"Tuvimos que sortear cadenillas de oro para pagar la atención médica de mi hija": cómo el sistema de salud en Paraguay lleva a los pacientes a endeudarse
En Paraguay, 7 de cada 10 personas no tienen un seguro de salud y dependen de un sistema público mal financiado para acceder a la atención médica.

En Paraguay, 7 de cada 10 personas no tienen un seguro de salud y dependen de un sistema público mal financiado para acceder a la atención médica.
Cuando su hija María del Pilar fue internada de urgencia, Daniela Benítez no tuvo más opción que recorrer las calles de Asunción en busca de un respirador, una cánula e incluso el algodón que el personal médico necesitaba para atenderla.
La compra de esos insumos y de parte del equipamiento médico superó los US$800, un gasto que la familia tuvo que cubrir por su cuenta. Ante la falta de recursos, organizaron una colecta.
A María del Pilar la llevaron a la guardia de un hospital público de la capital paraguaya sangrando por la nariz y la boca. Tenía una neumonía provocada por la tuberculosis, una enfermedad causada por una bacteria que suele afectar a los pulmones.
"La salud en Paraguay está cada vez peor", dice Daniela, una artesana de 62 años, originaria de la región occidental del país, que ahora vive en Asunción.
Los problemas en el cuidado de su hija no terminaron ahí. A la escasez de insumos y equipamiento se sumaron demoras en la atención y deficiencias administrativas.
"Los hospitales tienen pocos médicos y los médicos no tienen los insumos necesarios para dar la atención necesaria. Además, están sobrepasados por la gran cantidad de horas de trabajo que enfrentan", dice Daniela.
La historia de Daniela es una de las muchas que reflejan la crisis del sistema de salud paraguayo.
Un problema que no es nuevo en el país, pero que volvió a captar la atención internacional al conocerse el caso del arquero de la selección de Paraguay, Orlando Gill durante el pasado Mundial.
La mujer del futbolista contó en sus redes sociales que su marido tuvo que vender hasta sus camisetas de fútbol para pagar la atención médica que recibió su hijo recién nacido tras un parto prematuro.
"Vendió todo. Vendió su camiseta de la selección de la Sub-20, no pudo guardarla de recuerdo. Vendió sus prendas, sus championes (botines). Literal: vendió todo", contó Melissa Ávalos en Instagram.
De acuerdo a Amnistía Internacional, Paraguay se encuentra entre los países que menos gastan de su presupuesto público en salud per cápita.
El gasto del 4% del PIB destinado a salud es inferior al mínimo del 6% que recomienda la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para poder asegurar una cobertura universal.
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"Paraguay tiene uno de los sistemas de salud más injustos de toda Latinoamérica", dice Patricia Lima, miembro de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames), una organización civil que trabaja por el derecho a la salud y que tiene su sede en el país sudamericano.
Para Gustavo Ortiz, director de Desarrollo de Servicios del Ministerio de Salud, las críticas al sistema sanitario público responden al aumento de la demanda de atención, un problema que, según dice, están tratando de solucionar.
No obstante, asegura que se trata de episodios "puntuales" y no de un problema estructural del sistema.
"Tenemos problemas puntuales, denuncias puntuales, respecto a que al paciente le dan una receta de un medicamento que tiene que retirar en la farmacia (del hospital) y, a veces, falta", explica el funcionario.
