"Si morimos, morimos juntos": habla la esposa del hombre que estuvo a punto de ser succionado por la ventanilla de un avión de Ryanair
Svetlana Grković declaró a los medios serbios que su marido está "gravemente herido y en estado de shock".

Svetlana Grković declaró a los medios serbios que su marido está "gravemente herido y en estado de shock".
Una mujer que sujetó las piernas de su marido cuando este estuvo a punto de ser succionado por la cabeza por la ventanilla de una aeronave de Ryanair el pasado viernes, dijo que "la mitad de su cuerpo sobresalía del avión".
Svetlana Grković, quien viajaba con su marido Ljubisa Karović desde Salónica (Grecia) a Memmingen (Alemania), declaró a la emisora pública griega ERT que él estuvo "afuera hasta el pecho" durante dos minutos.
"Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas. Pensé: 'Si morimos, morimos juntos'", declaró Grković al medio serbio Nova.
Con la ayuda de otros dos pasajeros, Grković pudo meter de nuevo en el interior de la aeronave a su marido quien, según ella, perdió el conocimiento tres veces.
"La chica que estaba sentada a su lado lo agarraba por la mano", declaró Grković a ERT. "Entre tres personas lo jalábamos de vuelta adentro. Las máscaras de oxígeno cayeron y se desató el caos".
"Colocaron una maleta contra la ventana, pero salió succionada", añadió.
Grković dijo que parecía que parte del motor del avión se había desprendido, rompiendo la ventana junto a su esposo y provocando una descompresión en la cabina. Otros pasajeros también informaron haber escuchado lo que sonó como una explosión.
Un asesor técnico designado por la familia cree que el incidente comenzó con una falla en el motor derecho de la aeronave, lo que provocó que algo impactara y rompiera la ventana de la cabina antes de la rápida pérdida de presión. Esta evaluación no ha sido confirmada por los investigadores.
Los pasajeros habían declarado previamente a los medios locales que Karović tenía el cinturón de seguridad puesto, lo que ayudó a los demás pasajeros a sujetarlo mientras su cabeza y hombros estaban fuera del avión.
Svetlana Grković declaró que su marido, de 61 años, está "gravemente herido y en estado de shock".
"Para mí es importante que esté vivo... tiene la mano particularmente herida y sufre quemaduras. No puede comunicarse, no recuerda nada de lo sucedido", dijo.
Según declaró a ERT, "cada vez que oye hablar de aviones empieza a temblar", y añadió: "Yo también estoy en un estado psicológico muy delicado... Temí por nuestras vidas. Tenía miedo de que el avión se estrellara".
Según los datos de seguimiento, el vuelo de Ryanair llevaba unos 10 minutos en el aire cuando descendió bruscamente 9.000 pies (2.700 metros).
En un comunicado, Ryanair informó que su vuelo del viernes por la mañana desde Tesalónica a Memmingen regresó "poco después del despegue cuando una ventanilla de pasajeros se desprendió en pleno vuelo".
"El avión aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal. Un pasajero solicitó y recibió asistencia médica en tierra en Salónica", declaró la aerolínea irlandesa de bajo coste.
"Enseguida nos dimos cuenta de que se había producido una descompresión. Se oían gritos... por un momento pensé que alguien había abierto accidentalmente la puerta de emergencia", declaró Christina, otra pasajera, a Radio Tesalónica.
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