Trump anuncia un "Día D" económico contra Irán: el petróleo vuelve a acercarse a 94 dólares

Trump busca estrangular económicamente a Irán y evitar, por ahora, una nueva ofensiva militar, mientras el petróleo vuelve a acercarse a 94 dólares.
La nueva ofensiva de Donald Trump contra Irán tiene una característica que puede ser más importante que las sanciones mismas: Washington busca utilizar el aislamiento económico como sustituto de una nueva escalada militar , al menos por ahora.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent , afirmó este jueves que la campaña de "presión económica máxima" probablemente implica que Estados Unidos no reanude de inmediato ataques militares a gran escala contra Teherán. Al mismo tiempo, advirtió que Washington buscará imponer lo que calificó como la mayor campaña coordinada de aislamiento económico de la historia .
La estrategia ya genera tensión en los mercados. El Brent avanzaba 2.3% este jueves hasta 93.7 dólares por barril, después de tocar 94.71 dólares, mientras el WTI subía 1% hasta 86.7 dólares.
La nueva estrategia de Washington busca cortar las fuentes de ingresos que permiten a Irán financiar su economía, sus fuerzas armadas y sus aliados regionales , sin necesariamente recurrir de inmediato a una nueva ofensiva militar.
El problema es que la presión económica tiene un punto vulnerable: el petróleo. Si las sanciones reducen las exportaciones iraníes o aumentan el riesgo para los buques que operan en la región, el mercado puede incorporar una prima geopolítica mayor y elevar los precios del crudo.
Así, el éxito de la estrategia de Trump dependerá en parte de cuánto pueda presionar a Irán sin provocar una disrupción energética mayor .
Trump calificó la nueva ofensiva como el "Día D" económico y anunció medidas para cerrar las vías que permiten a Irán mantener sus ingresos pese a las sanciones.
El Tesoro estadounidense buscará impedir transferencias de dinero y compras de petróleo iraní, además de perseguir operaciones de transferencia de carga entre buques y otros mecanismos utilizados para evadir las restricciones.
La amenaza también se extiende a terceros países. Bessent planteó una lógica de "con nosotros o contra nosotros" y aseguró que Estados Unidos utilizará toda su capacidad contra quienes mantengan negocios con Teherán.
El objetivo declarado es reducir los ingresos del régimen iraní hasta limitar su capacidad para financiar a sus fuerzas armadas y proyectar poder mediante sus aliados.
Las declaraciones del secretario del Tesoro introducen una señal relevante para interpretar la estrategia estadounidense.
Bessent sostuvo que, mientras Washington aplique una campaña de "presión económica máxima" , es poco probable que se produzca una nueva ofensiva militar a gran escala en el corto plazo.
El razonamiento es que Estados Unidos intentará primero utilizar el sistema financiero, las sanciones y el mercado petrolero para deteriorar la capacidad económica de Irán.
Bessent incluso citó a Venezuela y Cuba como ejemplos de que, desde la perspectiva de Washington, la combinación de bloqueo y sanciones puede generar resultados.
El mercado, sin embargo, está reaccionando al riesgo contrario. El Brent se acercó nuevamente a 94 dólares por barril , pese a que Bessent cuestionó que el crudo estuviera subiendo por el anuncio y sugirió que una estrategia de presión económica podría reducir la probabilidad de nuevos ataques. La explicación está en la incertidumbre.
Si las sanciones consiguen reducir las exportaciones iraníes, habrá menos oferta disponible . Si además aumentan las amenazas contra buques o se deteriora la seguridad en Ormuz, el riesgo sobre el suministro será todavía mayor.
El mercado no necesita esperar a que ocurra una interrupción física para reaccionar: basta con que aumente la probabilidad percibida de que ocurra.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



