunció que lo haría "lo antes posible", promesa que sirvió a Trabajo para levantar esa amenaza. Este miércoles se cumplen seis meses desde que la compañía anunció que cambiaría su esquema laboral, pero según denuncian los sindicatos y reconoce la propia empresa siguen empleando autónomos, en contra de lo que establece la ley rider y la sentencia del Supremo de 2020.
"Se suponía que como tarde para Semana Santa esto iba a estar resuelto, pero seguimos igual. Aún hay muchísimos repartidores autónomos en Uber Eats. Creo que la empresa está esperando, como tantas otras de este país, a que cambie el Gobierno", denuncia Carlos Sola, responsable de Acción Sindical y Nuevas Realidades Laborales de FSC‑CC OO. El responsable de plataformas digitales de UGT, Fernando García, agrega: "Hicieron ese anuncio en enero para desactivar la amenaza de Trabajo, pero parece que han tomado el pelo al ministerio. Seis meses era más que suficiente para hacer la transición. Y no queda una parte residual, muchísimos siguen siendo autónomos".
Uber Eats funciona con un sistema híbrido, con una parte asalariada (mediante subcontratación de las conocidas como flotas, sistema similar al de los VTC) y otra parte por cuenta propia. Esa es la que está en el punto de mira y que Uber Eats anunció que suprimiría, integrando toda la operativa en flotas. La empresa no precisa ni cuándo piensa renunciar a sus autónomos ni cuántos emplea, pero sí que lo terminará haciendo antes de que acabe 2026.
"Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la ley rider . Seguimos trabajando con repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar una transición ordenada y responsable", dice un portavoz de la compañía. Fuentes de la empresa aseguran que desde enero de 2026 más de 11.000 repartidores han sido contratados por "flotas colaboradoras".
El Ministerio de Trabajo destaca que miles de repartidores ya fueron dados de alta , "tal y como la empresa se comprometió públicamente", pero a la vez matizan: "En cualquier caso, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social sigue monitorizando que esta y cualquier plataforma de reparto cumpla con la ley rider que rige su actividad, un objetivo por el que el organismo autónomo velará siempre". El departamento de Yolanda Díaz agrega que "cualquier plataforma de reparto que utilice falsos autónomos para operar incurrirá en las responsabilidades y acciones legales que correspondan" y que "el peso de la ley caerá sobre cualquier empresa que incumpla, independientemente de cualquier otra consideración". Así, el ministerio avisa a Uber Eats de que reactivará la vía penal si no cumple su palabra. Pero no marca plazos, como sí hizo a finales del año pasado.
Poco después del anuncio del cambio de modelo en Uber Eats, trascendió el resultado de la investigación de Inspección a la empresa. El organismo inspector reclamó 110 millones de euros en cotizaciones impagadas a la compañía por emplear a 60.000 falsos autónomos entre 2022 y 2025, montante que la empresa aceptó pagar. Según indican fuentes de Trabajo, la asunción del requerimiento (dado que la empresa dio de alta a esos repartidores para el periodo investigado) evita una multa adicional de Inspección.
Sola explica que la empresa ha intentado negociar con los sindicatos la transición al modelo asalariado, pero que las propuestas no eran aceptables para los representantes de los trabajadores. "Al principio todo eran buenas palabras, pero las soluciones planteadas no nos satisfacen. Primero plantearon una contratación directa en las flotas con un incentivo por repartidor, sin reconocer indemnización ni derechos previos. Era hacerlo rápido y mal", explica el sindicalista. La empresa no informa sobre qué se ha discutido en esas conversaciones.
"Nosotros pensamos que para ajustarse a la legalidad debería hacer una subrogación. Y que también debería haber un ERE si no son suficientes los empleados que aceptan el cambio, con reconocimientos de toda la antigüedad", explica Sola, que aboga por la contratación directa y no por el sistema de flotas. De momento no hay entendimiento entre las partes. "Tienen miedo de que denunciemos lo que acaben decidiendo, si es que nos parece que incurren en cesión ilegal del trabajadores", dice Sola.
El especialista de UGT agrega que en este debate también opera la reciente sentencia del Supremo sobre el sistema de subcontratación de DHL , en el que terceras empresas desarrollan su actividad con la tecnología de la compañía. La sentencia analiza si el modelo de la empresa en el reparto de paquetería constituye una contrata lícita o una cesión ilegal de trabajadores y llega a la conclusión de que el escenario es el segundo. "Glovo tiene una base de empleados directamente por la compañía, pero Uber Eats pretende funcionar solo con flotas. Esta sentencia convierte en cesión ilegal cualquier fórmula en la que haya control algorítmico del trabajador", dice García.
Uber Eats es la única gran compañía de reparto de comida que sigue operando con repartidores autónomos, después de que Glovo hiciese la transición a un modelo asalariado el año pasado. Tardó unos siete meses entre el anuncio del cambio y el abandono formal del esquema autónomo. Ahora la empresa de las mochilas amarillas funciona con flotas y contratación directa y su máximo dirigente, Óscar Pierre, se enfrenta a un juicio penal por su empeño anterior en el modelo por cuenta propia, al que anunció que renunciaba un día antes del inicio de ese proceso.
Se da la circunstancia de que muy posiblemente Glovo acabe integrada en Uber Eats. Ya controla el 25% del capital de Delivery Hero ( el grupo alemán que compró a Glovo en 2022 ) tiene previsto lanzar una oferta pública de adquisición de acciones esta misma semana, según avanza la agencia de noticias Bloomberg . A finales de mayo, los accionistas de Delivery Hero ya recibieron una "propuesta indicativa" de 33 euros por título ante una "potencial" oferta .
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre uber Eats sigue operando con repartidores autónomos seis meses después de anunciar que renunciaba a ellos y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.
