Remesas: el factor FinCEN que todavía no aparece en los envíos de los paisanos

Las remesas hacia México mantienen el crecimiento pese al endurecimiento de la política migratoria de Donald Trump . En el primer semestre sumaron 30,759 millones de dólares (mdd), 3.1% más que un año antes, y junio marcó el quinto mes consecutivo con avances.
Sin embargo, hay un factor reciente cuyo efecto todavía no alcanza a reflejarse en esas cifras. Desde junio, las autoridades estadounidenses pidieron a los bancos reforzar la vigilancia sobre cuentas y operaciones de personas que trabajan sin autorización en Estados Unidos . Falta conocer cómo aplicarán las instituciones estos nuevos criterios y si terminarán por complicar el acceso de algunos migrantes a los servicios financieros.
La directriz fue emitida el 5 de junio por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) , junto con la FDIC, la OCC y la NCUA, en coordinación con el Servicio de Impuestos Internos (IRS). El objetivo es detectar operaciones relacionadas con empleo irregular, robo de identidad, fraude de nómina y otras actividades ilícitas.
Una parte de las nuevas disposiciones se enfoca en quienes utilizan un Individual Taxpayer Identification Number (ITIN) . Este número permite cumplir obligaciones fiscales a personas que no son elegibles para obtener un número de Seguro Social, pero no acredita autorización para trabajar en Estados Unidos.
La FinCEN pidió a los bancos considerar el uso del ITIN como un posible factor de riesgo cuando se presenta en lugar de un número de Seguro Social o de una autorización laboral para abrir una cuenta u obtener crédito. En esos casos, las instituciones pueden someter al cliente y sus operaciones a una revisión más detallada .
El documento también alcanza directamente a las remesas. Entre las señales de alerta incluye a trabajadores de sectores como construcción, agricultura, servicio doméstico y hospitalidad que abren una cuenta con ITIN y registran poca actividad financiera distinta del envío de dinero al extranjero.
Y si bien la FinCEN aclara que ninguna de estas señales basta por sí sola para determinar que existe una operación irregular, los bancos deben analizar el historial y el comportamiento financiero de cada cliente antes de presentar un reporte .
De esta manera, los bancos pueden solicitar más documentación, elevar el monitoreo de ciertas operaciones o establecer controles adicionales . Una postura más restrictiva podría dificultar el acceso o la permanencia de algunos clientes en el sistema financiero.
Por ahora, las cifras de Banco de México (Banxico) no muestran ese efecto. Las remesas retomaron el crecimiento este año tras la caída registrada en 2025, en un entorno de mayor presión migratoria en Estados Unidos. Sin embargo, hay un dato que servirá como referencia: entre enero y junio, el número de operaciones cayó 1.8%, mientras que la remesa promedio aumentó 5%, a 405 dólares .
Ese comportamiento tampoco puede atribuirse todavía a la FinCEN, ya que las directrices fueron publicadas apenas en junio. No obstante, lo relevante será observar en los próximos meses si cambia el número de operaciones , el monto promedio de los envíos o los canales utilizados para transferir el dinero.
Las remesas han resistido este año el factor Trump. Pero ahora, la vigilancia del Departamento del Tesoro podría dificultar el acceso al sistema financiero de los paisanos que envían dinero a México.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



